Bokor et encore Angkor…

Hace unos días estuvimos en el parque nacional de Bokor, en el sur de Cambodia, allí se esconde una joya que parece que no tenga mucho de especial pero nos dejó a todos maravillados. Durante la ocupación francesa, estos se dieron cuenta de lo precioso de la jungla que ocupa la colina de Bokor (bueno… la colina se eleva a mil metros por encima del mar) y como buenos colonos decidieron ir a construir una estación climática en su cima. El sitio quedó abandonado con la independencia y la posterior época negra del país (en la espesa jungla se refugiaron Khmeres rojos hasta hace pocos años).
 
 
El gobernador del estado ha prohibido alquilar motos a los turistas así que tuvimos que llegar en «pick up» bajo un sol de justicia por la mañana y bajo una tormenta intensa por la tarde… por una carretera que en años más gloriosos estuvo asfaltada pero que hoy es probablemente una de las carreteras con más socavones del mundo… socavones que dejan en ridículo los del AVE.. En fin, la zona es de una belleza extrema, las vistas un regalo y al parecer antes había tigres elefantes y demás (allí cazaban reyes y colonos) pero ahora entre furtivos y turistas solo se divisan algunos macacos saltando de rama en rama el resto de animales ha preferido apartarse a sitios más tranquilos.
 
 
 
El hotel a lo resident evil atrapado por la niebla y por el moho 
 
En la cima pues un hotel en ruinas, con todo lo esplendoroso de un hotel colonial pero ahora con sus anchas salas vacías y sus vistas intactas.
 
 

 
Lo fantasmagórico de la visita fue cuándo a toda velocidad, la espesa niebla subió por la ladera de la montaña y se coló sin piedad por las ventanas sin cristales y los marcos de las puertas. En el altiplano también hay una antigua iglesia y la casa de los forestales que intentan mantener a raya los furtivos, casa en la que uno puede pernoctar si lo desea. Recomendamos encarecidamente la visita.
 
 
 
Kim y Charlie haciendo caso omiso al cartel de peligro (a eso veniamos) 
Por cierto aunque ya os lo ha comentado Kim, no me resisto a dejar mi visión de nuestra última experiencia… estuvimos en los templos de Angkor y uno se cansa de decir que le faltan adjetivos superlativos para definir lo que estamos viviendo… y vosotros supongo que cansados de leer que no hay palabras… pero una vez más… qué decir?
La devoción de algunos reyes, sus delirios de grandeza, o simplemente el despilfarro del «a ver quién construye el templo más grande, majestuoso, y caro» de generación en generación engendró el inmenso complejo de templos de Angkor. La entrada puede ser de un día (20 Dolares y tiempo más que insuficiente), 3 días (40 Dolares nuestra elección) o una semana (60 Dolares y si hay tiempo y ganas tal vez la mejor opción). La única crítica que hacemos al sistema es que los días deben ser consecutivos con lo que nuestro tercer día de visita y aún quedando infinidad de templos por visitar nos costó un poco más levantarnos, hubiésemos preferido estar dos días primero, descansar un dia y visitar de nuevo un par de días más…
En frente de estos colosos te transportas un poco en el tiempo e intentas ver a miles de personas trabajando y sufriendo igual como me ocurrió hace años en la Gran Muralla China cuando supe que en la propia muralla se enterraban poco a poco los trabajadores que perecían en el proyecto…
Para entrar en este particular túnel del tiempo y imaginar los templos en todo su esplendor debe acompañarte un poco la suerte ,debes escapar de la vorágine de turistas, de niños que repiten en varias lenguas capitales y números del uno al diez pidiendo un dolar a cambio, y del sol en un lugar fresco… allí puede uno sentarse, relajarse y disfrutar.
Allí puede uno soñar despierto e incluso convertirse en explorador al pasear por los enormes recintos y «descubrir» un nuevo edificio del templo semi derruido tras un lapso de jungla, o en restaurador improvisado, al juntar con la mente los bloques de piedras irregulares que se encuentran esparcidos y así reconstruir los pórticos, relieves y cenefas destruidos, imaginar como eran de esplendorosos los gravados que hoy se desdibujan con la erosión, o destruidos por colonos, pillajes, reyes de generaciones posteriores o Khmeres rojos. Finalmente, con suerte, charlar con un monje naranjísimo que resalta entre el verde gris mohoso de las piedras, sonreír a locales y también a turistas con una sonrisa cómplice que parece decir «vaya!… qué suerte tenemos de estar aquí eh? Tu también estás alucinando no?»
 
