Desgarro!

No os asustéis… aunque en alguna calle del carnaval teníamos que andar deprisa (broma gay friendly…)… Lo que aconteció es que… Al fin llegó el día, el grupo originario de Willyfog se disolvió definitivamente, no se juntará de nuevo hasta dentro de un par de meses, esta vez en la seguridad de Barcelona, en nuestra casa, la que siempre ha sabido despedirnos con un «hasta luego» y siempre sabrá perdonar nuestros deseos de huir porque sabe que se trata de un abandono momentáneo, que siempre volveremos a ella.

Esto quiere decir que dejamos de mandaros notícias? Quiere decir que deben empezar a haber manifestaciones, barricadas en las calles, actos públicos de locura, debéis tomaros toda la Ratafia que tenéis en casa? Ni pensarlo!
De hecho tenemos trabajo, os debemos un post de Salvador, de un beso de Carnaval que tiene su historia, del Carnaval propiamente dicho para no mentar que Rodri y yo nos vamos a Cuba y a Méjico!…

Pero yo ahora os quería hablar de estos últimos momentos juntos. Las prisas de mi partida no nos dejaron siquiera despedirnos dignamente así que vaya como despedida este post, dedicado aAna, Tomás y especialmente a Charly con quién me quedaron muchos asuntos en el tintero…

Sobrevivimos al Carnaval, no fue fácil, y huímos a Pipa, allí los precios por los aires nos dejaban casi en la calle pero de la nada surgió la hiperactiva Maryanne, en un santiamén hizo la maleta y nos ofreció su casa a un precio más que razonable… Encaramos un par de días de «relax» en que nos quedamos en casa… pero nos acostamos a las 5 de la mañana viendo películas infames ( y sino anoten anoten…. «despedida de soltero 2″… no llegamos a creer que hubiera una primara parte… he olvidadio la otra… y nos salvó una maravilla entre la basura… «Into the Wild»)

Esas dos noches nos dejaban listos para la noche del 25, último día de carnaval. Para nuestra sorpresa y después de haberme puesto monísima para la ocasión, la fiesta la acabó un aguacero y con la cola entre las piernas y unas cervezas en la mano volvimos a casa.

 

El terror de los nenes!

 

 

Aún así me ligué a dos «gatinhos!»

 

 

El 26 era nuestro último día, Ana, Tomás, Charly y yo juntos, hicimos una bonita excursión en lancha por la costa, vimos algunos delfines y la puesta de sol.

De noche, cena. Nos decidimos por el restaurante de un Catalán, delicioso! Pero bastante caro y al ser el amo Catalán, cuándo pedimos unos chupitos «de parte de la casa» nos trajeron 2!!! A dividir entre los 4!!!
Indignados nos fuimos a buscar dónde mover el esqueleto. Estuvimos en un bar hasta que nos encontramos con Maryanne y nos llevó a una especie de Reggae bar. Después, corriendo para coger el bus que me llevó a Natal y de allí 45 horas hasta Rio de Janeiro dónde espero mi vuelo a Cuba para reunirme con Rodri…

Os dejo con la última noche:

 

En el restaurante del Catalán garrepa… (le dimos la dirección?)
 
El equipo

Otro equipo!

Nuevo vestido de Ana… se volvieron locos!

Locossssssss!

Con Maryanne, la propietaria de la casa en el Reggae Bar
Hasta prontooooooooo

Morro do Sao Paolo

Despues de unos días tremendos en Salvador nos fuímos a descansar en una isliita que se encuentra bastante cerca y que combina dos cosas que llevamos buscando aquí en Brasil. Playas paradisíacas y bastante fiesta.

Allí fuimos con Maxime, el chico del Quebec que nos ha alojado en Salvador y que conocimos previamente en nuestra vuelta mundo cuando estábamos por Asia. Después en el barco conocimos a una pareja de chicos franceses, Caroline y Jean-Marc, con los que también alquilamos un apartamento muy resultón que nos sirvió de campo base en plan vacaciones en la costa en agosto.

