Rio dos meus amores

Os va a parecer que me quedo prendado de todas las ciudades en esta vuelta al mundo. Pero es que me ha vuelto a pasar. Esta vez me he enamorado de Rio. Ibamos a pasar tres dias para ver las principales atracciones turisticas e irnos para el norte… Al final y despues de un gran esfuerzo conseguimos salir de ella al cabo de 8 dias…

Para empezar es incontestable que Rio es una ciudad bonita, no solo por su atracciones turísticas sino ya  por su emplazamiento. La forma del litoral que limita Rio junto a la belleza de su bahía la hacen un lugar muy especial. Desde el Cristo Corcovado, un ícono de la ciudad, uno tiene a su alcance una panorámica que abraza casi toda la ciudad y como el mar la rodea.

 

 
El Cristo
 
 
 
Esta foto no la tiene nadie.
 
 
 
Para hacer el «Salta» le rompió un par de costillas a un guiri…
 
 
 
Lo malo era que estava a petar como podéis ver…
 
 
 
Pero Gene Kelly Ruscalleda encontró su rincón bajo la lluvia
 

Desde el Pao de Azucar en cambio las vistas se centran sobre las playas de Rio y el centro de la ciudad.

 

 
 
Desde el Pao de Azucar con Copacabana al fondo

 

 
Lástima que el presupuesto no diera para helicópteros…
 
 
 
Copacabana
 
 
 
La bonita Praia Vermelha
 

Otra gran impresión me dejó el barrio bohemio-artístico de Santa Teresa en cuyas calles me imaginé viviendo.

 

 
Ana feliz de la vida en el bondinho que lleva a Sta Teresa
 
 
 
Como mola mi poncho!
 

Evidentemente también fuimos a ver otros atractivos turísticos como son Ipanema y Copacabana aunque estos nos defraudaron un poco ya que estaban bastante vacias debido al mal tiempo… A pesar de ello se veía a bastante gente usando las playas y sus alrededores como gimnasio: Footing, bici y ejercicios de barras y pesas!! 

 

 
Freddy acabó con Ana pedaleando por Copacabana e Ipanema
 
 
 
Durísimo despertar en Ipanema
 

Esta es una de las facetas que me hicieron ver lo mucho que Rio vive volcada al mar, sus habitantes parecen buscarlo constantemente y alrededor de él se hace mucha vida. Por ejemplo el barrio de Urca en el que sus habitantes no solo van a la playa sino que también se reúnen en el «muro» de un paseo que rodea un puerto náutico a tomarse unas tapitas.

 

 
Cervecita, empanada de camarones y caldito de pescado junto a Mauro y Freddy
 

Finalmente en Rio coincidimos con los últimos ensayos de las escuelas de Samba… La excusa perfecta para que sus habitantes acudan en masa y pasen la noche entera bailando frenéticamente.Casi cada noche había un ensayo, nosotros fuimos a ver a tres escuelas: Rocinha, Mangueira y Porto da Pedra.

 
Sambando en Rocinha
 
 
 
Paseando el palmito en el mismísimo sambódromo
 
 
 
Desfile de Porto da Pedra

 

Y si se acababa temprano o no apetecía ensayo entonces… LAPA! El centro neurálgico de la samba y la noche brasileña, un lugar en el que seguro que no te aburres… Pero de hecho en casi todo Rio, al menos en la época en la que estuvimos, en alguna esquina o buteco cercana hay un grupo de gente bailando Samba.

 

 
Sambando en un pequeño buteco de Botafogo al lado de casa de Mauro
 

Me olvidaba que conocimos a una chica de Niteroi, la ciudad que hay del otro lado de la bahía. Así que también pasamos un día por ahí y luego nos llevó a la preciosa playa de Iticoatiara cerca de Rio.

 

 
Tomando fuerzas en Itacoatiara

 

De mi «Paraty» por ser tu!

A medio camino entre Sao Paulo y Río de Janeiro se encuentra el pintoresco (a qué da rabia esta palabra?) pueblo de Paraty. Con su arquitectura colonial y su ubicación privilegiada en una bahía salpicada de decenas de pequeñas islas, atrae el turismo como abejas a la miel. Su gente pues vive del turismo, la pesca y de la tranquilidad que proporciona estar en un lugar tan bonito, porque en efecto, la estampa del lugar es preciosa y más si se coge un barco de pescador y se contempla su perfil desde la bahía.

En la estación de autobús, nada más llegar (veníamos de Sao Paulo), nos encontramos con Rémi, un viajero Francés que conocimos en la fría Patagónia y con quién compartimos noche de refugio en el Parque nacional Torres del Paine y noche de celebración de fin de trek en Puerto Natales… la situación prometía …

 

Una de las calles adoquinadas

 

Vista de una de sus iglesias bajo un cielo amenazador, gentileza de Ana.
Leyendo la guía frente a otra de las iglesias

Después de un paseo por las calles adoquinadas del pueblo, de admirar sus iglesias y degustar una cervecita en una de sus playas, tanteamos algunos pescadores y acabamos adquiriendo la razonable cantidad de un kg y medio de camarones y gambas para 4 personas. Después, compramos algo para una ensalada, las consabidas cervezas, unos «limâos» y una botella de Cachaça, las manos bien limpias y al ataque!

