Uy,uy,uy,uy, UYUNI!

Buuuuf. Lo veníamos esperando, llevaba mucha publicidad encima, así que redoblaban los tambores a la que íbamos acercándonos al tan anhelado Salar de Uyuni. Su fama nos perseguía desde los principios del viaje, pues en China, nada más empezar nuestra vuelta al mundo, Diego, un argentino, ya nos hablaba de las maravillas de Bolivia y en particular del Salar.

Empezamos el día en la zona de «trabajo» del Salar donde los trabajadores apilonan la sal en montículos para que luego sea recogida para su posterior tratamiento. El resultado es que aparece el agua retenida debajo y el agua se transforma en espejo.

 

Empezaba el espectáculo

Después empezamos a recorrer kilómetros y kilómetros por este infinito desierto de sal de 10500 km2 de extensión. Es muy difícil de imaginar un lugar en el que aunque gires 360 grados lo único que seas capaz de ver sea una capa blanca perfectamente horizontal y NADA más.

 

El Infinito

Y en muchos lugares, si ya nos costaba cerrar la boca del asombro que llevábamos encima al contemplar el blanco horizonte, el firme que pisábamos se vestía de gala con sus mejores azulejos hexagonales.

 

Se ve que es debido a la propia estructura hexagonal del cristal de sal…

Más tarde después de muuuuchos kilómetros en blanco, y no es que no los recuerde, lo siento la tenía que hacer, llégamos a un oasis o isla. Aquí quiero hacer un pequeño paréntesis, pues cuando el guía nos dijo donde íbamos, nos dijo que se llamaba la Isla del Pescado (Por su forma). Y a mí que me encanta dar vueltas a las cosas más tontas me dije: si le llama isla será que esto es como un mar. En cambio a mí eso me parecía mas bien un desierto y por lo tanto dentro de mi lógica se le debería haber llamado el Oasis del Pescado no? Además conceptualmente los dos nombres acaban dando connotaciones bien distintas no? Un oasis sería la salvación en medio del desierto mientras que una isla ya no tiene tanto la connotación de salvación sino que se le da más bien la de soledad… Después de pasar unos minutos en los mundos de Charly, alguién me rescató y subimos hasta arriba de este montículo lleno de cáctus enooormes y milenarios. Algunos medían más de diez metros y calculad que crecen a un ritmo de un centímetro por año…

 

Como véis, íbamos bien acompañados 😉
Si es que nos cuidamos 😉
Uy, ¡Que grande!;)
Embobados con las vistas

 

Luego vino el momento obligado de sobrecalentar las cámaras y empezar a hacer el burro aprovechando el magnífico marco con él que contábamos. Ahí van:

En este viaje he perfeccionado la concentración en mis meditaciones

 

Guillem se desplaza más rápido si lo hace por el horizonte
Cez viniendo de muuuy lejos al más puro estilo Baywatch
¡Ah! Y en estos días felices para los culés,¡Hay que sacar pecho!
El día se despidió con un precioso atardecer

Por la noche para celebrar este único día que tuvimos la suerte de vivir fuimos a tomar unas copas. Y cuando pensábamos que nos habían salido unas fotos muy resultonas… Nos hundimos en la miseria al ver que en las paredes de ese bar la gente había demostrado ser mucho más original.

Algunos muy currados
Y otros un poco desagradables
Al final de la noche Guillem se arrancó tras petición del dueño y acabó tocando en frente de todo el bar, era su segunda actución del viaje. De momento aún no hemos conseguido que le paguen…
¡FELIZ NAVIDAD!

Córdoba y Mendoza

Hemos pasado unos días por en un par de ciudades importantes en Argentina como son Córdoba y Mendoza.

 

Córdoba, la 2ª ciudad del país en habitantes y lo que es más importante, ciudad universitaria del país ;), rebosa de vida… ¡y de marcha! Aunque por la noche nos sentimos un poco abueletes…

Parece que el pique sigue coleando en Córdoba

Si hablamos de lo que hicimos como guiris destacaríamos la Manzana Jesuística en el centro de la ciudad y el Pueblo de Alta Gracia.