Todas las calles de Morro son de arena y vas a todas partes descalzo.
La marea refrescaba los pies de la gente de los chiringuitos

Que hicimos? Pues por la noche fiesta, mucha fiesta.

Música en directo gratuita en la playa
La fiesta se situaba en un círculo en la arena formado por paraditas que hacían caipirinhas
Muchas caipirinhas…

Y es que sin dar la sensación de agobio la isla estaba bastante llena pues coincidía con las vacaciones en Argentina y estaba llena de cheeees. Pero tan llena que yo creo que había más ches que brasileños. No hubo noche en que no vieramos salir el sol.

Foto de grupo al amanecer con Caroline, Maxime y Jean-Marc

 

De hecho Maxime, que se fue un día antes, vivió en Morro totalmente invertido: Llegamos el primer por la tarde sin tiempo para ir a la playa, salimos de fiesta y acabamos bailando techno con el sol levantándose en el mar. El caso es que al día siguiente el tío se levantó a las 17h30 de la tarde con el tiempo justo para ver el atardecer y luego salir de fiesta de nuevo hasta el amanecer…

El sol caía muy temprano, sobre las 17h30.
Atardecer del tercer día

A parte de esto, a la que caminanabas un poco y te alejabas del pueblo principal descubrías el encanto de una isla llena de rincones solitarios, playitas de postal y aguas turquesas. Costaba de creer que a dos horas hubiera una ciudad enorme como es Salvador de Bahía.

Brasileño o argentino? 😉
Una isla llena de animales: el mono
el kanguro acuático, único en su especie
y la sirena fashion

Al final del paseo del segundo día disfrutamos como niños en la playa de arcilla, jugando en el barro, metamorfoseando, haciendo el burro vamos.

y esto se va?
Sé que no es a nosotros a quien queréis ver en el barro, las de Ana en otro post

Como colofón, la vuelta al pueblo nos deparó una noche con una luna preciosa que no pudimos dejar de mirar en todo el trayecto.

Pudimos volver sin linternas solo con su luz
Embobados

 

 

              

Jeri y Lençois Maranhenses

Tras diez meses siguiendo las aventuras de los 3 willys desde Barcelona, el destino (y la crisis) me brindó la oportunidad de acompañarles en una parte de su viaje. Brasil era el país en el que me encontraría con ellos después de tanto tiempo. Tanto Guillem como Charly, han ido escribiendo sobre lugares que hemos recorrido juntos en este inmenso e increible país.