 

Charles y yo comprobando la calidad, le di un curso acelerado…

La fiesta culinaria fue un éxito, volvimos a nuestro querido Chile en que cada noche empestabamos la cocina de las posadas que íbamos colonizando con nuestras bolsas llenas de marisco. La cena se prolongó por más de tres horas y bajo la mirada atónita de otros huéspedes que cocinaban un poco de pasta con salsa preparada degustamos con placer todas las gambas, cocinadas «a plazos» y de maneras muy distintas, hasta algunas tuvieron el placer de ser flambeadas, pero con Cachaça!

Al día siguiente decidimos apartarnos de la turística Paraty y retirarnos a una de las muchas playas de la Bahía que solo pueblan pescadores. Con un barco y tras dos horas y media de relajada y bonita travesía llegamos a la Pouça de Cajaíba, un trozito de paraíso dónde encontramos alojamiento bueno bonito y barato y reencontramos a la feliz familia que ya había conocido en fin de año, Regina con su pareja Nico y sus hijos Sofía y Teo además de una nueva adquisición que bautizamos como la Prima…

Llegada a la Pouça de Cajaíba

 

Posado de Charles en la playa

Qué hicimos? Tomar el sol, bañarnos, visitar la playa de «al lado», Martin de con preciosa y agotadora excursión a través de la húmeda Mata atlántica (con encuentro inesperado con serpiente incluido), poblada únicamente por surfistas en el cámping la única infraestructura existente. Os imagináis el ambiente no? Tiendas de campaña, surfistas, barbacoas, guitarreo, pelotas de fútbol para dar algunos toques, chicas que juegan mejor que la Ronaldinha i que tienen una figura comparable… solo jóvenes y poco estrés.

 

Primera y agotadora actividad en Pouça da Cajaíba
Ahora sí con la familia feliz, sudados en lo alto del repecho hacia Martin de Sa
Posado en el rio..
Cena, un poco requeimados

También cenamos con la familia de Regina, preparamos la cena juntos e en su casa de la colina, sin luz, solo con velas y el sonido de algunas sambas o música popular brasileña, más guitarreo y relax en las hamacas, más caipirinhas y vuelta a la cama que al día siguiente esperaba un duro día de viaje.

 

Teo tocando una sambinha… acabamos todos bailando!

 

Posado de Ana en Martin de Sa

Por la mañana estuvimos esperando que algún pescador quisiera llevarnos de vuelta a Paraty por un precio razonable,  encontramos a Pedro, el adonis de la isla que nos dejó en Paraty bajo un diluvio y llegamos a la estación de autobuses dónde embaracamos para Rio de Janeiro pero esa… ya es otra história!

         

 Vista de Martin de Sa con la Ronaldinha al fondo…

 

Brasiiiiiiiil

Os habréis dado cuenta que estos días estamos publicando menos que de costumbre. Bueno pues el culpable no es otro que el país en el que estamos: Brasil. Uno disfruta tanto durante el día (y la noche) que la verdad que nos un poco más de pereza que antes pasar tiempo delante de un ordenador. Pero aquí estamos, al pie del cañón! Para leer este post, haced click aquí para escuchar una canción brasileña preciosa.

 

Como vamos a estar escribiendo en lugares como éste…
Además cuando íbamos pal Ciber nos pilló la marea alta

Y que es lo que tiene Brasil? Pues todo lo que necesitaba un servidor para su final de vuelta al mundo: Playas paradisíacas, samba, samba, samba, caipirinhas i cervecitas para relajarse de un día duro bajo el sol y MUCHA fiesta en un ambiente muy agradable gracias en parte a los brasileños y a las brasileñas que de momento se están portando genial con nosotros. 

Las playas, que decir, tienen taaaanta costa y casi toda de playas que además de ser espectaculares, en general estás bastante solo. Pero mejor os muestro algunas

Ana pasándolo mal en Jericoacoara…
Tran-qui-li-dad
Guillem de anuncio
Ay! Que se le cae!

Estamos tan a gustito que mirad, inicialmente nuestro plan contemplaba lo siguiente: Sao Paolo – Paraty – Rio – Ouro Preto – Chapada Diamantina – Amazonas – Belem – Lençois Maranhenses – Jericoacoara – Natal – Recife. Pues bien, si nos coseguimos espabilar un poquito con suerte haremos la mitad de las cosas… La parte de Amazonas ya la hemos dejado para la próxima, Belem fuera, Maranhà va en camino y Natal también parece condenado. Que ha pasado? Pues que aquí todos los lugares nos han atrapado. En Paraty las playas nos atraparon un día más; en Río haía que quedar-se un par o tres de días… (JA!) Ocho días cayeron ahí y porque estábamos abusando de la hospitalidad de un amigo del hermano de Guillem que sino a lo mejor aún estaríamos ahí; y ahora en Bahía han vuelto a caer 8 días más…

 

Guillem feliz, guitarrita en un velero por la Bahía de Salvador
Paz interior en Salvador

Algo curioso es que Brasil nunca me había llamado mucho la atenciõn y eso que sus cualidades són bastante conocidas. Sinceramente, no sé porque pero no estaba dentro de mis prioridades. Y en cambio ahora me estoy enamorando del país. Creo que lo que más me gusta es que se respira alegría por todas partes, la gente tiene claro que su prioridad es difrutar, ser felices y forma parte de su cultura el estar de fiesta. Pero además es una manera de entender la fiesta muy sana, la fiesta reúne mucho más a mayores y pequeños que en Europa, muchas veces acontece durante el día y no acaba muy tarde, raramente ves a Brasileños muy muy borrachos: como se pasan el tiempo bailando, tampoco tienen tiempo de beber. Y Lo de bailar aquí es religión (y nosotros unos patos mareados ateos), en cada esquina te encuentras en un bar o donde sea que pongan música a algunas personas bailando. Si hay música, en brasil, hay alguien bailando. Y si el baile en general ya es alegria, la samba es la que hace que todos tengan una sonrisa de oreja a oreja cuando bailan.

