Torres del Paine

Os habíamos dejado a medias con nuestro trek por el Parque nacional más bello de Sud América así que ahí va el resto:

El segundo día en el Parque Nacional Torres del Paine empieza pronto y nublado, torcemos el gesto ya que se supone que atacamos el tramo con mejores vistas pero también optimistas ya que el día anterior nos comentan que se despejó al avanzar el día.

Esta vez toca caminar con la mochila a cuestas, dos horas (7km) más o menos llanas pero ya con un poco de lluvia nos dejan en el campamento Italiano, se supone que hay que subir un trecho por el valle del Francés para llegar al mirador Británico (unas 2 horas más) y allí se divisa un glaciar y los tres lagos que a veces serenos otras furiosos reinan a los pies de la pequeña cordillera, pero a la hora nos detenemos en el primer mirador, ya vemos el glaciar pero las nubes casi nos cubren, el vendaval empieza a ser importante y decidimos recular ya que más arriba no veremos nada.

 
Una de las mejores vistas que pudimos conseguir del glaciar

Muy decepcionados recuperamos nuestras mochilas en el campamento Italiano y seguimos hasta el refugio de los Cuernos, otras 2 horas de camino, la tormenta nos persigue y de pronto el viento se vuelve huracanado, cerca del lago este casi nos tira al suelo, de hecho hace que Charles de un traspié al cruzar un riachuelo, ya no importa, los pies los llevamos todos mojados… nos apetece llegar y secar la ropa…

Nuestro mayor temor es que nos han comentado que no hay sitio en el refugio y que nos toca acampar, esto no sería problema si no fuera por el frío y por poder secar la ropa, por suerte los dioses están con nosotros, tenemos cama!
Todos los inquilinos, los que dormirán dentro y los que acampan por fuera se encierran en el pequeño refugio para cenar, se extienden las prendas por todos los rincones, delante de la estufa un mar de zapatos…

Mientras fuera el viento azota con violencia la madera, tanto que a veces parece que se vaya a caer una pared, en el interior la temperatura sube gracias a unos Franceses que sin ganas de ir hacia sus tiendas de campaña bajan una botella de Pisco tras otra.

 
El día se levanta nublado pero con Arco Irirs!

El tercer día es casi de trámite, hay que recorrer unos 12 km de zona llana y luego ascender hasta el refugio de Los Chilenos que queda a solo 2 horas de las Torres. Son unas 5 horas de caminata y aunque la cordillera sigue en un mar de nubes el tiempo es clemente y el viento y la lluvia nos dan un respiro.

 
El paseo se disfruta más que el día anterior

 
 
En primer plano Lago Nordenskjol (turquesa) al fondo el Petrohué (azul marino aunque no se vea bien)

Algunas de las vistas son un regalo, también nos cruzamos en los escarpados caminos con unos caballos cargados de víveres, se dirigen al refugio ya que el lago está demasiado agitado para llevar las provisiones con la Zodiac, llegamos cansados al refugio cuándo la temperatura baja en picado.

 
Bordeamos el lago durante todo el día
 
Abastecimiento a la antigua
 

 
 En esta zona del parque hay un nuevo microclima y se pone a nevar con intensidad, por suerte en este refugio también tenemos cama (como siempre a precio de Hilton pero todos estamos contentos de pagar…).

 
 
Cez quería irse volando hasta el refugio…

Por la noche tenemos dudas, nuestras compañeras de habitación se pegan el madrugón (3h30 am) para ver la salida del sol en la base de las Torres, deberíamos imitarlas? Vale la pena?

Al final decidimos levantarnos sobre las 7h y ver que tal con el tiempo, a esa hora las Torres están cubiertas, así que desayunamos con calma, al preguntar nos dejan con pocas esperanzas de ver algo pero salimos ya que aquí estamos, nos cruzamos con las dos chicas que vuelven de su periplo semi nocturno, no han visto mucho pero comentan que se está despejando y en efecto, como más subimos más se va abriendo.
El tramo es corto y solo en la última media hora se pone complicado pero os dejo que compartáis el momento más espectacular, la visión de las Torres y del lago de la base.