Ahora le toca el turno a Jericoacoara (Ceará) y al Parque Nacional dos Lençois Maranhenses (Maranhão).
A Jericoacoara llegamos trás más de 30 horas de buses de Salvador a Fortaleza, Fortaleza a Jijoca y de allí en bus jeep hasta nuestro destino.
Pousada Massimo en Jericoacoara. Un lujo, salvo por las goteras
Es el destino predilecto de mochileros en el nordeste del país. Está rodeado por una larga playa, colinas cubiertas de hierba y una inmensa duna llamada Pôr-do-Sol, donde tanto turistas como gente del pueblo, sube todas las tardes a ver el atardecer.
Charly sobre la duna do Pôr-do-Sol
Típica foto de Jericoacoara tomada desde la playa
Duna do Pôr-do-Sol con Jeri al fondo
Hora punta en la duna
Fueron tres dias de playa, pequeñas caminatas y muchas,pero muchas caipirinhas a ritmo de forró y reggae.
Estres cero, como el resto de los dos meses.
Guillem y yo fuimos un dia caminando hasta la Pedra Furada, uno de los atractivos de los alrededores.
Pedra Furada, cerca de Jeri. Aquello parecía las ramblas un sabado tarde.
Guillem luciendo palmito en lPraia Malhada
Una hora de paseo por la orilla del mar (solo si la marea lo permite), y vuelta por las colinas.
Volviendo a Jeri por la colina.
Following the leader
Por las tardes, despues del atardecer, la gente se congrega en la playa para ver ensayos de capoeira.
Roda de Capoeira en la playa de Jeri
Y por las noches, la actividad principal del pueblo es acercarse a la playa para degustar unas ricas caipirinhas, caipiroskas o capetas (mezcla de chocolateen polvo , polvo de guarana, cachaça, leche condensada.. vamos, una bomba).
Como os decía, cero estres.
En Jericoacoara, nuestros destinos se separaron temporalmente, Charly marchó hacia Recife a dar la bienvenida a Tomás que venia desde Barcelona para los Carnavales (otro que no sabe nada), y Guillem y yo fuimos hacia Lençois Maranhenses.
El Parque Nacional Dos Lençois Maranhenses tiene una superficie de 1550km², en una extensión de dunas espectaculares con lagunas de agua cristalina, formadas por la filtración de la lluvia en la época humeda.
Lagoa Bonita, al principio del parque. Aún quedaba lo mejor.
Tres dias de viaje hasta llegar a Barrerinhas, el pueblo que sirve de nucleo para todas las excursiones y a las 7 de la mañana ya estabamos buscando como llegar al Parque.
En un principio ibamos a hacer la excursión que hacen todos los turistas: tomar una Toyota hasta la entrada del Parque, visitar la Lagoa Azul y la Lagoa Bonita y volver.
Pero el espiritu aventurero de Guillem se despertó cuando le hablaron de una excursiõn que no mucha gente se atreve a hacer: 5 horas caminando entre las dunas para atravesar el parque hasta llegar a Atins (en la costa).
Cuando me quise dar cuenta, habiamos dejado atras a todos los turistas en las dos primeras Lagoas, y caminabamos en la más absoluta soledad, a excepción de nuestro guia, Mão, quien de vez en cuando nos explicaba alguna curiosidad del Parque.
Soledad casi absoluta
Fueron 5 horas contemplando un paisaje dificil de describir, para mi una de las cosas más bonitas que jamas he visto, pero como la belleza es totalmente subjetiva, os dejo unas imagenes, para que juzgueis vosotros mismos.
Es una visión??? 😛
Haciendo el cabra, pa’ haberse mataó
Que opinais?
Al terminar el día, llegamos a la aldea de Canto de Atins (unicamente 2 casas) donde pasamos la noche. Estaba en un lugar privilegiado, frente a las dunas de los Lençois, y con el mar a la espalda.
Anochecer en medio de las dunas
La pousada no tenia luz electrica a partir de las 21 horas, lo que nos permitió contemplar un cielo repleto de estrellas.
Al dia siguiente nos tocó levantarnos pronto para caminar durante dos horas hasta llegar a Atins, donde ‘supuestamente’ un barco de linea nos llevaba de vuelta a Barrerinhas a las 14.30h, surcando el rio Preguiças.
El barco de linea nunca apareció, pero en su lugar viajamos en un barco de pescadores junto con otros cuantos viajeros que tambien se habian quedado tirados.
Aquí aún sonreiamos

Los pescadores decidieron salir a las 18 horas, cuando la marea estaba en su punto más bajo, lo que hizo que el viaje se convirtiera en toda una aventura.
Empezamos de noche y sin luces, lo que ocasionó:
– 2 tentativas de atropello a 2 canoas de pescadores que andaban por allí y que tampoco llevaban luz para señalizarse
– encallar 3 veces en los bancos de arena. 1 de ellas seria, con todos los pescadores en el rio empujando el barco
– 1 tormenta tropical con rayos que iluminaban todo a nuestro alrededor y lluvia torrencial
– 6 horas de viaje en lugar de 3.

No puedo escribir

No es que me hayan amputado las manos, no es que ya me de pereza escribir y narraros las ultimas aventuras de esta vuelta al mundo…

 

Sencillamente no puedo. Tengo la cabeza como un bombo! Ayer hicimos la ultima noche de los precarnavales, que tenia ser flojita… Vaya fieston!!!! Hemos vuelto a casa de milagro… Y hoy empieza lo serio, con Caetano Veloso inaugurando los carnavales de Recife. Luego Manu Chao dos dias seguidos… Vamos que no creo que tampoco vaya a tener el espiritu muy claro estos dias. Y tampoco se si volveremos todos de esta. El nivel de fiesta que tienen aqui es muy serio. Sabran de futbol, capoeira y samba, pero en temas de fiesta son autenticos PRO-FE-SIO-NA-LES.

