El único requisito es que haga sol, cosa tampoco evidente en París… Ideal para un día post-resaca en el que apetece salir de casa porque hace sol pero al mismo tiempo lo que te apetece es tumbarte.
Para empezar el día hay que alimentarse y nuestra primera etapa del día es un puesto de comida libanesa para llevar que se llama Man’Ouché ( 62, rue Rambuteau; cerca de metro Les Halles o Châtelet).
Preparan otras cosas pero si voy ahí es para comer sus excelentes Galettes traditionnelles libanaises. Es una masa que está entre una crêpe y una pizza que cuecen en un horno tradicional libanés. Se come enrollado y dentro algunos llevan Zaatar (salsa hecha con tomillo libanés, sésamo, zumaque, ni idea de lo que es, y aceite de oliva) +vegetales y/o carne o otros con quesos como el Halloum con tomate, olivas y menta. Mis preferidos: Halloum extra, Basilic Extra o cualquiera con Zaatar. Ya babeo…

Las «galettes» cociéndose
Una vez tenemos nuesto manjar recién hecho nos vamos al lado, justo debajo del centro Pompidou a sentarnos en la espaciosa plaza que hay en frente, punto de encuentro de muchos parisinos en los días de sol.

Además si váis un domingo probablemente tendréis la suerte de ver al Chino cantante, todo un espectáculo… Lo versiona todo, y lo hace de forma desgarradora… Su Let it be no tiene precio… Eso sí, es un tío con mucho carisma y a menudo grupos de jóvenes se apuntan al catxondeo con él.