Casi siempre música en directo
Intentando sambar eléctricamente en un ensayo
Sambando en la playa y cada vez más brasileños en todo…
…Brasileños auténticos, mulatos y con rastas 😉

 

Y para acabar también tenía que hablar de futbol. El mito es verdad, aquí todo el mundo juega bien a futbol. Los rondos de toques en la playa sin que el balón toque el suelo tiene todos un nivelazo. Hasta las chicas juegan bien, mirad el video de la Ronaldinha que vimos en San martín de Sà. Yo venía con ganas de jugar a futbol aquí pero visto el nivel paso de hacer el ridículo. 

Aiiiiii, costará irse de Brasiiiiiiiiiiiiiil

PD: Ceci verdad que esta parte tan estresante del viaje no te hubiera gustado? Lo de destrozarnos las piernas a caminar y ser manjar de mosquito era mucho más relajante.      

Resaca

No es que me haya bebido litros de alcohol, sino que después de un mes en casa, por primera vez desde que llegué, tengo resaca del viaje.

Supongo que cuando llegas, con las emociones de la vuelta, de ver a todo el mundo, que te vean, echar de menos todo y volverse a poner las pilas, uno no se da cuenta del cambio. Por eso, pasada esta euforia transitoria, cuando todo vuelve a la normalidad, los amigos curran, en Barcelona llueve y la vida te hace de las suyas, pues empiezas a echar más de menos el viaje.

Y eso lo que me pasa ahora a mi. Estos días me acuerdo aún más del viaje, de los momentos y de todo lo que vimos. Me consuelo hablando con los dos Willys y ordenando las fotos, pero no es lo mismo. Os lo podéis imaginar.

Una de nuestras más fieles lectoras, dijo que esta seria su venganza. La vuelta. Y si bien no me puedo quejar de nada y que me “quiten lo bailado”, ahora veo que tenía razón…

RietedelodeGuillem

La idea del post no es hacerle la competencia a las 72 horas de Guillem pero en mis 4 días de viaje ( Ja! Muerde el polvo! 😉 jeje) me pasaron algunas anécdotas que me apetecía contar.

 
El recorrido Rurrenabaque – Sta Cruz

El caso es que me encontraba en Rurrenbaque, a 20h de La paz por un lado y a un tiemo indefinido de la frontera con brasil por otro… Tenía dos opciones o volver a La Paz con Cez y de allí hacer exactamente el mismo recorrido que Guillem o probarlo por la parte de arriba, más corta en cuanto a distancias pero también más incierta en cuanto a carreteras… Finalmente para no repetir trayecto y confiando en mi suerte innata opté por la segunda. Resultó que fue un acierto pues luego me enteré que la carretera que empleó Guillem entre La Paz y Sta Cruz estaba cortaba en siete puntos por culpa de derrumbes… Bueno, la primera etapa del viaje era en principio corta, 5h, mirando el mapa era rídiculo lo que avanzaba pero necesitaba llegar a San Borja ya que desde ahí salían las flotas hacia Trinidad…

Hora prevista de llegada: 22h
Hora real de fin de trayecto: 01h…

Llovió a cántaros y las carreteras al no tener ni grava se convierten en verdaderas pistas de jabón deslizante… Un drama… Era desesperante lo poco que avanzamos. La guinda fue que antes de llegar al hostal, donde el conductor se paraba a pasar la noche para dejarnos al día siguiente en las estación de buses, fuímos a dejar a una señora que necesitba que la dejásemos en casa pues iba muy cargada… El caso es que vivía en una calle bastante enlodada y el conductor ya le dijo que él por ahí no se arriesgaba… Pero al final la mujer lo convenció y fue a dejarla, la ayudamos con los paquetes que pesaban un muerto y cuando ella y estaba bien clentita en casa la furgo al cabo de unos metros mete la rueda en un agujero… No hubo manera de sacarla de ahí. Los que vivían en San Borja se piraron, el conductor dejó ahí mismo la furgo con las maletas de todos dejando el tema para el día siguiente y cuando yo me planteaba que hacer, una mujer que se quedaba a dormir con otra familia en la furgo porque ni quería salir con el temporal ni sabía donde ir decidió por mí: El chico se queda con nosotras para no dejarnos aquí solas por la noche y protegernos… Pues estábamos apañados si yo tenía que ser el protector… Así que nada, la primera noche del viaje la pasé en una Van con dos mujeres y dos críos intentando conciliar el sueño en unas banquetas demasiado duras…

 

 
El panorama de la rueda por la mañana
 
 
 
El crack y su flagoneta!