 

 
Hay un vídeo pero solo la imagen…
 
 
Lo logramoooooooooos!

 

Al bajar todavía nos quedan fuerzas para darnos una vuelta por el Camino de la Fauna y a parte de Guasnacos no vimos mucha pero os dejo con las imágenes que dicen que valen más que mil palabras:

 

 
Guanacos pastando sin temor a los pumas que no vimos
 
 
 
Un condor avistando…

 

 
Cuidando a nuestra rubia en un marco incomparable

 

 
Si no puedes ver el video, pincha aqui.

Torres del Paine, Glaciar Grey

Al bajar del ferry uno realiza que acaba de poner los pies en un lugar inhóspito pero de una belleza excepcional… hemos atravesado sus tierras durante 4 días pero solo ahora nuestros pies besan la pampa… hemos llegado a la Patagonia y nadie dijo que fuera fácil vivir aquí.

El viento barre las calles de Puerto Natales y una luz crepuscular nos anuncia que hemos descendido a latitudes en que pocos hombres y mujeres se aventuraban hace unos años. Después de 4 días en el mar la tierra no nos parece un lugar estable ni seguro, y menos estas inmensas extensiones de hierbas y lomas, de belleza extraña.
Dedicamos un día a hacer la colada y a reposar el cuerpo después de los excesos Navimagueros, hacemos la compra para afrontar los 4 días de excursión que nos esperan en el Parque Nacional Torres del Paine, según reza nuestra guía el Parque Nacional más bello de Sur América.
A las 6h00 toca diana, el bus sale a las 7h30 de Puerto Natales y nos deja en el puerto cerca del lago Pehoé, poco antes de las 11h00.
Tenemos suerte, el día es espectacular y ya de lejos, en el bus, le pedimos al conductor que pare para que podamos retratar la silueta que se recorta a lo lejos, la silueta de Las Torres y Los Cuernos, una cordillera mucho más joven que su hermana mayor, la Andina. Esta silueta nos acompañará, presente o entre brumas durante 4 días a partir de ahora y no estamos seguros de poder volver a verla con esta claridad, aquí el clima es un misterio.

 Desde el Catamaran podemos ver Los Cuernos!

El recorrido más habitual en el Parque Nacional es conocido como el de la W, en efecto el «trekking» pasa por varios lugares y el trazado del camino a vista de pájaro se asemeja a una gran W.
El primer paso será tomar un Catamarán que a las 12h00 cruza el Lago Pehoé, tras Los Cuernos y al doblar un ángulo del lago aparecen Las Torres y su visión contrastando con el cielo azul y el lago turquesa nos hace perder el habla, como las olas que el viento huracanado levanta en el lago tambalean el barco y nos hacen perder el equilibrio. Justo antes de saltar al Catamaran nos acercamos a una cascada enorme que una vez más nos demuestra la tremenda fuerza que tiene el agua.

Una furia!

Una vez quemada la Visa para pagar el alojamiento más caro de todo el viaje nos dispusimos a andar hasta el Glaciar Grey, el primer tramo de la W.

Al fondo siempre la imponente silueta

El viento del norte nos pega de frente mientras recorremos la hora y media que nos separa del mirador (al salir más tarde de la una del mediodía no nos alcanza para llegar a la base del glaciar) en el lago que bordeamos descubrimos algunos Icebergs que sacan a flote su punta azulada.

Algunos bloques de hielo desprendidos del glaciar

En una parte elevada del camino, dónde el viento abofeteaba de tal manera que costaba mantenerse en pie pudimos ver la lengua bífida del glaciar, cortada por una isla y detrás km y km de hielo irregular, creo que nunca olvidaré la visión de la inmensidad de hielo que al final del lago se extendía llenando el valle.

 

El hielo se funde con el cielo gris

Protegidos por un árbol comimos nuestros bocadillos y después de hacer medio millón de fotos con la cámara y con el corazón regresamos empujados por el viento hacia el hostal.

El paso del tiempo curva los árboles

 

Al fondo las dos lenguas del glaciar

(no os pongo muchas fotos del glaciar que nos queda por enseñaros el Perito Moreno hielo para aburrir y para abastecer los bares de la costa brava durante 2000 veranos…)