 
 
o recordar como dijo muy bien Mercé que en la misma época nosotros construíamos Iglesias románicas oscuras y austeras con ausencia de gravados y en ese momento sentirte pequenyo, muy pequeño…

Dejadme solo

Como bien sabrán todos los hombres que nos siguen, si hay un momento de recogimiento o de introspección es cuando avanzada la noche, uno tiene que ir a mear en la discoteca. Es un momento de pausa, de decidir si apretamos a la rubia o a la morena, hacemos un recuento de daños mental para ver cuantos gintonics nos podemos pimplar aun, evaluamos si esa tía tan tremenda es el o ella… En resumen, es un momento intimo para nosotros.

Pero no en Tailandia (y en otros lugares de Asia, me han contado que ocurre lo mismo).

Andaba yo meando en una discoteca de Bangkok (se entiende que en los baños, no en la pista), cuando note que alguien me tocaba el cuello. Me gire y en lugar de encontrar una rubia despanante como soñaba, cagate lorito que me encuentro un tai, con una sonrisa en la boca, diciendo: «massage, my friend?». Si amigos, aquí es costumbre que los machos en esta pausa reciban a cambio de unos bats, un breve pero reconfortante masaje.

Yo la verdad es que suficiente relajado estaba, por no decir beodo, por lo que me limite a decirle que gracias y que me iba que tenia el coche en doble fila…

 
 
Apunte para nuestro ilustrísimo conseller de Gobernacio, el señor Sauron.

En Bangkok los letreros de las vías rápidas además de los típicos mensajes de prudencia, dan información útil. Ayer, al ir a la discoteca: PORTUGAL 3 – REP. CHECA 1. Apruebo iniciativas como esta, para potenciar la lectura de estos letreros.

 
 

Los templos de Angkor

 
Llevo días pensando como escribir este post. He esperado a terminar los tres días de visita, para sentarme hoy con calma y contar como he vivido estos tres días en los templos de Angkor.
 
Antes de entrar, tenia un poco de aprensión a que no me decepcionaran. Es decir, para mi, estos templos eran uno de los «highlits» del viaje y de tanto imaginar como debía ser, pensaba que me podía llevar una desilusión. Que va, al contrario. He alucinado. Han sido tres días intensos, pedaleando por todo el recinto bajo un sol abrasador pero al mismo tiempo, descubriendo con asombro cada templo (decidimos ir en bici los tres días…).
 
 
Puerta Sud de Angkor Thom 

Porque de templos hay muchos, lo mas famosos seguro que los tenéis en la cabeza, pero luego hay un montón, menos concurridos, mas lejos y cada uno tiene su encanto. Uno que es muy alto, otro que tiene una visita increíble sobre la jungla, Angkor que es enorme o la furia de la naturaleza «comiéndose» Ta Phrom. Alucinante. Te pones a imaginar como debía ser eso recién construido, la de gente que trabajo y lo avanzados técnicamente que debían ser para construir tales maravillas.

 
 
Ta Phrom, el arbol y tres parasitos 
 
Y para terminar, os preguntareis cual de ellos me impresiono mas ??? Pues uno que se llama Bayon, el de las caras. Todo el edificio contiene centenares de cara, cada una con una expresión diferente. Te paseas y te da la impresión que todas te miran.Me quede un buen rato allí sentado, absorto en mis pensamientos y diciendome otra vez la suerte que tengo de haber podido llegar hasta aquí…
 

El Bayon otra vez
 
 
PS: solo pongo tres fotos para que el post tenga vidilla. Cuando las colguemos todas (hay de muy bonitas) ya lo avisaremos por ahí.

