Separación Amistosa

Hasta en las mejores familias hay matrimonios que se toman un tiempo para reflexionar. Alex y yo no estamos casados, pero casi, y aunque la convivencia ha rozado la perfección durante estos dos meses a mi me apetecía estar unos días solo.

La autofoto, un clásico del viajero solitario.

Así que Álex ha tomado rumbo a Buenos Aires con escalas en Porto Alegre y Uruguay y yo me he quedado cuatro días en Barra de Lagoa (Florianópolis)  con la intención de dedicarme a la vida contemplativa.

Digo intención porque de momento las dos noches que he pasado solo he sido convidado a sendas barbacoas en la playa, con carne de excelente calidad,  cervezas y caipirinhas sin límite y una proporción hombres-mujeres de 1 a 3. Ante estas circunstancias obviamente aquí no se recoge ni el mismo Dalai Lama, pero bueno, la experiencia está siendo positiva.

Nota mental para siguiente barbacoa: Llegar siempre con una rojigualda.

Tengo para mi solito una casa de dos habitaciones, cocina, banyo y terraza con hamaca, en la cual me siento el Rey del Mundo y por la que pago 6 euros la noche.  Hoy he dedicado parte de la manyana a ir de tiendas alimentarias para posteriormente cocinarme unos spaguettis carbonara dignos de restaurante de categoría.

El resto del día lo dedico a estar en la playa, pasear por el pueblo y la montanya, escribir… en fin cosas dignas de un friki absoluto pero que tras dos meses y medio sin parar me están sentando bien.

Foto con chavalín, buscando la audiencia de las treintanyeras.

Y esta noche parece que no hay plan, pero con la suerte que tengo seguro que si bajo al pueblo un rato un grupo de nórdicas de ascendencia eslavoasiática me invitan a tomar una cerveza. Así uno no puede concentrarse…

11 opiniones en “Separación Amistosa”

  1. No sé por qué me hago esto. Os leo y me entran ganas de irme a vivir por 6 euros al día… Es instantaneo 🙂

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