 

El monje nos vigilaba
La estancia Jesuística

Alta Gracia, a parte de ser también Patrimonio de la Unesco por su Estancia de Jesuitas es más conocido por ser la cuna del Che. Así que le dedicamos una visitilla a su casa-museo. Además en córdoba nos márcamos el enéssimo asado, esta vez preparado por Fede, el que nos hizo de anfitrión en el Hostel Morada.

Nuestra siguiente etapa fue Mendoza, en donde nos espereba Virginia, una mendocina que conocímos en Chile. A ella se le unió su amiga Gi y dispusimos de dos magníficas guías. Últimamente nos hemos puesto exigentes e ya no nos conformamos con una jejeje. ¡Como nos cuidaron!

Tomando mate en el parque con Virginia

El primer día nos llevaron a una bodega ya que Mendoza es conocida por sus vinos. Al siguiente fuimos a la antigua estación de tren que sirve de punto de reunión para ciertas plataformas juveniles o para ciertos actos reinvidicativos.

Se ve que se montan unas fiestas electrónicas…

De hecho están intentando convertirlo en centro cultural pero por ahora quedan los restos de lo que debió ser una muy bonita estación y que a pesar de su abandono conserva su encanto. Para los que no lo sabían como yo, ejem, Argentina disponía de una red de ferrocarril bastante correcta y en las crisis Ménem lo vendió todo. Así la mayoría de estaciones están vacías, es normal ver algunos vagones oxidados a lo largo del país. Da lástima ver como queda desaprovechada todas las vías que hay por el país.

Gi dentro de un vagón olvidado

Finalmente al día siguiente hicimos una pequeña escursión en coche hasta el pie del Aconcagua, la montaña más alta de América con 6959 metros. Nada un montículito que no alcanzamos ni a ver por 4 nubecitas ;)…

Al fondo estaría el Aconcagua…
Pero el picnic en ese entorno valía la pena

De camino pudimos contemplar unas vistas privilegiadas, con paredones altísimos y el bastante famoso Puente del Inca.

Imaginaros el río que debía contener…

El color amarillo del puente natural se debe a las aguas termales que pasan por encima y que en su tiempo se aprovecharon para construir un balneario.

El puente amarillo

Ah! Ya que empezamos a seguir la senda del Che en Alta Gracia, en Mendoza vimos la última que han hecho sobre él, con Benicio del Toro y la verdad que nos gustó. Luego en Bolivia iremos a Santa Cruz allí donde murió y Guillem acabará su viaje en su meca: Cuba! Tras los pasos del Che…

PD: Me olvidaba que nos llevaron a una Murga: Es como una coral de chicos (aunque ahora nacen algunas femeninas), muy típico de Uruguay en el que se cantan temas de actualidad con mucho humor. Nos lo pasamos genial.

 

Y los disfraces muy currados

Valle de la luna

No muy lejos de San Juan, en el Pueblo de Valle Fértil se encuentra el Valle de la Luna, muy poco visitado, aunque haya sido declarado patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Y la verdad es que se lo merece.

 

El espectáculo se divide en dos parques nacionales: Talampaya e Ichigualasto. Nosotros los visitamos en un día pero en Ichigualasto te puedes pasar un día entero si se hace un trekking.

Talampaya solo se puede visitar subido en los todoterrenos de los guardas y pagando la visita. No tuvimos buena suerte con la guía ya que, la pobre a pesar de que le ponía buena voluntad no tenía lo que diríamos gracia natural… Se oyeron frases como «Ahora regresaremos al auto por el mismo camino que hemos hecho en la ida pero haciéndolo en sentido contrario, luego subiremos al auto…». Solo le hacía falta indicar de que manera debíamos posar nuestras nalgas en los mullidos asientos. A pesar de los intentos de la guía el parque nos impresionó. Al principio del recorrido pudimos ver pinturas rupestres indígenas de las tribus nómadas que pasaban por ahí.

Estaban hechos unos artistas!

Después vino el gran espectáculo del Cañon: paredes de 150 metros de roca rojiza que junto con el contraste del cielo azul nos brindó unas imágenes que nos quedaran grabadas en la retina.

