En el corazón de Chiapas

Después de Palenque, llego la hora de San Cristobal de las Casas.Personalmente, solo había oído hablar de tal ciudad en alguna canción y poco sabía de ella.

Lo primero en que me fijé fue en la ropa de la gente. Llegábamos en el bus, con playeras, bermudas, y camisetas cuando la gente vestía de largo y se abrigaba con zamarras e incluso gorro. Y es que SanCristo (como le llaman los oriundos) está situada a 2120 metros sobre el mar, y el frío aprieta.

Cambiados en la misma estación nos dirigimos a casa de Mac (leer post) donde empezó nuestra relación con esta bella ciudad.
Ni que decir cabe que gracias a Mac, su generosidad y su hospitalidad hizo de esta ciudad, la delicia del viajero. Aunque ya hemos escrito un post refiriéndonos a ello.

Empezaré por pintaros, con unas cuantas pinceladas de historia, y es que la cantidad de colores que dan vida a esta ciudad, me anima a usar tal expresión.

San Cristóbal de Las Casas fue una de las primeras ciudades construidas en la Norteamérica española. Es denominada Pueblo Mágico por la Secretaría de Turismo, aunque en realidad posee la cualidad de ciudad.Se le ha considerado por mucho tiempo Capital Cultural y conviven diferentes expresiones culturales tanto chiapanecas como mundiales. Esta ciudad cosmopolita no supera los 200.000 habitantes.
Como dato puramente político en importancia ocurrió que el 1 de enero de 1994 el Ejército Zapatista de Liberación Nacional tomó las instalaciones del Palacio Municipal de San Cristóbal y por asalto tomó edificios públicos del gobierno federal y estatal. En este mismo año el municipio fue sede de las primeras conversaciones de paz del llamado movimiento neozapatista.

 

En SanCristo, es la ciudad perfecta para asistir a los mercadillos. Llenos de colorido, al igual que sus casas, los mercados están sobresaturados de telas chiapanencas, y de artesanías de todo tipo pero tienen un encanto especial para perderse entre ellos.

Igual sea de alimentación, como de textiles.

Mercado de frutas y colores.
Rojo infierno, ardor infinito.
Mujeres Chiapanencas, con su género.

Visitamos las Iglesias de Santo Domingo, donde a sus pies despertaba cada día el mencionado mercadillo, y la de San Cristóbal, donde pudimos divisar la panorámica de la ciudad.

…y es que es verdad,
Posado de Guillem con San cristobal al fondo.
Santo Domingo y sus “diablillos”. Los “enganches” de la gente a la luz, para no tener que pagar la factura mensual.

Era también agradable, simplemente callejear, una mañana de Sábado por su plaza mayor, donde los limpiabotas esperaban su clientela, leyendo el periódico que habían comprado en el quiosco, de al lado, del cual el dueño conversaba con la vendedora de flores y así, al tiempo perdido, pasaban el día.

Un limpiabotas en acción.

Recorrer las calles, sobretodo a última hora de la tarde, daba un color maravilloso para la fotografía. Sobretodo por el colorido de las casas y las sombras que en ellas se proyectaban

 

La iglesia en lo alto.
Cruzando la calle….de color.
Bonita plaza, con la banda municipal bajo el toldo.
Otra más de Santo Domingo, con el mercadillo a sus pies.

Aprovechando el papel estratégico que tuvo San Cristo en el conflicto Zapatista, así como la calma actual entre la guerrilla y el gobierno, decidimos ir a una comunidad Zapatista para ver e intentar entender de un poco más de cerca, en que consistía tanto el movimiento, como la lucha en sí.

 

Nos dirigimos a la comunidad en autobús, y al llegar, nos encontramos frente a una valla con “el guardián del universo” con el pasamontañas /cubrerostros puesto.

 

Un mural

 

Otro mural, Zapata incluido.

 

 

Pasados unos minutos, tensa espera, nos acompañó hasta el Comité de Bienvenida, donde otros 2, cubiertos por supuesto, apuntaban nuestros datos y nos interrogaban (con electrodos….jejej) sobre lo que veníamos a hacer allí. Pasado el trámite, nos llevaron a otro Comité de Explicación, donde otro compañero cubierto, nos contaba en que se basaba el movimiento. Y de allí al Comité de Junta Gobernante…….creo que hasta visitamos hasta el Comité de Evacuación cuando llegué por fin al baño.

 

Aunque no pudiéramos fotografiar a las personas, y aunque en los tiempos que corren, tanto control, un tanto absurdo e obsoleto (pues algunos no sabían ni escribir bien el nombre) resultó interesante ver como funciona una comunidad, que pese al consentimiento del “mal gobierno”, funciona de manera autosuficiente, proporcionando educación, sanidad y derechos al pueblo indígena.

 

Como comenta Guillem en el post de la casa de Mac, teníamos nuestras mochilas a punto, estábamos cargándolas a la espalda, estábamos abrazados a los allí presentes despidiédonos….cuando surgió una vocecilla que dijo.

-¡No os podeis ir hoy! Hoy se celebra el Equinocio……

Y claro, fue esa convincente razón la que nos convenció a quedarnos otro día más, con Mac, Mike y nuestro Ramón.

 

Hasta Siempre SanCristo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De derecha a izquierda: Willy, Mac, y un Servidor.

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