Al día siguiente seguía lloviendo, llegó el conductor, le intenté ayudar a sacar la furgo, pero el tío no me hacía ni p..o caso y retiraba las tablas de madera que ponía debajo de las ruedas y la hundía cada vez más. Así que me agarré mis cosas y me fuí por mi cuenta. Siguiente parada: Aeródromo. Visto como llovía, me habían comentado que podía ser que el bus no saliese o tardara lo no escrito (a veces tardaban 3 días en un trayecto que en seco se hace en 6 horas…) pues la carretera era peor en el tramo que venía a continuación… Así que me dije que era mejor apoquinar un poco, agarrar la avioneta, disfrutar de las vistas y llegar en una hora…

 

 
Hacia el aeródromo en mototaxi con mochilas grande y pequeña y guitarra, el chico tenía 13 años…

 

Fracaso: Por mal tiempo no se volaba… A la estación de buses a probar suerte!! Finalmente, sí que parten los buses, en la mayoría del trayecto no ha llovido, Uuuuuuuuuueeee!!! Yo ya me veía tranquilo en un bus recuperando lo poco que había dormido y tardando a lo más 8 horas… Iluso…

Finalmente resultó que el primer bus se había llenado y el segundo estaba estropeado así que trajeron el transporte de emergencia: Errr Camión!!

 

 
Todo un lujo, 4×4

 

Así que fueron 12 horas en la parte de atrás de un camión sentado en una barra de madera…

 

 
Un dos puertas descapotable con asientos de roble boliviano. Edición Ltda!

 

Yo creo que me salieron callos en el trasero. Además por si el trayecto no tenía ya suficientes alicientes éste atravesaba muchas zonas de pantanales y se cruzaban varios ríos encima de una especie de balsas. Y por lo tanto tuvimos la suerte de recibir la visita hambrienta de los primos de los mosquitos de Rurre. Si ya no venía de aquí…

 

 
Bonitos paisajes entre los pantanales
 
 
Muy auténtico el pueblo de San Ignacio de Moixos
 
 
y un precioso atardecer en el río Mamoré

 

Por fín, sin sensibilidad trasera llegué a Trinidad pero, sin tiempo para descansar, al cabo de una hora salía para Santa Cruz en otro trayecto nocturno de 10h. Ahí subido en un autobús y en carretera asfaltada, caí por fín rendido y dormí como en una suite de lujo.

A partir de ahí el trayecto fue el mismo que el de Guillem, así que no os daré más la lata con mis quejas jeje. Qué tuvo de positivo? Pues que en el trayecto por Bolivia estuve tres días sin ver un solo extrangero, conociendo a gente sin parar, conversando y riéndome de las desgracias con la gente de allà que viajaba conmigo que por desgracia está más que costumbrada a esto.

 

 
Haciendo amigos

 

Además tuve la suerte de conocer en la frontera de Brasil a un chico francés muy majo que ahora vive en Recife y que seguramente nos acogerá por carnavales. Y ahora la anécdota final y os dejo en paz. En la frontera también conocí a un chico peruano de lo más divertido que viajaba vendiendo artesanía, la verdad que lo tenía bién montado. El hombre se sube al mismo bus que yo y se le sienta al aldo una chica brasileña. Total que iendo al lavabo le veo que se lo está «pasando bien» con la chica. Y en una parada me lo encuentro solo y me explica que estaba hablando con ella y de repente la chica le salta al cuello mientras le dice «Bem vindo no Brazil», adoro este país que me dice él… 

     

 

En familia da gusto

Después del largo viaje que hice de La Paz hasta Sao Paulo la recompensa fue grande ya que alli me esperaba mi familia, faltó solo mi hermana y aunque no pude pasar las navidades con ellos sí saludamos juntos el nuevo año.
Durante esta larga vuelta al mundo, ya lo hemos dicho varias veces, lo que más se echa de menos es a la familia y amigos así que tenerlos cerca un tiempo ha sido  mi particular regalo de Navidad!

Sao Paulo es una ciudad enorme, dicen que peligrosa e incluso fea, pero yo, gracias sobretodo a Ucha, mi cuñada que es una enamorada de su ciudad, la veo con otros ojos. Yo veo en ella sus museos, algunos edificios maravillosos (además si tienes a un arquitecto por hermano que te explica algunos detalles mejor!)

 

 
El MASP suspendido en el aire…

 

 

 Un hotel en forma de Sandía gigante

 

 

La estación da Luz en el centro de la ciudad

 

Veo inmensos parques en plena ciudad que te hacen sentir en medio de la selva, veo sus restaurantes italianos o Japoneses y obviamente Brasileños (mención especial para el restaurante «Consulado Minero» en la plaza Benedicto Calixto).

 

 
El jardin Botánico parece una selva pero está en el medio de Sao Paulo
 
 
 

 Detalle de una Orquídea del msimo parque

 

 
Charles y Ana saliendo del gran parque de Ibirapoera

 

 
La deliciosa comida Minera

 

 

Veo también infinidad de «butecos» (bares) donde degustar una cerveza helada o una caipirinha en uno de los incontables bares de Vila Madalena, veo sus «ferias» (mercadillos) en el barrio asiático o en Benedicto Calixto, veo sus grandes avenidas en fin, veo infinitas razones por las que Sao Paulo puede gustar y gusta!

 

 

 
La avenida Paulista, una gran arteria de la ciudad

 

 
Tomando un «chopp» en Vila Madalena, mis padres y mi hermano
 

 

 
Las caipis, de limão, maracuja y fresa… hay días que tomamos más que agua… es que nos han dicho que es saludable

 

Además de mi cuñada ejercieron de embajadores de lujo sus padres (sobretodo en mi primera visita hace 5 años), mi hermano, Carol (una amiga) y su hermano que nos hizo disfrutar con su guitarra en algunas noches que alargamos en su casa o en un bar en que actuaba y también Elen que nos llevó a un concierto de Black Rio!

 

 
Carol y su hermano en acción!
 