En el hueco del cañón se podría organizar un buen rally…
Kim produciendo eco en unas canalizaciones casi perfectamente cilíndricas
De veranito otra vez…

Finalmente pasamos por unas formaciones rocosas que adoptaban formas curiosas que con un poco de imaginación la gente ha bautizado.

 

La Catedral
Cez ligándose al supuestamente Monje del fondo…

La segunda parte del día era el plato fuerte e Ichigualasto estuvo a la altura. Allí es dónde entendimos porque la zona se bautizaba el Valle de la Luna.

En la luna no hay gravedad 😉
¡Pero jugaban a la petanca!

 

 La variedad de paisajes de Argentina esta vez nos brindaba con un desierto rocoso que en algunos lugares era bien bien la copia exacta de la idea que tenemos de la luna. Hasta el guía, esta vez un hombre muy gracioso hizo un chiste sobre ello:

«- Saben que dijo Neil Armstrong cuando piso la luna?
Entonces alguien contestó: Un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad…
– Esto es lo que dijo para los periódicos, en verdad dijo: Che puta, tanto follón para llegar acá y al final ver lo de Ichigualasto…» Supongo que así escrito no tiene nada de gracia pero a mi me apetecía contarlo ;).

Luego también fuimos a ver unas formaciones curiosas

Kim i Guillem empezando relación facebook 

      

El Champi dando lugar a un paisaje irreal

  

Late la Bombonera

Eso es lo que nos contaron en el Campo de Boca Juniors, la Bombonera, en el barrio de Buenos Aires que lleva el mismo nombre.

La Bombonera no vibra con los canticos.
La Bombonera late. Como un corazón.
Pensáis que exagero ??? Me quedo corto. Y eso que el partido que nos llevo Martín, era contra Vélez Sarsfield, y no el Clásico, el Derby de la Capital, contra los Millonarios de River Plate. Aun así a falta de cuatro fechas para terminar el torneo, pintaba buen partido.
 
 
 
 
Guillem, un hincha de Boca más 

Ir a la Bombonera, para cualquier aficionado al fútbol, es un sueño. Lo que ves en la tele, estadio que ha visto nacer a Maradona, la pasión con que las Barras (los seguidores que más animan) viven el partido… Todo eso suena a mítico, a imposible, hasta que te dan la entrada, tomas el colectivo y te plantas en el Barrio de la Boca.

 
 
 
 
 
Desde la Popular 

Sin duda alguna, lo peor es la entrada. Es el único momento que pasamos un poco de mal rollo. Mucha gente, gente de toda clase y policía, mucha policía. Muchos controles, mucha cara de mala baba y unas ganas de usar la porra que da miedo. Pero como nos contaron, una vez dentro del estadio, ya no va a pasar nada. Solo queda disfrutar.

 
 
 
 
Dale, Boca, Daleeeeeeeeeeeee 

Nos fuimos a la Popular, en los goles, allí de pie, al lado de la 12 (la Barra que más anima), y solo os diré, que el subidón de energía que uno siente cuando entra al campo, es indescriptible. La Bombonera es pequeña comparada al Camp Nou, pero entras allí, de día, miles de voces cantando «Dale, Boca, daleeeeeeee», banderas, camisetas, pasión en las gradas… Alucinante. Nada que ver a un partido en Europa. Como dijo Ceci, que no es futbolera, es algo que hay que ver en esta vida. Y lo mejor, es que es así durante todo el partido.

Se canta los noventa minutos, aunque se marque o marque el rival. Se anima, se jalea, se canta la misma canción durante diez minutos seguidos, se idolatra a Juan Román Riquelme cuando marca una falta, late la Bombonera.