S-21

Hace mas de dos meses que empezamos el viaje y hasta ahora hemos visto casi siempre cosas bonitas, positivas, bellas… Vamos, lugares o momentos de esos que no puedes olvidar porque siempre los asociare a algo positivo.

En cambio hoy, por primera vez, hemos visitado un lugar que tardare en olvidar y del que creo que todos hemos salido «tocados».

S-21 es el nombre en clave que recibía la prisión o centro de torturas, durante los cuatro anos que duro el genocidio en Cambodia. Se desconoce el numero real de victimas. Se sabe en cambio que cuando se libero la antigua escuela (si, antes era un centro educativo) solo se encontraron siete personas en vida.

 

Actualmente, todo el complejo, que esta en plena ciudad y no es muy grande, sirve de museo del Genocidio. Una breve película introductoria, unas fotos de detenidos con miradas que aun tengo en la cabeza, pinturas de un detenido con las torturas que recibían y la visita a un bloque que se ha dejado practicamente igual de como estaba en los anos que duro la locura.

 

Solo añadiré que sobran las palabras, que no entiendes el porque de un genocidio (ni este, ni ninguno) y que andando por los pasillos, uno intenta «imaginar» lo que pudo vivir alguien allí y la verdad es que te quedas sin palabras.

 

Me gustaría pensar que estos museos sirven de ejemplo, de ver nuestras vergüenzas y no repetir los errores, pero es triste ver que el genocidio perpetrado por Pol Pot y los suyos, no fue ni sera el ultimo.

 

La turista

Supongo que ninguno de vosotros esta comiendo pero si estáis con la tacita de café y todavía con regusto del desayuno en el paladar mejor dejad el post para luego, no voy a ser muy gráfico pero aviso que el post sera escatológico. Y es que no os voy a hablar de ninguna guiri espectacular ni otra «chica del bus» os quiero hablar de uno de los males que mas afectan al viajero en Asia, la Turista o la Diarrea… Por cierto aunque sea escatológico no añadiré ninguna foto a este post porque el decoro me lo impide y tampoco dispongo de tales documentos, así que no temáis.

Probablemente la madre de Charles tenga razón y los Catalanes somos gente rara que gusta de comentar como le va en el baño, y hacer comentarios escatológicos… o no os reconocéis?:

«Yo si no es en el lavabo de mi casa… me cuesta mucho…»
«Hoy, no acabo de ir fino eh!»
«Mejor no entres en el baño ahora que he ido a plantar un pino y me ha salido una central nuclear…»
«Pues yo la semana pasada solo fui tres veces…»
«A mi en el curro es que me da corte pero el otro día…»

Pues eso, os explico, desde hace un par de días, vivo enganchado al señor Roca o el que aquí seria el señor Turco (Umut no va por ti), 12 visitas en doce horas ayer, fueron un buen suplicio, parece que ahora ha pasado lo peor pero el concierto de retortijones sigue siendo considerable. Las ultimas «reuniones» como nos gusta llamarle, han sido pues bastante fluidas, hay quien le llama «irse por la pata pa abajo» o como me espeto un Quebecquois muy gracioso y con su acento caracteristico cuando le dije simplemente que me encontraba «mal del estomago…» : «Tu pisses du cul?» o lo que es literalmente lo mismo: «meas por el culo?»… (perdón perdón…). Me queda una definición mas moderada en Ingles de Aliina así que también os la brindo: «you are doing water from the wrong hole»,

En fin, ya es la tercera Diarrea que sufro en dos meses y pico, aunque esta ha sido especialmente intensa… Porque? Pues porque nuestro delicado tracto digestivo europeo soporta mal los baños en el Mekong (aunque no lo quieras seguro que algo tragas y un solo centímetro cubico de ese agua debe contener tremendas bacterias peludas y feas…), los ingredientes expuestos al sol y mal cocinados o los manjares mal conservados, sin neveras o protección contra insectos o mil cosas mas que afectan a mi antiguo trabajo… y es que me da la risa cada vez que pienso en las normas higiénicas de manipulación o el HACCP al pasearme por un mercado o al ver como se cocina en los restaurantes de calle (igualito que en Carrefour!).

