Turismo rectal

Aviso desde ya que este post va a tener un cierto contenido escatológico. Intentaré en todo momento usar las palabras más bien sonantes que se me ocurran, pero hablar de mierda es hablar de mierda aquí en Brasil, en Espanha o en el Óblast de Kaliningrado. Avisados quedan.

Todos sabemos que la relación entre los conceptos «viaje», «países tropicales» y «defecación con poco índice de solidez» es altísima. Tan alta que uno podría decir que es imposible lo uno sin lo otro.

Una buena colitis te puede dejar para el arrastre, como al companhero Casasnovas hace tres o cuatro semanas.

Todos nos sabemos de memorieta los dos mandamientos para evitar las descomposiciones allén de los mares: «No beberás agua no embotellada» y «No tomarás alimenos crudos», pero todos sabemos que no son más que cantinelas. En primer lugar porque es casi imposible cumplirlos: si no tienes agua embotellada beberás antes de morir deshidratado y comida cruda acabas comiendo quieras o no. En segundo lugar y aún más importante porque por muy a rajatabla que se cumplan las dos leyes sagradas, tarde o temprano, y donde menos te lo esperas tu intestino te exigirá aliviarse rápidamente. Es lo que familiarmente se conoce como retortijón, el síntoma ineludible de la llegada de la diarrea.

Comer todos los productos de una tienda de cosas picantes nunca ha ayudado...

Diarrea es una palabra fea, pero aún lo es más los resultados que produce. De adolescentes en química estudiábamos la importancia de los cambios de estado de los elementos. Pero lo que nunca nos explicaron es que el cambio de estado más importante es de sólido a líquido pero dentro de tu cavidad intestinal.

Y quiero ahora hablar de la immediatez en el acto. Desde que el intestino avisa, hasta que la sustancia tiene que ser expulsada pasa un tiempo demasiado pequenho. Así que los que no estamos ante la comodidad de nuestro lavabo tenemos que elaborar un mapa mental de la ciudad en la que nos encontramos para aliviar nuestro intestino. Algo así como una guía Michelín del defecar.

Y para ese tipo de menester siempre, querido viajero, lo mejor es un Mc Donalds: nunca tienes que decirle a nadie que vas al banho, siempre tienen papel y siempre está cinco puntos por encima de la media nacional en cuanto a limpieza. Pero no tenemos siempre un Mc Donalds a mano y a veces toca visitar palacios de la putrefacción.

Cuidado! No todo lo que se le parece es un Mc Donalds. Hay que estar atento, incluso en esos delicados momentos.
Estés donde estés, el Mc Donalds cerca.

Así que, querido lector, tu que tienes el gran privilegio de poder ir a tu lavabo favorito y encima tener una solidez envidiable disfruta del hecho. Demasiadas veces la rutina y la normalidad del hecho no nos permiten disfrutar de uno de esos grandes placeres de la vida que es sentarse en el palco del senhor Roca y soltar lastre para ser más libre.

Senhores, disfruten de su mierda sólida, que esto de viajar está muy bien pero también tiene cosas malas.

Post patrocinado por Fortasec y Mc Donalds.

6 opiniones en “Turismo rectal”

  1. chicos, cuidado con el fortasec, hay que dejar que la diarrea haga su trabajo. si se fuerza a parar ese torrente de mierda puede que los virus no acaben nunca de salir.

  2. A pesar de lo escatológico te ha quedado muy bien el post; digno de un buen columnista de un buen periódico. ¿A ver si has equivocado la profesión…?
    Me ha encantado el vídeo de: «Nos metemos a monjes». Transmite paz y fraternidad. Debe de hacer mucho tiempo que , sobre todo tú, Alejandro, no has estado en un lugar y en una situación tan auténtica y tan espiritual.
    besos a los dos.

  3. Cuando la barriga aprieta, ¡anda que no ls pasaréis canutas por esos mundos de Dios!

  4. Jajajajajaj!!! buenisomo alex, como siempre!!
    La verdad es que es uno de los inconvenientes de estos paises, pero bueno, poco a poco vuestros cuerpos se iran acostumbrando a todo.
    Seguir adelante!! Que no os desanime una simple cagada! 🙂

  5. Los videos estupendos!!: Soy Feliz», con imágenes interesantes, baile de carnaval»… Me ha gustado mucho, como al padre de Alejandro,: Nos metemos a monges. El del Rally, muy a tener en cuenta, esa conducción, esa narración, gran emoción!!, sobre todo en el encontronazo con los ciclistas y qué MAJOS apareceis al llegar a la meta tan triunfantes, cualquier Record es…SUPER-IMPORTANTE!!!.
    Besos

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