Nuestro partido en si, fue un mal partido. Ganó Vélez 2 -3, con un pésimo partido de Boca en defensa, según mi visión. Equipo muy justo en las tres lineas y Riquelme que me pone de los nervios (aunque allí se le perdona todo). Pero eso es lo de menos. Sales del estadio, sabiendo que has visto algo único, algo que es capaz de unir tantas personas, aunque solo sean once tíos dando patadas a un balón…

Ah, y ya tengo mi remera de Boca…

La fuerza del agua

En Argentina el agua nos ha hecho dos demostraciones de lo poderosa que puede llegar a ser. Me refiero al Perito Moreno y a las Cataratas de Iguazú. En los dos casos te levantas por la mañana consciente de que vas a ver algo grande. Pero tras casi 9 meses de vuelta al mundo (ya se acaba… aaaaahhh!! Terroooor!!) uno se vuelve cada vez más exigente y a veces temes llevarte alguna decepción. Lo que pasa es que el mundo tiene la capacidad de sorprendernos, maravillarnos cada día que pasa y superar con creces nuestras espectativas.

 

 
Llegando al imponente glaciar 

 

El Perito Moreno tiene dos caras. De lejos, el glaciar parece una llanura blanca e infinita (¡Es más grande que Buenos Aires!) que transmite tranquilidad.

 

 

 
Este azul… 

 

En cambio esta tranquilidad contrasta con la agitación que se nota de cerca. El Perito está vivo, en constante movimiento y es un auténtico espectáculo tanto visual como sonoro ver como se desprenden partes de sus paredes. Sorprende el estruendo que se genera tras la caída de un trocito de nada que no parece mayor que una bolita de nieve… Parece que truene. Al final hacía tiempo que Kim veía como se estava agrietando una parte, tuvimos paciencia y la guinda del pastel fue el concierto y la ola que provocó el derrumbe de un bloque enorme de la pared.

 

 

 
La grieta, toma 1
 
 
 
Derrumbe, toma 2
 
 
El Boquete, toma 3 

 

Y que decur de Iguazú… La piel de gallina…

 

 

 
Lado brasileño desde la pasarela 
 
 
 
El agua descargando su rabia 

 

De hecho no teníamos que pasar por ahí ( nos desviaba mucho) pero la insistencia de los argentinos y de Cez (y después dice que no le hacemos caso 😉 ) nos convencieron. Vimos las Cataratas en 2 días. El primer día fuimos al lado brasileño y te quedas con una perspectiva global del conjunto de las cascadas. Luego con una pasarela llegas abajo de la caída de una de ellas.

 

 

 
La bandera, de lo poco que no le robaron a Guillem. Y el Quijote?
 
 
 
El agua produciendo un Caos de ruido, remolinos y vapor
 
 
 
En cinco minutos acabas empapado 

 

Ese día por la noche conocimos a unas chicas madrileñas y estuvimos tocando la guitarra hasta tarde. Al día siguiente visitamos todos juntos ellado argentino.

 

 

 
La noche había sido dura. 

 

 

 

 
El equipo en Garganta del Diablo 

 

A todos se nos quedó una cara de «NO ME CREO LO QUE ESTÁN VIENDO MIS OJOS» al llegar al mirador de la espectacular Garganta del Diablo.

 

 

 
Estaba lleno de pájaros suicidas que salían y entraban de la tormenta de vapor.
  

 

¡Qué perspectiva! Estábamos rodeados de saltos de agua altíssimos y con una cantidad exagerada de agua. Bueno, y el resto del paseo también nos dejó algunas imágenes preciosas.

 

 

 
¡Caiendo como gotas! ¡Buen aterrizaje!
 
 
 
Un día para recordar 

 

Ah! Además de regalo Iguazú te obsequia con un par de cosas que si más no nosotros no esperábamos encontrarnos: Un festival de arcos iris en cada cascada y mucha fauna!

 

 

 
Dónde estará el Duende?
 
 
Se le multiplica el trabajo
 
 
 
En Iguazú se debe agotar…
 
 
 
Estaba lleno de mariposas preciosas,
 
 
 
 lagartos bastante grandes
 
 
 
y Koaris, unos bichos muy divertidos. 

 

 

¿Os cuento una milonga?

