Billetes de avión




Puerto Varas

Entre Chiloé y el Navimag, nuestra vuelta al mundo se detuvo un par de días en la región de los lagos Chilena. Y al igual que su hermana argentina Bariloche, Puerto Varas nos ha ofrecido unos paisajes tremendos.

 Después del lluvioso tiempo de Chiloé, en Puerto varas el sol nos acogió iluminando el imponente volcán Osorno al otro lado del Lago.

 

 

 

Pero tan inofensivo aspecto, la ciudad nos ocultaba algunos misterios y los temores de Cez (ella es la de la intuición) aumentaron al entrar en lo que iba a ser nuestro alojamiento: Una pensión de tenebroso nombre: ¡HELLwig! Era una antigua casa de madera con un ligero olor a rancio, con poca luz y según Cez igualita que la casa del orfanato, hasta aquí sin más… Lo que no se esperaba nuestra joven bruja era que la casa intentaría comunicarse con ella. Cada crujido del viejo parquet, cada chirrio de las oxidadas bisagras, cada golpe de viento en las ventanas eran un lamento que la privilegiada mente de nuestra maga silvestre descifraba a su pesar, quedando así sus noches a merced de tormentosos sueños. Una noche mientras dormía, Cez respiró la amargura que flotaba en aire de la casa. Al ser ya una vieja sabia, la amargura se desplazó veloz por las autopistas del pensamiento e inyectó en sus iris angustiosas imágenes y en los poros de su piel gélidos escalofríos. No hace falta decir que nuestra reacción al enterarnos de lo que sufría Cez no fue otra que hurgar en la herida y divertirnos apareciendo por sopresa con voces de ultratumba o saliendo de los armarios.

 

 

 
Cena en el albergue junto a unos amigos del Barómetro

 

Pero volvamos a Puerto Varas que me he perdido… A Puerto Varas también veníamos en busca de un poco de marcha y la encontramos en el Barómetro! Gente de nuestra edad, buen ambiente y buena música.Al día siguiente queríamos repetir pero nos topamos con las elecciones municipales.

 

 

 
Han ganado los buenos
 
 
 
El volcán se sonroja la tarde de las elecciones

 

Qué tiene que ver, no? Pues a partir de las 23h del día anterior hasta que se hacen públicos los resultados, ¡ Se aplica la ley seca! Los bares cierran y los supers vacían todas las estanterías de la sección de vinos y licores. A lo mejor tienen miedo que con la resaca te equivoques de casilla… Otra cosa curiosa que aprendimos es que si estás inscrito en el censo electoral (o sea, haber ido a votar al menos una vez) estás OBLIGADO a votar y sino te multan!

 

 

 
Saltos de Petrohue con el Osorno al fondo
 

 

Al día siguiente Ximena, una chica que conocimos en el barómetro nos llevó de paseo por la zona de los lagos: Precioso!

 

 
 

Lago Todos los Santos
 
 
 
Son Ken y Ryu de Street-Fighter! 
 

Finalmente a la mañana siguiente debido a un retraso del barco visitamos el coqueto asentamiento alemán de Frutilllar que al igual que Puerto Varas rodea el Llanquihue.

 

Tenían el pueblo muy arregladito

 

Y como no, el volcán presidiendo.

 

Torres del Paine, Glaciar Grey

Al bajar del ferry uno realiza que acaba de poner los pies en un lugar inhóspito pero de una belleza excepcional… hemos atravesado sus tierras durante 4 días pero solo ahora nuestros pies besan la pampa… hemos llegado a la Patagonia y nadie dijo que fuera fácil vivir aquí.

El viento barre las calles de Puerto Natales y una luz crepuscular nos anuncia que hemos descendido a latitudes en que pocos hombres y mujeres se aventuraban hace unos años. Después de 4 días en el mar la tierra no nos parece un lugar estable ni seguro, y menos estas inmensas extensiones de hierbas y lomas, de belleza extraña.
Dedicamos un día a hacer la colada y a reposar el cuerpo después de los excesos Navimagueros, hacemos la compra para afrontar los 4 días de excursión que nos esperan en el Parque Nacional Torres del Paine, según reza nuestra guía el Parque Nacional más bello de Sur América.
A las 6h00 toca diana, el bus sale a las 7h30 de Puerto Natales y nos deja en el puerto cerca del lago Pehoé, poco antes de las 11h00.
Tenemos suerte, el día es espectacular y ya de lejos, en el bus, le pedimos al conductor que pare para que podamos retratar la silueta que se recorta a lo lejos, la silueta de Las Torres y Los Cuernos, una cordillera mucho más joven que su hermana mayor, la Andina. Esta silueta nos acompañará, presente o entre brumas durante 4 días a partir de ahora y no estamos seguros de poder volver a verla con esta claridad, aquí el clima es un misterio.