Vamos, que vivo en un suspiro, con miedo a estornudar, a soltar un pedo pintor o un pedo con cola (perdon perdón), con un rollo de papel higiénico bajo el brazo y controlando los lavabos de los lugares por los que paso. Subir a un transporte se convierte en agonia y mas si las carreteras son las de aquí, el Fortasec puede ayudar a pasar el mal trago pero no cura la diarrea, simplemente, para las maquinas…
Que hay que hacer? Pues un poco de dieta, beber agua, mucha agua, tomar antibióticos, de preferencia Metronidazol (gracias Carol por aclararme los conceptos) y esperar…

Bueno, tampoco no estoy tan mal, tengo lectura e Internet y…

Debo irmeeeeeeeeeeee!!!

¡LA FIESTA!

En el capitulo anterior, nuestros jóvenes, intrépidos y sexys aventureros (esto es lo que nos dicen todas) llegaban a un pueblo no muy acostumbrado a recibir visitas… A pesar de ello fueron tranquilamente a lavarse al río…

Mientras salíamos del río aparecieron unos borrachos haciendo ruido con cacerolas y algún tambor. Al principio sencillamente nos hacían reír de lo tajas que iban pero poco a poco fuimos descubriendo más… Al cabo de poco nos dimos cuenta que muchos de ellos iban disfrazados de chicas pero en plan cachondeo de fiesta de pueblo, por ejemplo, con los sostenes por encima de la camiseta… Y luego nos ensenaron sus mascotas… Unas muñecas hechas de madera que serían la versión Cambodiana de la muñeca hinchable…

 

Impagables las rastas de la entrepierna (y la cara del chico)

Les teníais que ver como se lo pasaban levantandole la falda a la muñeca, evidentemente, cada vez que lo hacían todo el pueblo se echaba a reír… Luego se la ponían a la altura del paquete y simulaban lo típico… Como no, a todos nosotros nos hicieron pasar por el trapo…

 

Brindando Lao Lao

 

Después de pasar por la zona de baile, llegó la rúa!! Sacaron unos pedazo de cohetes homemade y se dedicaron a pasearlos cual Rocío por Semana Santa.

 

Kim liderando la Rua

 

Eso sí, en una mano los cohetes y en la otra el alcohol Lao Lao ese que es gasóleo puro… Ahí! También les podías ver con un piti a 5 cm de los cohetes… Y la cosa se desmadró, el Lao Lao se iba recargando en cada casa que parábamos, los platillos y los bombos cada vez sonaban peor y más fuerte, y las escenas con las muñecas subían de tono… Cabe decir que no parecía importarles lo más mínimo el hecho que estuvieran todos los niños del pueblo por ahí…

 

Lo que os decía: En plena faena…

 

También desenfundaron unas escopetas de juguete de madera para jugar con los niños (aquí Kim se ganó el corazón de todos los niños) pero luego el Lao Lao hizo que fuera más divertido usar la escopeta para encular a la gente ;)… Y seguíamos dando vueltas al pueblo hasta que la fiesta acabó de la única manera que podía acabar: con un tormentón que dispersó a la multitud cual las mangueras de los basureros por fiestas de Gracia…

 

El amigo de los chiquillos

 

Quedamos con ellos para cuando acabara de llover, pero no se dio tal caso. Es más por la noche el viento movía la casa… Solo añadir que tanto en la cena como en el desayuno la comida esta excelente (ensaladita de tomate, cebolla frita y huevo, pescado frito recién capturado por el papa y setas variadas salteadas… ummmmmh!!!)

Durante la fiesta intentábamos saber en honor a que se celebraba pero nadie hablaba muy claro… Normal después de tanto beber… A mi, un chico me dijo que era la fiesta de despedida del luto guardado durante 100 días pero lo de las muñecas nos parecía poco coherente o si mas no adecuado. En cambio al día siguiente, y de vuelta al pueblo principal Kim e yo nos fuimos otra vez a darnos un chapuzón al lago y allí nos encontramos a un chico que había estado en la fiesta. El me explicó en cambio que era una fiesta que solo se celebraba una vez cada 3 anos y que habíamos tenido mucha mucha suerte de presenciarla!!! La razón de la fiesta no la tenía muy clara pero le parecía que era para bendecir a todas las parejas del pueblo y desear que sigan unidas hasta la próxima fiesta. Que bonitooooo!!!