Hace 5 dias vino Tomas,un amigo de Barcelona y tambien el hombre que ha creado la pagina web, la primera noche nos pusimos al dia de como habian ido las cosas este tiempo… Desde entonces lo sigo buscando. Pero se que esta bien.

Hala! Prometo hacer un reportaje como dios manda cuando se acabe esta locura y me este recuperando en una playita a base de zumos. Tambien prometo encontrar a Tomas, que sin el va a petar la pagina…

 

Rio dos meus amores

Os va a parecer que me quedo prendado de todas las ciudades en esta vuelta al mundo. Pero es que me ha vuelto a pasar. Esta vez me he enamorado de Rio. Ibamos a pasar tres dias para ver las principales atracciones turisticas e irnos para el norte… Al final y despues de un gran esfuerzo conseguimos salir de ella al cabo de 8 dias…

Para empezar es incontestable que Rio es una ciudad bonita, no solo por su atracciones turísticas sino ya  por su emplazamiento. La forma del litoral que limita Rio junto a la belleza de su bahía la hacen un lugar muy especial. Desde el Cristo Corcovado, un ícono de la ciudad, uno tiene a su alcance una panorámica que abraza casi toda la ciudad y como el mar la rodea.

 

 
El Cristo
 
 
 
Esta foto no la tiene nadie.
 
 
 
Para hacer el «Salta» le rompió un par de costillas a un guiri…
 
 
 
Lo malo era que estava a petar como podéis ver…
 
 
 
Pero Gene Kelly Ruscalleda encontró su rincón bajo la lluvia
 

Desde el Pao de Azucar en cambio las vistas se centran sobre las playas de Rio y el centro de la ciudad.

 

 
 
Desde el Pao de Azucar con Copacabana al fondo

 

 
Lástima que el presupuesto no diera para helicópteros…
 
 
 
Copacabana
 
 
 
La bonita Praia Vermelha
 

Otra gran impresión me dejó el barrio bohemio-artístico de Santa Teresa en cuyas calles me imaginé viviendo.

 

 
Ana feliz de la vida en el bondinho que lleva a Sta Teresa
 
 
 
Como mola mi poncho!
 

Evidentemente también fuimos a ver otros atractivos turísticos como son Ipanema y Copacabana aunque estos nos defraudaron un poco ya que estaban bastante vacias debido al mal tiempo… A pesar de ello se veía a bastante gente usando las playas y sus alrededores como gimnasio: Footing, bici y ejercicios de barras y pesas!! 

 

 
Freddy acabó con Ana pedaleando por Copacabana e Ipanema
 
 
 
Durísimo despertar en Ipanema
 

Esta es una de las facetas que me hicieron ver lo mucho que Rio vive volcada al mar, sus habitantes parecen buscarlo constantemente y alrededor de él se hace mucha vida. Por ejemplo el barrio de Urca en el que sus habitantes no solo van a la playa sino que también se reúnen en el «muro» de un paseo que rodea un puerto náutico a tomarse unas tapitas.

 

 
Cervecita, empanada de camarones y caldito de pescado junto a Mauro y Freddy
 

Finalmente en Rio coincidimos con los últimos ensayos de las escuelas de Samba… La excusa perfecta para que sus habitantes acudan en masa y pasen la noche entera bailando frenéticamente.Casi cada noche había un ensayo, nosotros fuimos a ver a tres escuelas: Rocinha, Mangueira y Porto da Pedra.

 
Sambando en Rocinha
 
 
 
Paseando el palmito en el mismísimo sambódromo
 
 
 
Desfile de Porto da Pedra

 

Y si se acababa temprano o no apetecía ensayo entonces… LAPA! El centro neurálgico de la samba y la noche brasileña, un lugar en el que seguro que no te aburres… Pero de hecho en casi todo Rio, al menos en la época en la que estuvimos, en alguna esquina o buteco cercana hay un grupo de gente bailando Samba.

