RietedelodeGuillem

La idea del post no es hacerle la competencia a las 72 horas de Guillem pero en mis 4 días de viaje ( Ja! Muerde el polvo! 😉 jeje) me pasaron algunas anécdotas que me apetecía contar.

 
El recorrido Rurrenabaque – Sta Cruz

El caso es que me encontraba en Rurrenbaque, a 20h de La paz por un lado y a un tiemo indefinido de la frontera con brasil por otro… Tenía dos opciones o volver a La Paz con Cez y de allí hacer exactamente el mismo recorrido que Guillem o probarlo por la parte de arriba, más corta en cuanto a distancias pero también más incierta en cuanto a carreteras… Finalmente para no repetir trayecto y confiando en mi suerte innata opté por la segunda. Resultó que fue un acierto pues luego me enteré que la carretera que empleó Guillem entre La Paz y Sta Cruz estaba cortaba en siete puntos por culpa de derrumbes… Bueno, la primera etapa del viaje era en principio corta, 5h, mirando el mapa era rídiculo lo que avanzaba pero necesitaba llegar a San Borja ya que desde ahí salían las flotas hacia Trinidad…

Hora prevista de llegada: 22h
Hora real de fin de trayecto: 01h…

Llovió a cántaros y las carreteras al no tener ni grava se convierten en verdaderas pistas de jabón deslizante… Un drama… Era desesperante lo poco que avanzamos. La guinda fue que antes de llegar al hostal, donde el conductor se paraba a pasar la noche para dejarnos al día siguiente en las estación de buses, fuímos a dejar a una señora que necesitba que la dejásemos en casa pues iba muy cargada… El caso es que vivía en una calle bastante enlodada y el conductor ya le dijo que él por ahí no se arriesgaba… Pero al final la mujer lo convenció y fue a dejarla, la ayudamos con los paquetes que pesaban un muerto y cuando ella y estaba bien clentita en casa la furgo al cabo de unos metros mete la rueda en un agujero… No hubo manera de sacarla de ahí. Los que vivían en San Borja se piraron, el conductor dejó ahí mismo la furgo con las maletas de todos dejando el tema para el día siguiente y cuando yo me planteaba que hacer, una mujer que se quedaba a dormir con otra familia en la furgo porque ni quería salir con el temporal ni sabía donde ir decidió por mí: El chico se queda con nosotras para no dejarnos aquí solas por la noche y protegernos… Pues estábamos apañados si yo tenía que ser el protector… Así que nada, la primera noche del viaje la pasé en una Van con dos mujeres y dos críos intentando conciliar el sueño en unas banquetas demasiado duras…

 

 
El panorama de la rueda por la mañana
 
 
 
El crack y su flagoneta!

Al día siguiente seguía lloviendo, llegó el conductor, le intenté ayudar a sacar la furgo, pero el tío no me hacía ni p..o caso y retiraba las tablas de madera que ponía debajo de las ruedas y la hundía cada vez más. Así que me agarré mis cosas y me fuí por mi cuenta. Siguiente parada: Aeródromo. Visto como llovía, me habían comentado que podía ser que el bus no saliese o tardara lo no escrito (a veces tardaban 3 días en un trayecto que en seco se hace en 6 horas…) pues la carretera era peor en el tramo que venía a continuación… Así que me dije que era mejor apoquinar un poco, agarrar la avioneta, disfrutar de las vistas y llegar en una hora…

 

 
Hacia el aeródromo en mototaxi con mochilas grande y pequeña y guitarra, el chico tenía 13 años…

 

Fracaso: Por mal tiempo no se volaba… A la estación de buses a probar suerte!! Finalmente, sí que parten los buses, en la mayoría del trayecto no ha llovido, Uuuuuuuuuueeee!!! Yo ya me veía tranquilo en un bus recuperando lo poco que había dormido y tardando a lo más 8 horas… Iluso…

Finalmente resultó que el primer bus se había llenado y el segundo estaba estropeado así que trajeron el transporte de emergencia: Errr Camión!!

 

 
Todo un lujo, 4×4

 

Así que fueron 12 horas en la parte de atrás de un camión sentado en una barra de madera…

 

 
Un dos puertas descapotable con asientos de roble boliviano. Edición Ltda!

 

Yo creo que me salieron callos en el trasero. Además por si el trayecto no tenía ya suficientes alicientes éste atravesaba muchas zonas de pantanales y se cruzaban varios ríos encima de una especie de balsas. Y por lo tanto tuvimos la suerte de recibir la visita hambrienta de los primos de los mosquitos de Rurre. Si ya no venía de aquí…

 

 
Bonitos paisajes entre los pantanales
 
 
Muy auténtico el pueblo de San Ignacio de Moixos
 
 
y un precioso atardecer en el río Mamoré

 

Por fín, sin sensibilidad trasera llegué a Trinidad pero, sin tiempo para descansar, al cabo de una hora salía para Santa Cruz en otro trayecto nocturno de 10h. Ahí subido en un autobús y en carretera asfaltada, caí por fín rendido y dormí como en una suite de lujo.

A partir de ahí el trayecto fue el mismo que el de Guillem, así que no os daré más la lata con mis quejas jeje. Qué tuvo de positivo? Pues que en el trayecto por Bolivia estuve tres días sin ver un solo extrangero, conociendo a gente sin parar, conversando y riéndome de las desgracias con la gente de allà que viajaba conmigo que por desgracia está más que costumbrada a esto.

 

 
Haciendo amigos

 

Además tuve la suerte de conocer en la frontera de Brasil a un chico francés muy majo que ahora vive en Recife y que seguramente nos acogerá por carnavales. Y ahora la anécdota final y os dejo en paz. En la frontera también conocí a un chico peruano de lo más divertido que viajaba vendiendo artesanía, la verdad que lo tenía bién montado. El hombre se sube al mismo bus que yo y se le sienta al aldo una chica brasileña. Total que iendo al lavabo le veo que se lo está «pasando bien» con la chica. Y en una parada me lo encuentro solo y me explica que estaba hablando con ella y de repente la chica le salta al cuello mientras le dice «Bem vindo no Brazil», adoro este país que me dice él…