 
 
Ana con sus primeras profesoras de samba
 

Así discurrieron los días en este gigante de 20 Millones de habitantes pero entre medio además disfruté de dos escapadas, la primera a la playa, en casa de los padres de Ucha, esto de despedir el año pudiendo darte un baño en la playa es un lujazo para los del hemisferio norte!

 

 
Con puesta de sol y todo!
 

 

Durante la tarde del 31 hicimos junto con los vecinos un barquito de bambú y cocos y a las 12 de la noche se lo entregamos a «Iemanjá», la diosa del mar con algunas ofrendas y con nuestros deseos para el 2009. Con velitas en el barco y con los fuegos artificiales que tiraban en la playa de fondo fue emocionante verlo alejarse poco a poco desde el agua, era raro, en la playa todos explotaban de alegría y destaban champagne, en el agua aunque a pocos metros a los 4 que habíamos entrado llevando el barco nos envolvía la calma y nos embargaba la emoción.
Volví a la realidad cuándo mi hermano preocupado por mi me llamó a gritos de regreso a la orilla… Después la noche se alargó, tal vez demasiado para mi, tanto que acabé protagonizando un espectáculo un tanto bochornoso al quedarme dormido en la playa pero bueno era fin de año… y… era fin de año… y… hablando de otra cosa…
El día 3 nos fuimos mis padres, sus consuegros, mi cuñada, mi hermano y yo al estado de Minas Gerais cerca de un pueblo llamado Gonçalves, estuvimos de lujo en una preciosa «pousada» dónde nos sentimos como en casa grácias al trato familiar y amable de Isabel, la dueña.
Un perro ciego nos hizo de guía (sí sí! Juro que es así veía mejor que nosotros mismos!) por un camino que discurre por los alrededores de la pousada, vegetación exhuberante (preciosas las Araucarias) riachuelo y vistas de ensueño!

 

 
La Araucaria me enamoró
 

Al día siguiente la caminata ya fue más seria, unos 20 km que nos permitieron apreciar la belleza y la humedad del lugar pués llovió buena parte del camino, al volver a la pousada nos esperaban siempre unos buffets excelentes! La verdad es que a veces da gusto darse un lujo así… vamos que la pousada y los menús no eran igual igual que con Kim y con Charles en el resto del viaje, claro que como no pagaba…!
Por último subimos a un «morro» bien escarpado que nos permitió tener unas buenas vistas de los alrededores, unas colinas encadenadas que me recordaron algún paisaje de Nueva Zelanda.

 

 
Ucha en plena subida, ambos tomamos la delantera…

 

 
Desde la cima mi padre se tomó un descanso merecido

 

También fuimos a visitar la casa de unos amigos que cansados de la ciudad y ya jubilados se habían comprado un enorme terreno en esa zona (por el precio de un apartamento en Sao Paulo), y tenían una casa preciosa, con cine, con un par de invernaderos para cultivar todo tipo de hierbas (él un grande aficionado a la cocina!), un taller que ni el de Bricomanía (él un manitas!), vistas de ensueño… en fin daban ganas de irse a vivir al campo!

 

 
Solo una de las salas de la preciosa casa en la cima de la colina

 

De allí volvimos a la urbe dónde al poco tiempo llegó Ana (estamos elaborando un post sobre la Cantabruca de momento solo diré que ha llegado con una nube pegada al trasero, la lluvia nos persigue y aunque ciertamente es época de lluvia Charles y yo no entendemos como nuestra suerte en 10 meses ha cambiado tan radicalmente… entonces miramos de soslayo a la chicarrona del norte y suspiramos…), y a los 3 días llegó Charlie, después de un tremendo viaje que dejó en ridículo a mis 72 horas parece (ya os lo contará). Mi padre ya se había ido pero aún disfrutamos de algunos días por la metropoli antes de dejar atrás la comodidad de la familia y dirijirnos a Paraty, pero eso ya es otra história.

 PD: Estimada Bego nuestra capacidad de conexión a la red no solo es limitada (pretendemos visitar y luego informar) sino que la presencia de su hija y el temporal que ha traído consigo a veces hace imposible la conexión.

 PD2: Estimados señores Conde, espero que aunque su hija ya no viaje con nosotros sigan leyendo la web, Ana no es ni podrá ser nunca un substitutivo de Cez (es morena)  dejamos que coincidieran porque solonos consideramos capaces de lidiar con una mujer por vez, como ya dijimos somos simples.

 PD3: Espero que estas postdatas no generen un fuego cruzado de declaraciones de progenitores enojados… o tal vez sí?

             
   

Para bailar en la Pampa!

Se necesita un buen repelente! Con este más que penoso juego de palabras empieza el relato de los 3 días de viaje que hicimos con Ceci a modo de despedida de 3 meses viajando juntos. Una podría pensar que iban a ser tres días tranquilos observando animalitos pero como no acabaron siendo tres días un poco sufridos aunque al final todo valiera la pena.

