Desgarro!

No os asustéis… aunque en alguna calle del carnaval teníamos que andar deprisa (broma gay friendly…)… Lo que aconteció es que… Al fin llegó el día, el grupo originario de Willyfog se disolvió definitivamente, no se juntará de nuevo hasta dentro de un par de meses, esta vez en la seguridad de Barcelona, en nuestra casa, la que siempre ha sabido despedirnos con un «hasta luego» y siempre sabrá perdonar nuestros deseos de huir porque sabe que se trata de un abandono momentáneo, que siempre volveremos a ella.

Esto quiere decir que dejamos de mandaros notícias? Quiere decir que deben empezar a haber manifestaciones, barricadas en las calles, actos públicos de locura, debéis tomaros toda la Ratafia que tenéis en casa? Ni pensarlo!
De hecho tenemos trabajo, os debemos un post de Salvador, de un beso de Carnaval que tiene su historia, del Carnaval propiamente dicho para no mentar que Rodri y yo nos vamos a Cuba y a Méjico!…

Pero yo ahora os quería hablar de estos últimos momentos juntos. Las prisas de mi partida no nos dejaron siquiera despedirnos dignamente así que vaya como despedida este post, dedicado aAna, Tomás y especialmente a Charly con quién me quedaron muchos asuntos en el tintero…

Sobrevivimos al Carnaval, no fue fácil, y huímos a Pipa, allí los precios por los aires nos dejaban casi en la calle pero de la nada surgió la hiperactiva Maryanne, en un santiamén hizo la maleta y nos ofreció su casa a un precio más que razonable… Encaramos un par de días de «relax» en que nos quedamos en casa… pero nos acostamos a las 5 de la mañana viendo películas infames ( y sino anoten anoten…. «despedida de soltero 2″… no llegamos a creer que hubiera una primara parte… he olvidadio la otra… y nos salvó una maravilla entre la basura… «Into the Wild»)

Esas dos noches nos dejaban listos para la noche del 25, último día de carnaval. Para nuestra sorpresa y después de haberme puesto monísima para la ocasión, la fiesta la acabó un aguacero y con la cola entre las piernas y unas cervezas en la mano volvimos a casa.

 

El terror de los nenes!

 

 

Aún así me ligué a dos «gatinhos!»

 

 

El 26 era nuestro último día, Ana, Tomás, Charly y yo juntos, hicimos una bonita excursión en lancha por la costa, vimos algunos delfines y la puesta de sol.

De noche, cena. Nos decidimos por el restaurante de un Catalán, delicioso! Pero bastante caro y al ser el amo Catalán, cuándo pedimos unos chupitos «de parte de la casa» nos trajeron 2!!! A dividir entre los 4!!!
Indignados nos fuimos a buscar dónde mover el esqueleto. Estuvimos en un bar hasta que nos encontramos con Maryanne y nos llevó a una especie de Reggae bar. Después, corriendo para coger el bus que me llevó a Natal y de allí 45 horas hasta Rio de Janeiro dónde espero mi vuelo a Cuba para reunirme con Rodri…

Os dejo con la última noche:

 

En el restaurante del Catalán garrepa… (le dimos la dirección?)
 
El equipo

Otro equipo!

Nuevo vestido de Ana… se volvieron locos!

Locossssssss!

Con Maryanne, la propietaria de la casa en el Reggae Bar
Hasta prontooooooooo

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