Ya llevamos unos días de parón en el viaje, tomando aire para seguir la vuelta al mundo en Buenos Aires, acogidos por Martin, Erika y Oriol y acompañados por otros tantos amigos de amigos y conocidos hemos recorrido la ciudad, sus barrios y boliches.
Ayer en la tarde visitamos el cementerio de Recoleta dónde en contra de su voluntad está enterrada Evita (que quería quedarse en la CGT, con los trabajadores) y al parecer el 80% de hombres que construyeron el País, políticos, doctores, arquitectos, artistas…

 

Después Oriol nos llevó al barrio de Once a «lo de Roberto» una pequeña taberna con estanterías repletas de botellas polvorientas y un minúsculo escenario con dos sillas de madera por todo decorado.

 

 

Cez con una pintura de Gardel al fondo delante del bar

 

Pedimos unas Quilmes fresquitas y una picada, y de pronto en el gallinero típico de un bar se hace el silencio, suben al escenario dos jóvenes, uno con la guitarra a cuestas y la otra con su sonrisa, sin más prolegomenos los dedos del maestro acarician las cuerdas y la voz de la muchacha acalla los últimos susurros, se escucha un tango y el bar ha quedado absorto.

 

 

El bar por dentro

 

Mientras canta acompaña teatralmente con el gesto y persigue con la mirada a todos los parroquianos haciéndonos llegar con emoción las melancólicas frases del tango, el maestro acompaña con la respiración el tangueo de su guitarra a veces dulce otrora frenético con dramáticas pausas.

 

Los primeros en regalarnos su voz y música

 

Después del tango vendrán Milongas, más picarescas, con mucho humor negro declamadas con el mismo sentimiento y la misma intensidad, a nosotros nos sorprende la juventud de los artistas y para compensar al rato sube un cantante más veterano con otro guitarrista.

 

 

Los artistas casi encima nuestro

 

El primer Tango se lo dedica a un orondo señor que ha murmurado varias de las letras que ya han sonado, el habitual del lugar de pelo blanco como la nieve llora a la tercera frase de la canción que declara Buenos Aires su ciudad, con la mirada fija en el que seguro, es compañero de mil noches de auroras.

 

 

En acción

 

El tango se recita y se canta, las miradas se pierden en la voz del interprete y el silencio al fin se rompe con violencia con los vítores, bravos, silbidos, aplausos, «dales» y golpes en la mesa de los clientes que piden más.

 

 

 

Sin ganas de acabar lo que estaba siendo una velada emocionante Charles y yo fuimos al bar de al lado dónde, los mismos que cantaban en «lo De Roberto» se instalan de músicos o espectadores 3 guitarras se juntan y un Bandoneon se estira y encoge dejando oír sus lamentos, de pronto un joven estira de la mano una muchacha y sin mediar palabra se juntan los cuerpos y se baila un tango, el arrastra los pies ella los mueve endiabladamente, parece una batalla, se mueven entre las mesas, sin vestidos de gala pero con toda la pasión… Nos quedamos mudos de nuevo… hasta el último rasgueo cuándo rompemos en aplausos!

 

 

Hay que verlo en directo…

 

Torres del Paine

Os habíamos dejado a medias con nuestro trek por el Parque nacional más bello de Sud América así que ahí va el resto:

El segundo día en el Parque Nacional Torres del Paine empieza pronto y nublado, torcemos el gesto ya que se supone que atacamos el tramo con mejores vistas pero también optimistas ya que el día anterior nos comentan que se despejó al avanzar el día.

Esta vez toca caminar con la mochila a cuestas, dos horas (7km) más o menos llanas pero ya con un poco de lluvia nos dejan en el campamento Italiano, se supone que hay que subir un trecho por el valle del Francés para llegar al mirador Británico (unas 2 horas más) y allí se divisa un glaciar y los tres lagos que a veces serenos otras furiosos reinan a los pies de la pequeña cordillera, pero a la hora nos detenemos en el primer mirador, ya vemos el glaciar pero las nubes casi nos cubren, el vendaval empieza a ser importante y decidimos recular ya que más arriba no veremos nada.