 

El caso es que nos fuimos a pasar 3 días en medio de una zona de pantanales llamada Las Pampas para avistar animales. Lo que no teníamos previsto es que en el programa también había la actividad estrella: Líbrate de los Mozquitozzzz!! Que agobio! Tras 10 meses de viaje hemos estado en lugares tropicales en los que los mosquitos también perturbaban nuestro comfort. Por ejemplo en unas islas de Malasia, Perhentian Islands, al amanecer y al atardecer había que refugiarse bajo la mosquitera de la cama porque en un momento tenías a unos cuantos dejándote un souvenir… Pero lo de estos días dejaba a todo lo demás en ridículo. Estaban ahí esperándote desde que te levantabas y salías de la mosquitera hasta que por la noche volvías a ella. Además todos tenían un hambre voraz pues no se estaban dando vueltas un rato antes de atacar sino que practicaban el vuelo en picado desde que te tenían a tiro. Éramos como el buffet libre de sangre fresca para unos bchos cansados de la piel dura de los cocodrilos… Los que me conocen saben que tengo una fobia bastante irracional a los mosquitos, es un trauma infantil… El caso es que estos días han sido para mí una terapia de choque con la que se me han pasado todas las manías… Ahora en Brasil lo último que me preocupa son los mosquitos. Al final de los tres yo salí bastante bien parado y solo me llevé de recuerdo una treitena de picadas… Cez, mi repelente eco-friendly, sufrió bastante más los ataques de los chupa-sangre: La suma de picadas en los párpados, labios, orejas y el culo acabaron en algunos momentos con su moral. Pero a pesar de ello hubo quien lo pasó aún peor… Y es que viajábamos con dos parejas, unos australianos de lo más fashions y unos israelitas… Cez, que disponía de una crema aliviadora que le dejó Kim, le hizo de enfermera a la chica israelita y pudo ver horrorizada la carnicería que la nube vampira había hecho en su culo… Cez dijo que al verlo se espantó… Que apenas se podía ver la piel blanca… Eso sí, como había estado en el ejército, la chica lo sufría en silencio, ni una queja le oímos. Por otra parte los australianos mostraban más su malestar al no ser ese precisamente su terreno… Pero es que o me llevaban unos pantaloncitos cortos muy monos pero que dejaban toda la carne a disposición de la nube o llevaban ropa oscura que nos habían advertido de no llevar pues los mosquitos la prefieran pues se camuflan mejor… Con Cez nos partíamos cuando desde atrás los veíamos literalmente envueltos en una nube.

Pasemos al guía… Un Johny Rambo de la vida… Vaya personaje! Ya una noche nos había demostrado su fanatismo selvático llevándonos a buscar baby cocodrilos…

Esa sonrisa forzada…

 

Lo teníais que ver ahí agazado en la oscuridad, casi olfateando la presa para acabar dando un bote y llegar con mini-cocodrilo en las manos todo orgulloso. A pesar de haberlo echo millones de veces se le veía en la cara que se lo pasaba mejor él que nosotros. Pero su día estrella fue el día de la caza de la Anaconda… El tío nos tuvo 4 horas caminando bajo un sol de campeonato en la zona más pantanosa del pantanal y por lo tanto la más infestada de mosquitos… Aquí estamos: 

Si no puedes ver el video, pincha aqui.

 

Lo veíamos urgar entre algunos matorrales, nos hacía parar, nos miraba con cara de loco, luego con un signo nos hacía seguir…

Con buen humor

 

 Pero a medida que avanzaba el día y no la encontraba, avanzaba su obsesión y aumentaba su cara de loco. Por otra parte los ánimos del grupo empezaban a caer en picado, el australiano empezó tranquilamente a comentar que a él no le importaría sudar de buscar la anaconda e ir volviendo pero al final ya estaba desesperado y gritaba histérico: I don´t give a shit about finding the fucking anaconda! I just want to get out of here RIGHT NOW!! Pero a esas alturas la opinión del grupo ya no importaba… Ya no se trataba de encontrar la anaconda para que los guiris la pudiésemos ver, se había vuelto un tema personal entre él y la anaconda… Yo creo que con el sol a ese hombre le dió algo porque más tarde le comenté que estaría bien que nos hiciera participar más en la búsqueda, que seguirlo a 25 metros durante 3 horas no estaba siendo divertido y entonces el muy iluminado me dice : Bueno, entonces nos separamos y aumentamos las posibilidades de encontrala… Así que él siguió a lo suyo; el sol y los vapores de repelente de mosquitos acabaron por hacernos delirar y empezaron a surgir bromas malas tipo : «No t´esconda, anaconda…» Mirad como estábamos…

Si no puedes ver el video, pincha aqui.

 

Luego me puse a hacer un video para reirme de él que estaba meneando unos matorrales y surgió lo siguiente:

Si no puedes ver el video, pincha aqui.

 

Aquí tenemos a Johny Rambo con Gael García Bernal en australiano

Luego, no se me ocurrió nada más que preguntarle porque esa cobra no tenía la parte del cuello más ancha cerca de la cabeza, vamos como las cobras que yo había visto en las pelis de Indiana Jones… Y porque pregunté… Me dijo, eso es cuando se enfandan, quieres ver…

Si no puedes ver el video, pincha aqui.

 

 

Ay, que se mueve!