 Desde el Catamaran podemos ver Los Cuernos!

El recorrido más habitual en el Parque Nacional es conocido como el de la W, en efecto el «trekking» pasa por varios lugares y el trazado del camino a vista de pájaro se asemeja a una gran W.
El primer paso será tomar un Catamarán que a las 12h00 cruza el Lago Pehoé, tras Los Cuernos y al doblar un ángulo del lago aparecen Las Torres y su visión contrastando con el cielo azul y el lago turquesa nos hace perder el habla, como las olas que el viento huracanado levanta en el lago tambalean el barco y nos hacen perder el equilibrio. Justo antes de saltar al Catamaran nos acercamos a una cascada enorme que una vez más nos demuestra la tremenda fuerza que tiene el agua.

Una furia!

Una vez quemada la Visa para pagar el alojamiento más caro de todo el viaje nos dispusimos a andar hasta el Glaciar Grey, el primer tramo de la W.

Al fondo siempre la imponente silueta

El viento del norte nos pega de frente mientras recorremos la hora y media que nos separa del mirador (al salir más tarde de la una del mediodía no nos alcanza para llegar a la base del glaciar) en el lago que bordeamos descubrimos algunos Icebergs que sacan a flote su punta azulada.

Algunos bloques de hielo desprendidos del glaciar

En una parte elevada del camino, dónde el viento abofeteaba de tal manera que costaba mantenerse en pie pudimos ver la lengua bífida del glaciar, cortada por una isla y detrás km y km de hielo irregular, creo que nunca olvidaré la visión de la inmensidad de hielo que al final del lago se extendía llenando el valle.

 

El hielo se funde con el cielo gris

Protegidos por un árbol comimos nuestros bocadillos y después de hacer medio millón de fotos con la cámara y con el corazón regresamos empujados por el viento hacia el hostal.

El paso del tiempo curva los árboles

 

Al fondo las dos lenguas del glaciar

(no os pongo muchas fotos del glaciar que nos queda por enseñaros el Perito Moreno hielo para aburrir y para abastecer los bares de la costa brava durante 2000 veranos…)

Vacaciones en el mar

Para que veáis que aquí, con el único y altruista fín que no es sino el hecho de entreteneros ;), no reparamos en gastos; hemos invertido en un crucero de 4 días para cruzar la Patagonia de Norte a Sur y así llegar a Puerto Natale.
La verdad es que crucero es una palabra que quizás le viene grande a este ferry llamado Navimag. He aquí una breve descripción de lo que serían las diferencias…

Nada más llegar nos encontramos con unos curiosos pasajeros… Espero que no pagaran mucho por su boleto pues no parecían disponer de camarotes muy cómodos…

 

 

Coñas a parte, pobres animales

Y qué decir de nuestros camarotes?… La obsoleta moda de los grandes espacios da paso a la calidez de la cercanía humana…

 

Duro despertar en el camarote

En el panfleto se anunciaban unas instalaciones que contaban con comedor principal, sala de fiestas, cafetería y pub. Lo que no te decían era que estos cuatro se ubicaban en una sola salita en la que no cabíamos ni todos los pasajeros para comer y se nos llamaba en tres turnos diferentes. Supusimos que fue por esta razón que no tuvimos el placer de ser invitados a la mesa del capitán… No cabíamos…

 

 

No os había hablado de las vistas
Kim «El Principito»

 

 

Cez y su mantita, muy felices de la vida

 

Foto de grupo con Mantita

 

 

No nos cansamos de contemplar el mar

 

Las actividades de a bordo: Proyección de películas chilenas (mención especial a «Mi mejor enemigo» y «Machuca»), charla informativa sobre el Parque Nacional de Torres del Paine y la estrella del programa!! Para el tercer día nos tenían reservado un curso acelerado de subsistencia en alta mar en el «tranquilo» Golfo de Peñas… Incluído en el cursillo iba otro de artes escénicas en el que los pasajeros bordaron las escenas dramáticas. Los mejores papeles fueron interpretados en el cuarto de baño, ahí había chicos cargados de talento. Cabe destacar el realismos de los sudores fríos y los temblores de Kim y en el apartado cómico mi homenaje sentido, muy profundo, a South Park…

 

 