 
Una de las mejores vistas que pudimos conseguir del glaciar

Muy decepcionados recuperamos nuestras mochilas en el campamento Italiano y seguimos hasta el refugio de los Cuernos, otras 2 horas de camino, la tormenta nos persigue y de pronto el viento se vuelve huracanado, cerca del lago este casi nos tira al suelo, de hecho hace que Charles de un traspié al cruzar un riachuelo, ya no importa, los pies los llevamos todos mojados… nos apetece llegar y secar la ropa…

Nuestro mayor temor es que nos han comentado que no hay sitio en el refugio y que nos toca acampar, esto no sería problema si no fuera por el frío y por poder secar la ropa, por suerte los dioses están con nosotros, tenemos cama!
Todos los inquilinos, los que dormirán dentro y los que acampan por fuera se encierran en el pequeño refugio para cenar, se extienden las prendas por todos los rincones, delante de la estufa un mar de zapatos…

Mientras fuera el viento azota con violencia la madera, tanto que a veces parece que se vaya a caer una pared, en el interior la temperatura sube gracias a unos Franceses que sin ganas de ir hacia sus tiendas de campaña bajan una botella de Pisco tras otra.

 
El día se levanta nublado pero con Arco Irirs!

El tercer día es casi de trámite, hay que recorrer unos 12 km de zona llana y luego ascender hasta el refugio de Los Chilenos que queda a solo 2 horas de las Torres. Son unas 5 horas de caminata y aunque la cordillera sigue en un mar de nubes el tiempo es clemente y el viento y la lluvia nos dan un respiro.

 
El paseo se disfruta más que el día anterior

 
 
En primer plano Lago Nordenskjol (turquesa) al fondo el Petrohué (azul marino aunque no se vea bien)

Algunas de las vistas son un regalo, también nos cruzamos en los escarpados caminos con unos caballos cargados de víveres, se dirigen al refugio ya que el lago está demasiado agitado para llevar las provisiones con la Zodiac, llegamos cansados al refugio cuándo la temperatura baja en picado.

 
Bordeamos el lago durante todo el día
 
Abastecimiento a la antigua
 

 
 En esta zona del parque hay un nuevo microclima y se pone a nevar con intensidad, por suerte en este refugio también tenemos cama (como siempre a precio de Hilton pero todos estamos contentos de pagar…).

 
 
Cez quería irse volando hasta el refugio…

Por la noche tenemos dudas, nuestras compañeras de habitación se pegan el madrugón (3h30 am) para ver la salida del sol en la base de las Torres, deberíamos imitarlas? Vale la pena?

Al final decidimos levantarnos sobre las 7h y ver que tal con el tiempo, a esa hora las Torres están cubiertas, así que desayunamos con calma, al preguntar nos dejan con pocas esperanzas de ver algo pero salimos ya que aquí estamos, nos cruzamos con las dos chicas que vuelven de su periplo semi nocturno, no han visto mucho pero comentan que se está despejando y en efecto, como más subimos más se va abriendo.
El tramo es corto y solo en la última media hora se pone complicado pero os dejo que compartáis el momento más espectacular, la visión de las Torres y del lago de la base.

 

 
Hay un vídeo pero solo la imagen…
 
 
Lo logramoooooooooos!

 

Al bajar todavía nos quedan fuerzas para darnos una vuelta por el Camino de la Fauna y a parte de Guasnacos no vimos mucha pero os dejo con las imágenes que dicen que valen más que mil palabras:

 

 
Guanacos pastando sin temor a los pumas que no vimos
 
 
 
Un condor avistando…

 

 
Cuidando a nuestra rubia en un marco incomparable

 

 
Si no puedes ver el video, pincha aqui.

San Carlos de Bariloche

Con un mes de retraso, por fin aparece el post que os debía sobre Bariloche y la región de los Lagos en Argentina. Allí fuimos hace un mes, cuando aún estábamos en Chile porque es más simple entrar desde Chile, que ir allí cuando estás subiendo de sur a norte en la Argentina. El caso es que el viaje nos llevó unos cinco días en esta región, con la suerte de tener un tiempo increíble para disfrutar más aún.