Bueno, ya véis que en vaya manos nos fuimos a poner… Yo pensando, si la cobra le muerde pues se lo habrá buscado pero lo que atemorizaba era que si nos quedábamos sin guía a ver como volvíamos de entre esos pantanales, ya que no teníamos ni idea de donde estábamos…

Al final todo salió bien y el resto de los días el guía se limitó a llevarnos a ver todo el espectáculo de animales que ahí podíamos contemplar. En cinco minutillos en barco yaq empezamos a ver de todo, sobretodo cocodrilos, que los había por todas partes… al acecho…

Escondidos entre las plantas
Para salir tras nosotros
 
O amenazantes desde la orilla
Que mala leche que parecen tener…

En cambio el guía nos dijo que estos eran inofensivos… Y nos hizo banar…

 

Aquí no se ven pero habían delfines rosas, muy feos por cierto

  Al único que había que temer es al caimán, que éste si que tiene mala leche…

Acércate más y vas a ver lo que es bueno…

Luego también pudimos ver todo tipo de aves y otros animales 

El cormorán iniciando el vuelo

 

Las Aves del Paraíso con unos colores preciosos

 

Tortuguitas haciendo el trenecito…

 

y unos monos amarillos muy monos

 

Capibaras, unos cerdos salvajes leprosos… descripción del guía

 

 

Todos los días tuvimos una suerte increíble con el tiempo

 

También dió tiempo para un futbito

A la vuelta nos paramos en el pueblo de Reyes ya que al ser el día de Reyes eran sus fiestas y lo celebraban con tres días de corrida de toros a la Boliviana, es decir sin herir el toro solo jugando con él… La verdad que el espectáculo fue dantesco… Vimo a varios heridos y uno de ellos tenía la pierna destrozada desde la cadera y lo sacaron a rastras, nada de camillas…

Un chiquillo frente al pedazo de toro

 

Finalmente al día siguiente de llegar nos relajamos por la tranquila ciudad de Rurrenabaque y por la tarde nos fuimos a una piscina-mirador, nos lo merecíamos! Ah!Y por la noche cenamos por 3a vez en un sitio que nos encantó, se llama La Cabana, frente al río y hacen un pescado llamado Zuribí al ajillo que está tremendo.

 

Cez olvidándose de las picadas…

 

 

Vales un Potosí

Esto es lo que siempre yo había oído en casa y sabía que Potosí era famosa por sus minas, pero como todo en la vida, hasta que uno no lo ve en persona, no se hace a la idea.

 
 
 Calles de Potosí
 
 
 
El cerro de donde se saca todo
 
 
Para que os hagáis una idea, cuando se descubrieron las minas de Potosí, se llegó a considerar esta ciudad como el centro del mundo. Durante siglos se explotaron y se siguen explotando, cada vez menos ya que son menos rentables. Pero de las minas, ya hablaré luego.
 
 
Potosí y sus calles (con un poco de nieve en el cerro!)
 
 
 
 
Los regalos comprados a los mineros
 
 
Potosí es una ciudad agradable, con solo un problema: la altura y sus pendientes. En efecto querido publico: hacer corriendo una sola cuadra, equivale a resoplar durante media hora. De verdad, tuvimos que correr porque nos agarró una tormenta y casi nos da algo a todos. Es una ciudad para tomárselo con calma. Y mira que es una ciudad bonita para pasear. De resultas de la explotación española de las minas, Potosí conserva muchos edificios de la época como iglesias, conventos y una estupenda Casa de la Moneda, que actualmente es un museo. Merece tomárselo con calma, y pasar unos días descubriendo la ciudad. Con un mercado nocturno que se come la mar de bien (tranquilos, no fue en este que me dio el jamacuco). Lo dicho, Potosí vale un Potosí.
 
 
 
 Nuestra guía (guapa, eh???)
 
 
 
 
 Mineros aficionados…
 
 
 
Y luego, la segunda actividad de Potosí, son sus minas. La visita propiamente dicha de las minas. Personalmente, yo creía que era una “turistada”, viendo también la cantidad de gente que íbamos para la mina, pero luego, después de la visita, uno sale con el corazón en un puño, impresionado por lo visto dentro de esa montaña. Imaginaros entrar en un sitio oscuro, pequeño, directo al centro de la Tierra y allí es tu lugar de trabajo durante más de ocho horas. Pues eso son las minas. Yo nunca había entrado en una mina donde se estuviese trabajando y aluciné con la dureza de las condiciones de trabajo. Entrando en ella, uno siente en su piel la dureza de las condiciones y entiende porque los mineros tienen tan pocos años de actividad laboral (en comparación con otras profesiones). Durante todo el “paseo”, que duró unas dos horas, nuestra guía nos contó cosas de la mina, de su historia, de sus gentes, de sus leyendas… Vamos muy instructivo… Primero, vimos las minas coloniales, actualmente en desuso, y luego nos fuimos a ver cómo trabajan los mineros. La tradición marca que hay que comprar cosas para luego regalar: nosotros les dimos gaseosas, hojas de coca y tabaco. Si esto les alivió un poco su día…
 
 
Con el Tio, figura a la cual rinden tributo para obtener buena suerte
 
 

 

 En Potosí también construyen su AVE (Hereu estuvo allí)
 
 
La verdad es que a mí, ya solo estas dos horas me parecieron interminables y a mí que no me hacen mucha gracia las cuevas y profundidades, aluciné de tener que estar allí día si y día también para ganarse uno el pan. Desde aquí, y siguiendo la estela de los porteadores del Rinjani, otro colectivo que entra en mi top ten de héroes: los mineros de Potosí. ¡Va por ellos!

 
Los Heroes !!!
 
 

Death Road

Ahora ya queda un poco lejos pues la partida de Kim y la separación con Charles y Cecilia han retrasado este post pero el día del cumpleaños de Kim nos fuimos a jugar el pellejo en la «Death Road» (a que en inglés queda mucho más terrorífico y molón?).