Haciendo de animadores sin ver un duro

 

 

Liam también nos ayudaba a arrancar las noches

También había otra diferencia que saltaba a la vista: el tipo de pasajeros. Escaseaban las parejas de recién casados, las familias y jubilados adinerados. En Navimag el «lujo» se lo marcan los mochileros como nosotros y claro, tanto joven junto crea un clima especial y al final del trayecto éramos todos amigos del alma. Y es que nos encontramos a gente con las mismas inquietudes, gente curiosa, siempre dispuesta a esclarecer las dudas que el mundo le presenta… Como Liam, un irlandés, genio con voz y guitarra, a quién le entró la duda de como de surtida debía de ser la bodega del barco y decidió resolverla pimplándose él solito entre 4 y 5 botellas de vino al día y consiguiendo así acabar con las existencias de la última noche… Tampoco sería tan extraño si las existencias no estuvieran calculadas también para el viaje de vuelta.

 

 

La última noche se animó

 

y no veas como acabó… 

Quiero también destacar que cuando hacía falta madrugar para ver algún paso entre islas de interés, siempre éramos los primeros en cubierta… Llegábamos mucho antes que los demás… Normal cuando aseguras el tiro quedándote despierto toda la noche jeje…

 

 

Amanecer en el barco

 

 

 

Por la mañana el paisage nos impresionaba,

 

 

 

nos generaba euphoria,

 

la gente lo celebraba…
Navimag, un barco feliz! 

 

Valdivia

Antes de un pequeño salto a Argentina para ir a bariloche, pasamos unos días muy agradables en Valdivia. Una ciudad universitaria del centro de Chile y que antes de la construcción del canal de Panamá fue el puerto más importante del pacífico en latinoamérica (bueno, no exactamente Valdivia pero si el pueblo de al lado llamado Corral).

 

Alrededores de Valdivia

Veníamos de Pucón donde habíamos respirado mucha naturaleza y necesitábamos un poquito de vida urbana y de noche urbana ;). Así que Valdivia nos ha ofrecido lo que íbamos buscando, un poco de fiesta, buena comida y un lugar agradable en el que pasear.

Fortificación en Corral

Sin duda lo más espectacular de Valdivia es la feria fluvial, el mercado de pescado vamos. Es un mercado en el que todo el género está fresquíssimo, vamos que todo está vivo, lo que no te esperas es la cantidad de fauna que se pasea por el mercado y su proximidad…

Pelea de pelícanos por unos restos

 

 Ya nos habían avisado de que había una colonia de leones marinos que vivía al lado del mercado y que se alimentaba de los restos de éste. 

¡Que arte!

 

La sorpresa llega cuando vees que uno de los leones se pasea tan pancho entre las paraditas, de repente se cuela detrás de una y se le zampa una caja entera de merluzas ( 5 0 6 merluzas de 2 -3 kilos).

 

Menudo atracón!

Se ve que se lo permiten porque el pobre es ciego… Como mínimo lo que es verdad es que se puso ciego del atracón que se dió…

La cola de espera

 

Además pelícanos, gaviotas y otras aves están muy al tanto de las sobras que rescatan entre los leones…

Avistando la próxima etapa

Otro día también fuimos a visitar unos antiguos fuertes españoles en los alrededores de Corral y disfrutamos de unas vistas bastante privilegiadas.

Paseo por una zona de pueblos pesqueros
Los lunes al sol, duríssimos 😉

Al anterior fuimos a hacer una cata de cervezas en una fábrica de una empresa alemana (Kunstmann) que lleva años instalada.

Primero una cata…
y luego un vasito 😉 de la que más nos gustó

 Mención especial a la Torobayo sin filtrar y la curiosa cerveza de miel.

No lo pudimos evitar…

Como véis la vuelta al mundo sigue siendo muy sufrida… ;). Hasta pronto! 

Un mes ya

Pues si, como pasa el tiempo. Un mes en Sudamerica. De momento, solo Chile y unos días en Argentina. Suficientes para confirmar aquello que me esperaba. Me encanta este lugar, este continente. Tanto tiempo soñando en descubrir América Latina, y tras estos días, sigo alucinado con todo lo que he visto. Cada continente tiene su cosa y en una vuelta al mundo ves muchos sitios distintos, pero aquí me siento bien. Estoy de viaje cada dia pero me siento como en casa muy a menudo.