 

Plaza de Bariloche

De entrada, solo el viaje en autobús desde Chile, ya merece la pena. Bordeas el lago Nahuel Huapi durante la parte final del trayecto, con el sol de media tarde y vas llegando al pueblo. Una vez allí, acompañados de una pareja de franceses, tuvimos la mejor de las suertes: dirigirnos al hostal «Estación del Sur». Lo que tendría que ser el hostal cada día de nuestro viaje: cómodo, simple pero completo, limpio y sobretodo, regentado por Martín y José. Los dueños nos dieron la mejor acogida, haciéndonos sentir como en casa y ayudándonos siempre en todo lo posible. Así da gusto dar una vuelta al mundo (a ver cuando hablo de hostales, que lo tengo pendiente…). Así, con una base de operaciones tan buena, la visita se hace mejor…

 

Lago Nahuel Nuapi

 

Desde Cerro Catedral

Bariloche en si, no es el pueblo más bonito en el que uno haya estado. Es turístico, vive del esquí en invierno, muchas tiendas, mucho ajetreo con alguna que otra zona linda para pasear. San Carlos de Bariloche no es el atractivo de la zona: lo mejor está allí fuera.

 

Estamos guapos, no ???

Así el primer día nos fuimos de paseo: nos fuimos a «cerrear» (visteee, que palabras invento ????). Cerrear es ir a un cerro, es decir, subir montañas. Primero Cerro Catedral, donde están ubicadas las pistas de esquí (ya en su último fin de semana). Subiendo con los remontes, llegas a la cima y tienes toda la vista aérea de la zona: todos los lagos, cerros chilenos y argentinos, volcanes, bosques… Subes bastantes, lo que te da una perspectiva muy buena de toda la región. Tiempo para admirar la vista, tomar una Quilmes, charlar, jugar con la nieve y bajando que luego tenemos otro cerro. El Campanario. Menos elevado que el primero pero igualmente subiendo con remonte (eso si, nuestra catalanidad unida al nuestro plan «tengo que quemar todos los asados con chimichurri que me zampo», nos llevaron a subirlo a pie. La pela es la pela). Y cuando subes arriba. Te quedas sin palabras. Para mi, de las mejores vista sin duda del viaje. Todo es bonito, la luz del sol ya atardeciendo es el mejor complemento, la nieve, el agua, la tranquilidad y la felicidad de saber que estás viendo algo bonito. Aquí si que nos tomamos nuestro tiempo. Arriba un restaurante muy apetecible sirvió una tarta de chocolate a Ceci y nosotros, unas Quilmes (si, en efecto, estoy enamorado de esta cerveza). Una silla y mucho tiempo para quedarse con la vista. Y luego cargados de energía, bajando que es gerundio, perdiéndonos durante un rato y conociendo simpáticos perritos de bellas casas de la zona (que lindo se pone un perruco cuando entras en su terreno. Suerte que como en los dibujos, llevo siempre un solomillo en la manga).

 

Volando encima de los Lagos
Quilmes, Quilmes…

Y claro, con un día así, que hay que hacer: CELEBRARLO. Haciendo qué ??? Un ASADO !!! Aquí los Willy Fogs, entrando en la ciencia del asado argentina. Después de comprar carne (muy barata) y Quilmes (para beber, no para asar): Martín nos dio los consejos para el asado. A primera vista, para hacer un asado argentino hay que ser ingeniero en térmica, técnico de manipulador de alimentos, encomendarse a Nuestra Señora de Luján y mimar la carne como si fuera de la familia. En efecto, como dar el misticismo a una barbacoa: decir que es un asado.

 

Está.

 

No está.

– Viste Kim, ahora la cubro con periódico. Retengo el calor.
– Che, cuanto lleva ??? Poco tiempo.
– Esteeeeee, la giraste ???
– Pibe, como se reconoce un espía argentino ??? Porque en la espalda lleva un cartel: soy el mejor espía del mundo.
– Locoooo, comemos ya ???

Desde aquí, mucho cariño para todos. Hago broma, pero el caso es que el trozo de vacío que nos zampamos estaba riquisimo.

