Late la Bombonera

Eso es lo que nos contaron en el Campo de Boca Juniors, la Bombonera, en el barrio de Buenos Aires que lleva el mismo nombre.

La Bombonera no vibra con los canticos.
La Bombonera late. Como un corazón.
Pensáis que exagero ??? Me quedo corto. Y eso que el partido que nos llevo Martín, era contra Vélez Sarsfield, y no el Clásico, el Derby de la Capital, contra los Millonarios de River Plate. Aun así a falta de cuatro fechas para terminar el torneo, pintaba buen partido.
 
 
 
 
Guillem, un hincha de Boca más 

Ir a la Bombonera, para cualquier aficionado al fútbol, es un sueño. Lo que ves en la tele, estadio que ha visto nacer a Maradona, la pasión con que las Barras (los seguidores que más animan) viven el partido… Todo eso suena a mítico, a imposible, hasta que te dan la entrada, tomas el colectivo y te plantas en el Barrio de la Boca.

 
 
 
 
 
Desde la Popular 

Sin duda alguna, lo peor es la entrada. Es el único momento que pasamos un poco de mal rollo. Mucha gente, gente de toda clase y policía, mucha policía. Muchos controles, mucha cara de mala baba y unas ganas de usar la porra que da miedo. Pero como nos contaron, una vez dentro del estadio, ya no va a pasar nada. Solo queda disfrutar.

 
 
 
 
Dale, Boca, Daleeeeeeeeeeeee 

Nos fuimos a la Popular, en los goles, allí de pie, al lado de la 12 (la Barra que más anima), y solo os diré, que el subidón de energía que uno siente cuando entra al campo, es indescriptible. La Bombonera es pequeña comparada al Camp Nou, pero entras allí, de día, miles de voces cantando «Dale, Boca, daleeeeeeee», banderas, camisetas, pasión en las gradas… Alucinante. Nada que ver a un partido en Europa. Como dijo Ceci, que no es futbolera, es algo que hay que ver en esta vida. Y lo mejor, es que es así durante todo el partido.

Se canta los noventa minutos, aunque se marque o marque el rival. Se anima, se jalea, se canta la misma canción durante diez minutos seguidos, se idolatra a Juan Román Riquelme cuando marca una falta, late la Bombonera.

Nuestro partido en si, fue un mal partido. Ganó Vélez 2 -3, con un pésimo partido de Boca en defensa, según mi visión. Equipo muy justo en las tres lineas y Riquelme que me pone de los nervios (aunque allí se le perdona todo). Pero eso es lo de menos. Sales del estadio, sabiendo que has visto algo único, algo que es capaz de unir tantas personas, aunque solo sean once tíos dando patadas a un balón…

Ah, y ya tengo mi remera de Boca…

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