 

Toda la gente que nos hemos cruzado hasta ahora han dejado un grato recuerdo dentro de mi. El recibimiento en Santiago de Jean Pierre, la descubierta de Valpo con Pablo, sentirse como en casa en Bariloche con Martín y José o saberse que casi en el final del mundo, en Puerto Natales, una amistad de un día en un autobus en Camboya, te está esperando. De Asia por ejemplo, heché de menos poder hablar con la gente. Aquí me han contado de todo. En los mercados, en la calle, en los transportes, en los hostales, en los bares. Aquí si tienes ganas, solo hay que echarse una sonrisa en la cara y preguntar. El resto viene solo.

 

De Sudamerica tambien me quedo con lo visto. Paisajes increibles, volcanes, parques, montañas, esa cordillera que cruza todo el continente. Un espectáculo para los ojos y para el corazón. Pocas veces me ha impresionado tanto una vista como la de Cerro Campanario en Bariloche. Imaginad estar a los pies de lagos, bosques, altas montañas, fiordos y prados, todo eso bajo la luz del sol más brillante y preciosa que os podáis imaginar. Mis ojos iban locos.

 

Pensaréis que soy cursi, que me paso con el azúcar pero yo os diré que creo que me quedo corto. Que me encantaría transmitir más de lo que transmito, para todos aquellos que nos seguís y que estáis a nuestro lado. Cada vez más, siento que mi mochila pesa cada día un poco más. Miro y veo que tengo la misma ropa. No lo entiendo. Luego pienso y ya sé porqué. Cada día os llevo dentro de ella.

 

Y en lugar de que el peso frene la marcha, me hace andar mejor.

 

Un abrazo.

 

PD: este post está escrito sin el paseo de cuatro días en Torres del Paine, que empezamos mañana. Por aquí me han contado que es de las cosas más bonitas del mundo. Imaginad. Alucino.

 

 

 

 

Chiloé, mucho marisco y algo más

La isla de Chiloé tiene un estilo muy diferente al que veníamos respirando en Chile. Podríamos decir que sigue muy arraigada al mar y gira casi exclusivamente alrededor de la pesca.

 

Mareas de metros!
Así traducido no queda tan épico no?

Al final hemos pasado 4 días en Chiloé a un ritmo muuuuy tranquilo. Podríamos resumir la estada en pocas palabras: Descansar, ir a comprar marisco y cenar. Como véis esto no va ser un relato de épicas aventuras pues tampoco le hemos dado a la isla la oportunidad de que nos las brinde ;).

Chiloé fue el último bastión español y aún quedan muchas de las iglesias de madera que construyeron
Dentro de las iglesias ponen música moderna para atraer al público joven 

El hecho es que desde que hemos llegado a Chile que en los mercados se nos salen los ojos de las órbitas al ver los precios del marisco…

Vivitas y coleantes

 

La diferencia de precio no se ve ni mucho menos justificada por la diferencia salarial. Para los que estáis acostumbrados a ir al mercado, os pondré un par de ejemplos: la almeja y las navajuelas (un tipo de navaja más pequeña) va entre 0,7-1€/ kg…

Teeeengo Navajuelaaaaaaass, bien fresquitaaaaaaas!

 

Una tentación demasiado irresistible para fanes incondicionales como nosotros del marisco…Resultado, hemos infestado de olor a marisco todos los hostales por los que hemos pasado y hemos dejado boqueabiertos al resto de mochileros que se hacían las típicas pastas, filetes o bocadillos con festivales nocturnos de marisco y vino blanco.

 

Un menú normal: salmón ahumado, almejas y cholgas al vino con ajo y perejil.

Además hemos tenido la oportunidad de probar algunos mariscos que no llegan a España y que la verdad nos han encantado. A las ya mencionadas Navajuelas hay que añadirle los Ostiones ( parecido a una vieira pero en más pequeño), las machas (como unos tallarines alargados y más grandes), el pieure, los picorocos (estos dos los dejo para las fotos, no sabría como describirlos… mariscos que parecen rocas? Eso sí, puro gusto a mar),

Pieure: A primera vista no invita…
y el monstruoso Picoroco!

 

los locos (un marisco muy carnoso), las cholgas (unos mejillones gigantes con verdaderos bistecs a dentro)…

Kim rabió mucho por su alergia al no poder probar las excelentes ostras de Curaco (casi regaladas)

 

Finalmente quiero hacer mención especial a las empanadas de centollo, locos y navajuelas del restaurante El Chejo, en Quemchi, buuuf!! Oh! Y me olvidaba del Ceviche Chileno, esto seguro que lo importamos, ideal para el verano, como una esqueixada de marisco pero aliñada con limón y cilantro…

Que rico el ceviche de marisco!