 

 
Sambando en un pequeño buteco de Botafogo al lado de casa de Mauro
 

Me olvidaba que conocimos a una chica de Niteroi, la ciudad que hay del otro lado de la bahía. Así que también pasamos un día por ahí y luego nos llevó a la preciosa playa de Iticoatiara cerca de Rio.

 

 
Tomando fuerzas en Itacoatiara

 

De mi «Paraty» por ser tu!

A medio camino entre Sao Paulo y Río de Janeiro se encuentra el pintoresco (a qué da rabia esta palabra?) pueblo de Paraty. Con su arquitectura colonial y su ubicación privilegiada en una bahía salpicada de decenas de pequeñas islas, atrae el turismo como abejas a la miel. Su gente pues vive del turismo, la pesca y de la tranquilidad que proporciona estar en un lugar tan bonito, porque en efecto, la estampa del lugar es preciosa y más si se coge un barco de pescador y se contempla su perfil desde la bahía.

En la estación de autobús, nada más llegar (veníamos de Sao Paulo), nos encontramos con Rémi, un viajero Francés que conocimos en la fría Patagónia y con quién compartimos noche de refugio en el Parque nacional Torres del Paine y noche de celebración de fin de trek en Puerto Natales… la situación prometía …

 

Una de las calles adoquinadas

 

Vista de una de sus iglesias bajo un cielo amenazador, gentileza de Ana.
Leyendo la guía frente a otra de las iglesias

Después de un paseo por las calles adoquinadas del pueblo, de admirar sus iglesias y degustar una cervecita en una de sus playas, tanteamos algunos pescadores y acabamos adquiriendo la razonable cantidad de un kg y medio de camarones y gambas para 4 personas. Después, compramos algo para una ensalada, las consabidas cervezas, unos «limâos» y una botella de Cachaça, las manos bien limpias y al ataque!

 

Charles y yo comprobando la calidad, le di un curso acelerado…

La fiesta culinaria fue un éxito, volvimos a nuestro querido Chile en que cada noche empestabamos la cocina de las posadas que íbamos colonizando con nuestras bolsas llenas de marisco. La cena se prolongó por más de tres horas y bajo la mirada atónita de otros huéspedes que cocinaban un poco de pasta con salsa preparada degustamos con placer todas las gambas, cocinadas «a plazos» y de maneras muy distintas, hasta algunas tuvieron el placer de ser flambeadas, pero con Cachaça!

Al día siguiente decidimos apartarnos de la turística Paraty y retirarnos a una de las muchas playas de la Bahía que solo pueblan pescadores. Con un barco y tras dos horas y media de relajada y bonita travesía llegamos a la Pouça de Cajaíba, un trozito de paraíso dónde encontramos alojamiento bueno bonito y barato y reencontramos a la feliz familia que ya había conocido en fin de año, Regina con su pareja Nico y sus hijos Sofía y Teo además de una nueva adquisición que bautizamos como la Prima…

Llegada a la Pouça de Cajaíba

 

Posado de Charles en la playa

Qué hicimos? Tomar el sol, bañarnos, visitar la playa de «al lado», Martin de con preciosa y agotadora excursión a través de la húmeda Mata atlántica (con encuentro inesperado con serpiente incluido), poblada únicamente por surfistas en el cámping la única infraestructura existente. Os imagináis el ambiente no? Tiendas de campaña, surfistas, barbacoas, guitarreo, pelotas de fútbol para dar algunos toques, chicas que juegan mejor que la Ronaldinha i que tienen una figura comparable… solo jóvenes y poco estrés.

 

Primera y agotadora actividad en Pouça da Cajaíba
Ahora sí con la familia feliz, sudados en lo alto del repecho hacia Martin de Sa
Posado en el rio..
Cena, un poco requeimados

También cenamos con la familia de Regina, preparamos la cena juntos e en su casa de la colina, sin luz, solo con velas y el sonido de algunas sambas o música popular brasileña, más guitarreo y relax en las hamacas, más caipirinhas y vuelta a la cama que al día siguiente esperaba un duro día de viaje.