Y ya otro día, bajo los consejos de mi prima (que nos dió un montón, gracias Pablo!), nos fuimos a comer curanto en la Villa Suiza. El curanto es una manera de cocer la carne muy curiosa: se calientan piedras de río al fuego, se entierran, se ponen las verduras y la carne, se deja cubierto 45 minutos et voilà !!! Ya tienes la carne cocida y con un sabor muy especial, mezcla de tierra y humo. No dejamos ni los cubiertos. Además, fuimos a un sitio que después de la comida, un simpático caballero nos ofreció canciones y bromas de la zona. Algún tango, otra milonga y muchas sonrisas, el mejor digestivo del mundo (el avispado lector notará que no bebimos Quilmes. No había. Indignante).

Y para terminar, al día siguiente, paseo en barca por el Lago Nahuel Huapi. Lástima que el día no nos acompañó y nos siguió más la lluvia que otra cosa, pero tuvimos otra visión (esta vez desde el agua) de este lugar tan precioso que es la Región de los Lagos.

Volveremos.

 

Islote donde está enterrado el Perito Moreno

 

 
Esta imagen no contiene ningún efecto especial

 

Puerto Varas

Entre Chiloé y el Navimag, nuestra vuelta al mundo se detuvo un par de días en la región de los lagos Chilena. Y al igual que su hermana argentina Bariloche, Puerto Varas nos ha ofrecido unos paisajes tremendos.

 Después del lluvioso tiempo de Chiloé, en Puerto varas el sol nos acogió iluminando el imponente volcán Osorno al otro lado del Lago.

 

 

 

Pero tan inofensivo aspecto, la ciudad nos ocultaba algunos misterios y los temores de Cez (ella es la de la intuición) aumentaron al entrar en lo que iba a ser nuestro alojamiento: Una pensión de tenebroso nombre: ¡HELLwig! Era una antigua casa de madera con un ligero olor a rancio, con poca luz y según Cez igualita que la casa del orfanato, hasta aquí sin más… Lo que no se esperaba nuestra joven bruja era que la casa intentaría comunicarse con ella. Cada crujido del viejo parquet, cada chirrio de las oxidadas bisagras, cada golpe de viento en las ventanas eran un lamento que la privilegiada mente de nuestra maga silvestre descifraba a su pesar, quedando así sus noches a merced de tormentosos sueños. Una noche mientras dormía, Cez respiró la amargura que flotaba en aire de la casa. Al ser ya una vieja sabia, la amargura se desplazó veloz por las autopistas del pensamiento e inyectó en sus iris angustiosas imágenes y en los poros de su piel gélidos escalofríos. No hace falta decir que nuestra reacción al enterarnos de lo que sufría Cez no fue otra que hurgar en la herida y divertirnos apareciendo por sopresa con voces de ultratumba o saliendo de los armarios.

 

 

 
Cena en el albergue junto a unos amigos del Barómetro

 

Pero volvamos a Puerto Varas que me he perdido… A Puerto Varas también veníamos en busca de un poco de marcha y la encontramos en el Barómetro! Gente de nuestra edad, buen ambiente y buena música.Al día siguiente queríamos repetir pero nos topamos con las elecciones municipales.

 

 

 
Han ganado los buenos
 
 
 
El volcán se sonroja la tarde de las elecciones

 

Qué tiene que ver, no? Pues a partir de las 23h del día anterior hasta que se hacen públicos los resultados, ¡ Se aplica la ley seca! Los bares cierran y los supers vacían todas las estanterías de la sección de vinos y licores. A lo mejor tienen miedo que con la resaca te equivoques de casilla… Otra cosa curiosa que aprendimos es que si estás inscrito en el censo electoral (o sea, haber ido a votar al menos una vez) estás OBLIGADO a votar y sino te multan!

 

 

 
Saltos de Petrohue con el Osorno al fondo
 

 

Al día siguiente Ximena, una chica que conocimos en el barómetro nos llevó de paseo por la zona de los lagos: Precioso!

 

 
 

Lago Todos los Santos
 
 
 
Son Ken y Ryu de Street-Fighter! 
 

Finalmente a la mañana siguiente debido a un retraso del barco visitamos el coqueto asentamiento alemán de Frutilllar que al igual que Puerto Varas rodea el Llanquihue.

 

Tenían el pueblo muy arregladito

 

Y como no, el volcán presidiendo.