 

Atardecer del pueblo

 

Motocross por Ratanakiri

Bueno, bueno, bueno.
Hacía días que no decíamos nada pero es que hemos estado en zonas un poco remotas… Por cierto ya estamos en Cambodia y tenemos aventuras que explicar!!!

Nuestra primera etapa ha sido la region de Ratanakiri, preciosa la verdad. Ahora viajamos con dos chicas, Alina, una chica sueca-coreana que conocimos en China y Clara una catalana que conocimos en nuestra ultima etapa en Laos. Hace más de un mes que no viajamos solos… Tenemos un no sé qué que no sé yo… Estamos preparando una pestana en la web para que la gente pueda hacer cola para apuntarse con nosotros… Estamos desbordados ;).

El primer día pasamos el día en un lago situado en el crater de un volcan donde dicen que habitan misteriosos habitantes… Mi opinión es que los bichos raros ahí eramos nosotros ya que en esta zona de cambodia mucho guiri no hay.

Atardecer en el lago del cráter

Pero pasemos a lo interesante. Al día siguiente nos volvimos a lanzar a la aventura y alquilamos unas motos para ir a visitar las ethnias de los alrededores. Como siempre todo pintaba muy bien, dos días para gozar con la moto, hacer el molon y practicar nuestro cambodiano… Como viene siendo habitual a las primeras de cambio salio el primer contratiempo… Tormenton la noche antes y lluvia fina por la manana…

En esta zona todas las carreteras son de tierra arcillosa y cuando llueve… Mal rollo… Sospechas confirmadas cuando al cabo de 5 minutos de empezar nuestro mejor motorista, Guillem, se la pega iendo a dos por hora y quemandole un poquito la pierna a Alina… La moral estaba baja pero decidimos intentarlo un poco mas.
Pues el día pareció apiadarse de nosotros y el sol apareció al cabo de nada, aupándonos el ánimo y secando un poco la carretera. A pesar de ello seguía bastante resbaladiza pero iendo con mucho cuidado conseguimos llegar a buen puerto 35 km más tarde sin una caída más.

 

Las tres pedazo motos que nos llevaron por barrizales

En el pueblo principal paramos para comer (Kim y un servidor nos metimos un platazo de Caracoles a la cambodiana) y de ahí embarcamos las motos en una balsa que nos cruzó el rio dirección a las etnias. En el primer pueblo, de etnia china, nos marcamos un partidito de volley con los chicos de la escuela y a parte de recibir una paliza tremenda, Clara se esguinzó un dedo… En medio día nos habíamos cargado a las dos chicas…

 

Partidito en la escuela

Pero ahora llega la traca!! Luego seguimos en moto y nos paramos en un pueblo de ethnia Lao que nos gustó, así qu les pedimos si nos podían acoger para pasar la noche. Después de varias fintas conseguimos una casa y nos fuimos a lavar al río… No sé cuanto tiempo debía hacer que no veían un guiri, la verdad que con la moto fuimos a parar a un lugar bastante peridido, pero el caso es que TODO el pueblo nos miraba.

Y cuando nos estabamos secando… vino la FIESTA!!! Os lo digo en serio, hacía tiempo que no veía gente tan i tan desfasada… Pero esto lo dejo para el siguiente post (en plan culebron ;))

Al día siguiente lo único a destacar es que la lluvia había hecho estragos en el camino y tuvims que cruzar varios charcos de profundidad indeterminada… Al principio bien, hasta que llegó uno que Guillem pasó ya por ls pelos y en el que yo me quedé en medio con el agua llegando más arriba de la altura del tubo de escape… Cuando la sacamos no arrancaba ni a tiros y no fue hasta al cabo de un quarto de hora que Guillem le consiguió sacar el sonido bendito.

Hasta aquí las Rallyaventuras de la etapa Banlung-VoenSai-Pueblo Lao-Banlung.