Y para que no os penséis que solo nos hemos dedicado a llenar el buche, que este post empezaba a parecerse al relato de un viaje del inserso…,  también contaros que en Chiloé aparte de ver muchas iglesia y casas de madera típicas de la región, nos fuimos a un parque nacional y con Guillem hicimos una excursión a caballo de dos horas en las que nos lo pasamos genial galopando por el borde del mar, por alguna extraña razón produce una sensación de libertad particular.

 

Esta playa es demasiado pequeña para los dos…
y eso que hay playa…

 

Además en mi cabeza sonaba en banda sonora:

 «…galopa caballo cuatralbo, jinete del pueblo que la tierra es tuyaaaaaaa

A galopaaaaaaaar, a galopaaaaaaaaaaaaaar

Hasta enterraaarlos en el maaaaaaar…»  de Paco Ibañez.

 

Donde está el sombrero de cowboy australiano??

De vuelta a casa, después de sus hazañas equestres, Bily The Kid y Jesse James eran respetados y temidos en todos los pueblos que cruzaban.

 

La gente se encerraba en sus casas

 

Ascensión al Villarrica

En Pucón, cuándo las nubes lo permiten se puede ver como el volcán Villarrica, activo aún y siempre más o menos humeante, adorna un fondo de postal. Si el tiempo es clemente entonces se puede intentar la ascensión y como el día era claro nos equipamos y dispusimos a ello.

El Volcán justo antes de empezar un día espléndido!

La visión al pié del volcán era espectacular y sobre las 9 de la mañana nos pusimos a andar en fila india.
Nos esperaban unas 5 horas de ascensión en la nieve, en el grupo 2 Israelitas, él sobreexcitado, no quería parar ni un segundo, apurando al guía en todo momento ella callando y siguiendo como podía, detrás el Willyfog team al completo, sereno, avanzando sin prisa pero sin pausa disfrutando del paisaje y conversando, detrás una alemana y una argentina diciéndose que no lo lograrán pero avanzando, cerrando el grupo una pareja de Ingleses agarraditos de la mano suben a su ritmo. Con nosotros 3 guías experimentados.

 

Perfectamente equipados!

 

En el primer repecho se nos explica como usar el piolet y a la hora la pareja Ingelsa abandona, la cumbre sigue despejada y las vistas empiezan a ser de postal!

 

 

Paramos para beber y comer algo, el Israelita apremia al guía, un poco más arriba nos colocamos los crampones, para mi es la primera vez que los llevo y después de resbalar en los minutos anteriores sobre el hielo la sensación de agarre es excelente.
La ascensión prosigue en zig zag por pardes bastante empinadas y las primeras nubes blancas aparecen por encima del cráter a unas 2 horas de llegar a la cima. Pedro, nuestro guía escruta el cielo con ojos expertos del que ha subido más de 900 veces al cráter.

 

Las nubes ya tapan el cráter pero nosotros hacia el infinito y más allá!

 

«Estoy cansada» comenta la chica Argentina y Pedro contesta: «Yo también estoy cansado, no te creas que aquí debajo de la camiseta llevo la S (de Supermán)», eso nos da ánimo a todos y llegamos cerca de unas cornisas heladas cuándo el viento empieza a soplar y las nubes han descendido y a ratos ocultan nuestro objetivo. La chica Argentina se resiente de una antigua lesión en la rodilla y decide ir bajando la chica Alemana nos sigue con dificultad pero entre todos la animamos (excepto el Israelita que si por él fuera estaría corriendo hacia la cima dejando atrás hasta a su mujer!).

En un falso llano a 10 minutos de la cima ya no vemos a más de 5 metros de distancia, la chica Alemana y la Israelita quieren abandonar pero les decimos que ni hablar, la pareja incluso se discute cuándo ella se sienta y declara que no puede más a solo 50 metros de la cima, pero al fin llegamos todos, el viento sopla muy fuerte y no nos separamos para no caer en el cráter del volcán de vez en cuando un fuerte olor a azufre agrede nuestro sentido del olfato son los efluvios de este volcán que te avisa que ahí está.

 

Hem fet el cim!

 

 

En la cima nos quedamos… Helados!

 

Abrazos felicitaciones y fotos y empieza el descenso. La verdad es que se vuelve muy divertido ya que con un protector para el «potote» (o culo) y frenando con el piolet bajamos como en un tobogán durante una buena parte, hay que controlar y vigilar con las placas de hielo pero al final parecemos profesionales! Hay videos!

 

 

Ya abajo!