La historia es sencilla, un coche te lleva a ti y a tu bici hasta la cima de la carretera más peligrosa del mundo (es oficial y sino a «san youtube» me remito, tecleen tecleen… «the most dangerous road in the world») a 4700 metros de altura sobre el nivel del mar y gracias a la gravedad uno desciende, casi sin esfuerzo, hasta los pies de Coroico una ciudad a tan solo 1200 metros de altura (de echo descendemos hasta 800 metros y luego, no vaya a ser que te canses, te subes a la furgo y hacia el hotel de Coroico dónde te ofrecen piscina, ducha y almuerzo).

 

 
Una primera imágen de la ruta…
 

Pero como dijo Jack el destripador, vayamos por partes, a las 6h30 de la mañana nos vinieron a buscar al hostal en furgoneta, en ella el conductor, el Guía Danilo, una pareja y un chico que no había pegado ojo en toda la noche, los tres Nova Zelandeses, por cierto, creo que empiezo a superar el tema del robo pues me pasé el día con ellos y en ningún momento les comenté que en su país nos furtaron…

Nos fuimos directo a un bar en que nos dieron algo de desayunar, a destacar que el zumo de naranja era natural…
Seguidamente nos subieron hasta el punto de partida, el paisaje a casi 5000 metros de altura, árido, casi sin vegetación y con algo de nieve.

 

 

 
La salida a 4700 msnm

 

 

 

 
Un poquito de frío
 

 

Bajamos del coche sobre las 8 y media de la mañana a unos 3ºC de temperatura y con mucha niebla.
Algunas indicaciones del guía y encabalgamos nuestras monturas para empezar el descenso, siempre en fila, detrás de Danilo y el conductor con la furgo haciendo de coche escoba. Aunque la niebla, el frío y en algún momento la lluvia dificultaban la visión el primer tramo, de asfalto permitía alcanzar buenas puntas de velocidad, siempre descendiendo casi sin pedalear y colocándonos de la forma más aerodinámica posible.

 

 
Listos para la salida!

 
Empezamos la bajada con niebla

 

A medida que vas bajando el paisaje deja de ser tan árido y va apareciendo más vegetación, por fin salimos de la niebla y puedes apreciar la tremenda bajada que te espera.
Al llegar a un puesto de policía (control de drogas ya que en Coroico se cultiva mucha hoja de coca, usada como mate, masticada por la inmensa mayoría de los Bolivianos y obviamente para hacer el polvo blanco tan cotizado por nuestros «yuppies» y en nuestros bares y discotecas) la historia cambia, del asfalto se pasa a la tierra y el camino se estrecha muchísimo, en ocasiones no tiene más de 3 metros de ancho, las curvas en garfio, con un precipicio de a veces, cientos de metros, desplomándose de un lado y del otro una pared altísima a veces con altas cascadas… en fin todos los ingredientes necesarios para darle emoción y belleza a la bajada.

 
 
 
 
En una de las muchas curvas con despeñadero
 
 
 
Unos héroes
 

La perspectiva en el primer tramo es espectacular, la carretera hiere la montaña como un corte serpenteante e infinito hasta el fondo del valle y después de quitarnos algo de ropa (la temperatura ha ido aumentando así como la vegetación que de la escasez Alpina ha pasado a la abundancia tropical…) seguimos con la bajada.

 

 
Cortada a navaja…
 

El guía va delante y de vez en cuando para y nos explica los diversos accidentes acaecidos en cada curva, en algunas todavía se pueden ver los amasijos de hierro en el fondo del precipicio, escalofriante, también hay curvas bautizadas como «la Italiana» o «la Francesa» ya que en ellas se despeñaron unos ciclistas, Italianos o Franceses… por suerte no inauguramos la Curva Catalana y amb «seny» i sin «rauxa» fuimos descendiendo… En algunos momentos en que dejabas el «seny» un poco de lado intentabas atrapar el guía pero era imposible, de echo nos comentó que cada año hacen una bajada, solo de guías, y que en una hora y media descienden a velocidades de vértigo lo que nosotros demoramos 4 horas en bajar (con paradas y todo claro… pero es muy rápido). El año pasado había quedado segundo así que imaginaros a nosotros sin experiencia intentando apurar en las curvas.

 

 
Una de las muchas curvas con recordatorios…
 

 

 
Algunas de las cataratas refrescan la bajada.
 
 
 
Más cataratas

 

 

Lo que sí que hay que decir es que la carretera ha perdido mucho de su peligrosidad debido a que desde hace unos años ya no suben coches (o muy pocos, los que desobedecen la norma) ya que hay una carretera nueva (pero mucho más larga) y solo bajan, con lo que el descenso se hace con más comodidad y no tienen que cruzarse en lugares muy estrechos camiones que a veces son más anchos que el propio camino!

 

 
 Kim demostrando sus dotes con la bici
 
 
 
Guillem en una maniobra complicada
 
 
 
Charles, extreme biking…
Por suerte solo accidentes simulados…
 

 

Por último como era el cumpleaños de Kim (19 de Diciembre no os penséis por las fotos que ha vuelto) le cantamos cumpleaños feliz e intentamos remojar lo pero, muy ágil y rápido se zafó.

 

 
Estuvo muy rápido

 

En fin llegamos sanos y salvos a Coroico dónde recuperamos fuerzas con un bufete libre y luego deshicimos el camino (todo subida) cansados e intentando dormir en la furgoneta, un día inolvidable!

 
Llegaaaaaaamossssss!!!

 Por último mientras bajaba intenté grabar un video… aquí lo tenéis!

                

Si no puedes ver el video, pincha aqui.