Sao Paulo es una ciudad enorme, dicen que peligrosa e incluso fea, pero yo, gracias sobretodo a Ucha, mi cuñada que es una enamorada de su ciudad, la veo con otros ojos. Yo veo en ella sus museos, algunos edificios maravillosos (además si tienes a un arquitecto por hermano que te explica algunos detalles mejor!)

Un hotel en forma de Sandía gigante

La estación da Luz en el centro de la ciudad
Veo inmensos parques en plena ciudad que te hacen sentir en medio de la selva, veo sus restaurantes italianos o Japoneses y obviamente Brasileños (mención especial para el restaurante «Consulado Minero» en la plaza Benedicto Calixto).


Detalle de una Orquídea del msimo parque


Veo también infinidad de «butecos» (bares) donde degustar una cerveza helada o una caipirinha en uno de los incontables bares de Vila Madalena, veo sus «ferias» (mercadillos) en el barrio asiático o en Benedicto Calixto, veo sus grandes avenidas en fin, veo infinitas razones por las que Sao Paulo puede gustar y gusta!



Además de mi cuñada ejercieron de embajadores de lujo sus padres (sobretodo en mi primera visita hace 5 años), mi hermano, Carol (una amiga) y su hermano que nos hizo disfrutar con su guitarra en algunas noches que alargamos en su casa o en un bar en que actuaba y también Elen que nos llevó a un concierto de Black Rio!


Así discurrieron los días en este gigante de 20 Millones de habitantes pero entre medio además disfruté de dos escapadas, la primera a la playa, en casa de los padres de Ucha, esto de despedir el año pudiendo darte un baño en la playa es un lujazo para los del hemisferio norte!

Durante la tarde del 31 hicimos junto con los vecinos un barquito de bambú y cocos y a las 12 de la noche se lo entregamos a «Iemanjá», la diosa del mar con algunas ofrendas y con nuestros deseos para el 2009. Con velitas en el barco y con los fuegos artificiales que tiraban en la playa de fondo fue emocionante verlo alejarse poco a poco desde el agua, era raro, en la playa todos explotaban de alegría y destaban champagne, en el agua aunque a pocos metros a los 4 que habíamos entrado llevando el barco nos envolvía la calma y nos embargaba la emoción.
Volví a la realidad cuándo mi hermano preocupado por mi me llamó a gritos de regreso a la orilla… Después la noche se alargó, tal vez demasiado para mi, tanto que acabé protagonizando un espectáculo un tanto bochornoso al quedarme dormido en la playa pero bueno era fin de año… y… era fin de año… y… hablando de otra cosa…
El día 3 nos fuimos mis padres, sus consuegros, mi cuñada, mi hermano y yo al estado de Minas Gerais cerca de un pueblo llamado Gonçalves, estuvimos de lujo en una preciosa «pousada» dónde nos sentimos como en casa grácias al trato familiar y amable de Isabel, la dueña.
Un perro ciego nos hizo de guía (sí sí! Juro que es así veía mejor que nosotros mismos!) por un camino que discurre por los alrededores de la pousada, vegetación exhuberante (preciosas las Araucarias) riachuelo y vistas de ensueño!

Al día siguiente la caminata ya fue más seria, unos 20 km que nos permitieron apreciar la belleza y la humedad del lugar pués llovió buena parte del camino, al volver a la pousada nos esperaban siempre unos buffets excelentes! La verdad es que a veces da gusto darse un lujo así… vamos que la pousada y los menús no eran igual igual que con Kim y con Charles en el resto del viaje, claro que como no pagaba…!
Por último subimos a un «morro» bien escarpado que nos permitió tener unas buenas vistas de los alrededores, unas colinas encadenadas que me recordaron algún paisaje de Nueva Zelanda.


También fuimos a visitar la casa de unos amigos que cansados de la ciudad y ya jubilados se habían comprado un enorme terreno en esa zona (por el precio de un apartamento en Sao Paulo), y tenían una casa preciosa, con cine, con un par de invernaderos para cultivar todo tipo de hierbas (él un grande aficionado a la cocina!), un taller que ni el de Bricomanía (él un manitas!), vistas de ensueño… en fin daban ganas de irse a vivir al campo!

De allí volvimos a la urbe dónde al poco tiempo llegó Ana (estamos elaborando un post sobre la Cantabruca de momento solo diré que ha llegado con una nube pegada al trasero, la lluvia nos persigue y aunque ciertamente es época de lluvia Charles y yo no entendemos como nuestra suerte en 10 meses ha cambiado tan radicalmente… entonces miramos de soslayo a la chicarrona del norte y suspiramos…), y a los 3 días llegó Charlie, después de un tremendo viaje que dejó en ridículo a mis 72 horas parece (ya os lo contará). Mi padre ya se había ido pero aún disfrutamos de algunos días por la metropoli antes de dejar atrás la comodidad de la familia y dirijirnos a Paraty, pero eso ya es otra história.
PD: Estimada Bego nuestra capacidad de conexión a la red no solo es limitada (pretendemos visitar y luego informar) sino que la presencia de su hija y el temporal que ha traído consigo a veces hace imposible la conexión.
PD2: Estimados señores Conde, espero que aunque su hija ya no viaje con nosotros sigan leyendo la web, Ana no es ni podrá ser nunca un substitutivo de Cez (es morena) dejamos que coincidieran porque solonos consideramos capaces de lidiar con una mujer por vez, como ya dijimos somos simples.
PD3: Espero que estas postdatas no generen un fuego cruzado de declaraciones de progenitores enojados… o tal vez sí?