En bici…

Teniamos un dia en la capital Vientiane para hacer el guiri. Ojeamos la Lonely Planet y llegamos a la conclusion que lo mejor es ir al Buddha Park, un parque tematico de estatuas de Buddha que colecciono un freaky… Hasta aqui todo normal, parecia que iba a ser un dia tranquilo…

Pero aqui estaba el equipo para hacer dificil lo banal!! El dia anterior en un trayecto en Kayak que hicimos conocimos a una chica americana, Whitney, que se apunto con nosotros unos dias. El caso es que la chica era aficionada al Triatlon… Pues yo no se si fue para no defraudarla, para impresionarla o que, pero se (hablo en 3a persona pero quiero dejar claro que no me incluyo) nos ocurrio ir al lugar en question en bici… Brillante!! Sobretodo si os digo que el parque estaba a 20 km de nada…

Pero aqui no habian acabado las penas. Asi que nos ponemos en marcha, evidentemente, a las 11h de la manana, bajo un sol muy malhumorado y con bicis sin marchas, ya que sino hubiese sido demasiado facil… Para colmo al cabo de un rato descubrimos que no son 20 sino 25 los km que nos quedan para llegar… Para los de letras ( a ver si pico a alguien 😉 ), ida y vuelta suman unos no despreciables 50 km…

Por otra parte, mientras era el unico en expresar la verdad sobre la cruda realidad que estaba aconteciendo (vamos, que la habiamos cagado iendo en bici y aun mas sin marchas), aunque todos pensaran lo mismo, tuve que aguantar comentarios del estilo:  «Vamos! Que asi, despues del esfuerzo, disfrutaremos mas del parque… »  Y una m…!

Despues de una hora y media pedaleando en infinitas rectas sin un apice de sombra, con la cabeza hirviendo, la camiseta al limite de la intoxicacion por sobredosis de polvo y sudor y los ojos en quemazon por la sal transpirada, se suponia que debia de afrontar con ilusion el caminar durante una hora mas entre estatuas?? Yo doy un paso al frente y digo no!

No me averguenza decir que lo unico que hacia mover mis piernas no era el poder contemplar 4 figuritas de cemento…sino la esperanzadora posibilidad de que en un Buddha Parc, si los Lao habian tenido un poco de vista, habria un Buddha BAR!!! Llamadme simple pero una cervecita espumosa y bien fresquita le estaba quitando todo el protagonismo al dios Buddha.

 

 

Vista aerea del parque

Finalmente, cuando parecia que el dia ya se habia complicado suficientemente, sufri un pinchazo que nos permitio alargar en media hora tan agradable trayecto… Despues, por fin llegamos, las estatuas seguian alli y lo mas importante, habia bar! No hace falta que os diga que para la vuelta intente sobornar a unos cuantos taxistas o conductores de Tuk-Tuk para que nos llevaran de vuelta junto a las bicis pero no hubo manera…

 

 

 El manitas en accion

 

Un poquito de pena os he dado, no? 😉

Bolaven Plateau

 
Apurando nuestros últimos días en Laos, hemos vuelto a alquilar unas motos para recorrer a nuestro aire el Bolaven Plateau. Esta zona esta al sur de Laos, y es una llanura que se eleva a unos 1200 metros sobre el nivel del mar. Allí el aire es mas fresco, se cultiva café, todo es verde y hay un montón de cascadas. Vamos un sitio precioso.
 
 

 
Cascada de Nam Tok Katamtok 
 
 
La ventaja de alquilar motos, es que te puedes mover como tu quieras, sin seguir el recorrido marcado y aventurandote donde te lleva tu instinto. Porque si, aunque no os lo creáis, hemos tenido que ir por el medio del bosque para encontrar alguna cascada !!! Al mas puro estilo John Livinsgtone. Y la verdad, la sensacion de pasar a estar medio perdido a tener la catarata de 100 metros (que la vas oyendo todo el rato) enfrente tuyo, te deja sin palabras. Y luego, si te atreves a ir detrás, ya ni te cuento. Estas protegido de una mole que tira miles de litros de agua, con un sonido ensordecedor y tu allí, mirando, disfrutando y sabiendo la suerte que se tiene de estar en un sitio así.
 