 

Teo tocando una sambinha… acabamos todos bailando!

 

Posado de Ana en Martin de Sa

Por la mañana estuvimos esperando que algún pescador quisiera llevarnos de vuelta a Paraty por un precio razonable,  encontramos a Pedro, el adonis de la isla que nos dejó en Paraty bajo un diluvio y llegamos a la estación de autobuses dónde embaracamos para Rio de Janeiro pero esa… ya es otra história!

         

 Vista de Martin de Sa con la Ronaldinha al fondo…

 

Brasiiiiiiiil

Os habréis dado cuenta que estos días estamos publicando menos que de costumbre. Bueno pues el culpable no es otro que el país en el que estamos: Brasil. Uno disfruta tanto durante el día (y la noche) que la verdad que nos un poco más de pereza que antes pasar tiempo delante de un ordenador. Pero aquí estamos, al pie del cañón! Para leer este post, haced click aquí para escuchar una canción brasileña preciosa.

 

Como vamos a estar escribiendo en lugares como éste…
Además cuando íbamos pal Ciber nos pilló la marea alta

Y que es lo que tiene Brasil? Pues todo lo que necesitaba un servidor para su final de vuelta al mundo: Playas paradisíacas, samba, samba, samba, caipirinhas i cervecitas para relajarse de un día duro bajo el sol y MUCHA fiesta en un ambiente muy agradable gracias en parte a los brasileños y a las brasileñas que de momento se están portando genial con nosotros. 

Las playas, que decir, tienen taaaanta costa y casi toda de playas que además de ser espectaculares, en general estás bastante solo. Pero mejor os muestro algunas

Ana pasándolo mal en Jericoacoara…
Tran-qui-li-dad
Guillem de anuncio
Ay! Que se le cae!

Estamos tan a gustito que mirad, inicialmente nuestro plan contemplaba lo siguiente: Sao Paolo – Paraty – Rio – Ouro Preto – Chapada Diamantina – Amazonas – Belem – Lençois Maranhenses – Jericoacoara – Natal – Recife. Pues bien, si nos coseguimos espabilar un poquito con suerte haremos la mitad de las cosas… La parte de Amazonas ya la hemos dejado para la próxima, Belem fuera, Maranhà va en camino y Natal también parece condenado. Que ha pasado? Pues que aquí todos los lugares nos han atrapado. En Paraty las playas nos atraparon un día más; en Río haía que quedar-se un par o tres de días… (JA!) Ocho días cayeron ahí y porque estábamos abusando de la hospitalidad de un amigo del hermano de Guillem que sino a lo mejor aún estaríamos ahí; y ahora en Bahía han vuelto a caer 8 días más…

 

Guillem feliz, guitarrita en un velero por la Bahía de Salvador
Paz interior en Salvador

Algo curioso es que Brasil nunca me había llamado mucho la atenciõn y eso que sus cualidades són bastante conocidas. Sinceramente, no sé porque pero no estaba dentro de mis prioridades. Y en cambio ahora me estoy enamorando del país. Creo que lo que más me gusta es que se respira alegría por todas partes, la gente tiene claro que su prioridad es difrutar, ser felices y forma parte de su cultura el estar de fiesta. Pero además es una manera de entender la fiesta muy sana, la fiesta reúne mucho más a mayores y pequeños que en Europa, muchas veces acontece durante el día y no acaba muy tarde, raramente ves a Brasileños muy muy borrachos: como se pasan el tiempo bailando, tampoco tienen tiempo de beber. Y Lo de bailar aquí es religión (y nosotros unos patos mareados ateos), en cada esquina te encuentras en un bar o donde sea que pongan música a algunas personas bailando. Si hay música, en brasil, hay alguien bailando. Y si el baile en general ya es alegria, la samba es la que hace que todos tengan una sonrisa de oreja a oreja cuando bailan.

Casi siempre música en directo
Intentando sambar eléctricamente en un ensayo
Sambando en la playa y cada vez más brasileños en todo…
…Brasileños auténticos, mulatos y con rastas 😉

 

Y para acabar también tenía que hablar de futbol. El mito es verdad, aquí todo el mundo juega bien a futbol. Los rondos de toques en la playa sin que el balón toque el suelo tiene todos un nivelazo. Hasta las chicas juegan bien, mirad el video de la Ronaldinha que vimos en San martín de Sà. Yo venía con ganas de jugar a futbol aquí pero visto el nivel paso de hacer el ridículo. 

Aiiiiii, costará irse de Brasiiiiiiiiiiiiiil

PD: Ceci verdad que esta parte tan estresante del viaje no te hubiera gustado? Lo de destrozarnos las piernas a caminar y ser manjar de mosquito era mucho más relajante.      

Resaca

No es que me haya bebido litros de alcohol, sino que después de un mes en casa, por primera vez desde que llegué, tengo resaca del viaje.

Supongo que cuando llegas, con las emociones de la vuelta, de ver a todo el mundo, que te vean, echar de menos todo y volverse a poner las pilas, uno no se da cuenta del cambio. Por eso, pasada esta euforia transitoria, cuando todo vuelve a la normalidad, los amigos curran, en Barcelona llueve y la vida te hace de las suyas, pues empiezas a echar más de menos el viaje.

Y eso lo que me pasa ahora a mi. Estos días me acuerdo aún más del viaje, de los momentos y de todo lo que vimos. Me consuelo hablando con los dos Willys y ordenando las fotos, pero no es lo mismo. Os lo podéis imaginar.

Una de nuestras más fieles lectoras, dijo que esta seria su venganza. La vuelta. Y si bien no me puedo quejar de nada y que me “quiten lo bailado”, ahora veo que tenía razón…

RietedelodeGuillem

La idea del post no es hacerle la competencia a las 72 horas de Guillem pero en mis 4 días de viaje ( Ja! Muerde el polvo! 😉 jeje) me pasaron algunas anécdotas que me apetecía contar.

 
El recorrido Rurrenabaque – Sta Cruz

El caso es que me encontraba en Rurrenbaque, a 20h de La paz por un lado y a un tiemo indefinido de la frontera con brasil por otro… Tenía dos opciones o volver a La Paz con Cez y de allí hacer exactamente el mismo recorrido que Guillem o probarlo por la parte de arriba, más corta en cuanto a distancias pero también más incierta en cuanto a carreteras… Finalmente para no repetir trayecto y confiando en mi suerte innata opté por la segunda. Resultó que fue un acierto pues luego me enteré que la carretera que empleó Guillem entre La Paz y Sta Cruz estaba cortaba en siete puntos por culpa de derrumbes… Bueno, la primera etapa del viaje era en principio corta, 5h, mirando el mapa era rídiculo lo que avanzaba pero necesitaba llegar a San Borja ya que desde ahí salían las flotas hacia Trinidad…

Hora prevista de llegada: 22h
Hora real de fin de trayecto: 01h…

Llovió a cántaros y las carreteras al no tener ni grava se convierten en verdaderas pistas de jabón deslizante… Un drama… Era desesperante lo poco que avanzamos. La guinda fue que antes de llegar al hostal, donde el conductor se paraba a pasar la noche para dejarnos al día siguiente en las estación de buses, fuímos a dejar a una señora que necesitba que la dejásemos en casa pues iba muy cargada… El caso es que vivía en una calle bastante enlodada y el conductor ya le dijo que él por ahí no se arriesgaba… Pero al final la mujer lo convenció y fue a dejarla, la ayudamos con los paquetes que pesaban un muerto y cuando ella y estaba bien clentita en casa la furgo al cabo de unos metros mete la rueda en un agujero… No hubo manera de sacarla de ahí. Los que vivían en San Borja se piraron, el conductor dejó ahí mismo la furgo con las maletas de todos dejando el tema para el día siguiente y cuando yo me planteaba que hacer, una mujer que se quedaba a dormir con otra familia en la furgo porque ni quería salir con el temporal ni sabía donde ir decidió por mí: El chico se queda con nosotras para no dejarnos aquí solas por la noche y protegernos… Pues estábamos apañados si yo tenía que ser el protector… Así que nada, la primera noche del viaje la pasé en una Van con dos mujeres y dos críos intentando conciliar el sueño en unas banquetas demasiado duras…

 

 
El panorama de la rueda por la mañana
 
 
 
El crack y su flagoneta!