 
 
Guillem, piloto. KiM, fotografo. 

Y otra cosa que se agradece, es la amabilidad de la gente de aquí. Ya lo hemos hablado, pero como bien definió Guillem, te sientes un rey mago al entrar en los pueblos. Saludas siempre. Increíble. Y si por ejemplo, la lluvia aparece en dos segundos (si si, no exagero) puedes resguardarte en cualquier casa que no te dicen nada, al contrario !!! En una de ellas, nos invitaron a fruta y a Lao Lao !!! Me pregunto si pasaría esto en nuestro país.

 
 
 
Sabaidiiiiiiiiiiiiiiii (holaaaaaaaaa, en lao) 

Y nada, que ya vamos disfrutando de nuestros últimos días en Laos, y solo nos queda una ultima parada, las 4000 islas. Luego ya vendrá Camboya y mi sueno de ver con mis ojos, Angkor Wat. Pero eso es en el próximo capitulo.

 
 
 
Tat lo, (sin Photoshop) 

Laos Coup de foudre!

Si bien el Tubbing de Vang Vieng rapidamente puede derivar en Vang Mal (Uy perdo perdo, pertre, perquatre, percinc… vale ya paro… (Tenas per tu…)) y si bien la ciudad tiene poco que ofrecer a parte de las Guesthouses, algunos restaurantes y TV Bars (curiosos locales de ambiente Chill out en los que se proyecta todo el dia FRIENDS capitulo tras capitulo y dia tras dia) y si bien debo admitir que soy fan declarado de esta serie cuesta imaginar que uno se vaya hasta Laos y deje de lado (sin bromas esta vez) un paisaje que quita el hipo, porque de los alrededores de Vang Bien os queria yo hablar.

De nuevo un «skyline» de immensas rocas carsticas cubiertas de jungla al estilo «Jurassic Park», cada una de ellas alberga divinas cuevas que decidimos ir a visitar en bici, corta etapa, nada que ver con los 50 km que pedaleamos en Vientiane (ya os lo contaremos) pero muy accidentada: En primer lugar golpe de calor de Lourdes que se nos va a la lona, tromba de agua (que ya cae casi a diario con esa intensidad que le hace a uno plantearse la necesidad de construir un arca y empezar a emparejar animales…) y batacazo con doble pirueta (molona por supuesto) de Charly en una zona llana pero pedregosa (peligro nivel 5) por suerte sin danyos mayores para nadie. La excursion se endurecio por disponer de monturas inadecuadas, por el bochorno y por lo pedregoso del terreno pero entre campos de arroz bordeados por las enormes termiteras pedaleamos hasta alcanzar el Blue Lagoon, un remanso de paz de aguas turquesas en el que dimos un buen chapuzon, algunas piruetas a lo «Cirque du Soleil» y dejamos las bicis. La tercera fase consistio en escalar la escarpada ladera de la montanya alcanzando la primera e immensa sala, con figura de Budda en su haber y adentrarnos luego en la oscura cueva (la enesima que visitamos en estos dos meses), luego armados con nuestro frontal y con cuidado de no rompernos la crisma en el humedo y resbaladizo terreno nos lanzamos a descubrir minerales, estalagmitas y estalagtitas, murcielagos, otros guiris perdidos en la negrura, goteos infinitos… hasta salir de nuevo a la luz del sol abrasador.

Al cabo de dos dias visitamos otra cueva pero esta con la particularidad de tener que entrar a nado! Asi que con cuidado de no hundir la cabeza (probablemente inutilizando el frontal y quedandonos a oscuras) avanzamos a brazadas y a contracorriente hasta donde el valor nos lo permitio… una experiencia escalofriante y excitante a la vez.

En fin… Coup de foudre dice el titulo, lo que en Frances es el «flechazo», «coup de foudre» con los Laos que nos esta enamorando, como mas perdidos mejor, como mas paisaje descubrimos mas babeamos, como mas experiencias vivimos mas ganas tenemos de seguir aqui, un lujo… espero que podais compartir un trozo con las fotos que estamos intentando subir ahora mismo!