Al día siguiente seguía lloviendo, llegó el conductor, le intenté ayudar a sacar la furgo, pero el tío no me hacía ni p..o caso y retiraba las tablas de madera que ponía debajo de las ruedas y la hundía cada vez más. Así que me agarré mis cosas y me fuí por mi cuenta. Siguiente parada: Aeródromo. Visto como llovía, me habían comentado que podía ser que el bus no saliese o tardara lo no escrito (a veces tardaban 3 días en un trayecto que en seco se hace en 6 horas…) pues la carretera era peor en el tramo que venía a continuación… Así que me dije que era mejor apoquinar un poco, agarrar la avioneta, disfrutar de las vistas y llegar en una hora…

 

 
Hacia el aeródromo en mototaxi con mochilas grande y pequeña y guitarra, el chico tenía 13 años…

 

Fracaso: Por mal tiempo no se volaba… A la estación de buses a probar suerte!! Finalmente, sí que parten los buses, en la mayoría del trayecto no ha llovido, Uuuuuuuuuueeee!!! Yo ya me veía tranquilo en un bus recuperando lo poco que había dormido y tardando a lo más 8 horas… Iluso…

Finalmente resultó que el primer bus se había llenado y el segundo estaba estropeado así que trajeron el transporte de emergencia: Errr Camión!!

 

 
Todo un lujo, 4×4

 

Así que fueron 12 horas en la parte de atrás de un camión sentado en una barra de madera…

 

 
Un dos puertas descapotable con asientos de roble boliviano. Edición Ltda!

 

Yo creo que me salieron callos en el trasero. Además por si el trayecto no tenía ya suficientes alicientes éste atravesaba muchas zonas de pantanales y se cruzaban varios ríos encima de una especie de balsas. Y por lo tanto tuvimos la suerte de recibir la visita hambrienta de los primos de los mosquitos de Rurre. Si ya no venía de aquí…

 

 
Bonitos paisajes entre los pantanales
 
 
Muy auténtico el pueblo de San Ignacio de Moixos
 
 
y un precioso atardecer en el río Mamoré

 

Por fín, sin sensibilidad trasera llegué a Trinidad pero, sin tiempo para descansar, al cabo de una hora salía para Santa Cruz en otro trayecto nocturno de 10h. Ahí subido en un autobús y en carretera asfaltada, caí por fín rendido y dormí como en una suite de lujo.

A partir de ahí el trayecto fue el mismo que el de Guillem, así que no os daré más la lata con mis quejas jeje. Qué tuvo de positivo? Pues que en el trayecto por Bolivia estuve tres días sin ver un solo extrangero, conociendo a gente sin parar, conversando y riéndome de las desgracias con la gente de allà que viajaba conmigo que por desgracia está más que costumbrada a esto.

 

 
Haciendo amigos

 

Además tuve la suerte de conocer en la frontera de Brasil a un chico francés muy majo que ahora vive en Recife y que seguramente nos acogerá por carnavales. Y ahora la anécdota final y os dejo en paz. En la frontera también conocí a un chico peruano de lo más divertido que viajaba vendiendo artesanía, la verdad que lo tenía bién montado. El hombre se sube al mismo bus que yo y se le sienta al aldo una chica brasileña. Total que iendo al lavabo le veo que se lo está «pasando bien» con la chica. Y en una parada me lo encuentro solo y me explica que estaba hablando con ella y de repente la chica le salta al cuello mientras le dice «Bem vindo no Brazil», adoro este país que me dice él…