Sorpresa en Luang Pra Bang

Luang Pra Bang nos ha atrapado en sus redes, aqui hemos pasado cinco dias casi sin enterarnos, a ritmo de fruit shake, a ritmo de mekong marronoso y perezoso, a ritmo de mercadillo crepuscular, a ritmo de paz y tranquilidad (sobretodo despues de los insoportables y constantes bocinazos de China y Vietnam)… tanta calma que en la Lonely Planet nos cuentan que «los Vietnamitas plantan el arroz, los Camboyanos lo ven crecer, pero los habitantes de Laos lo ESCUCHAN crecer».
Asi pues esto hemos hecho nosotros… escuchar crecer el arroz… «lay back» sin saber cuando dejar la ciudad hemos ido vagando por LPB y sus alrededores.
Cada dia una sorpresa: la cascada creia que seria de lo mas turistico, montarse en un coche para ver aguita… pues espectacular, en un afluente del Mekong jugar a cogerse del puente para que no te arrastre la corriente ha sido lo mas divertido que hemos hecho hoy… pero ayer… ayer la sorpresa fue mayuscula!

 

 
Despues de una estupenda Barbacoa y de un par de Lao lao (el wisky de Laos, tremendamente dulzon y enganoso…) nos fuimos hasta una discoteca, alli una oriunda con gafas de sol estilo Victoria Beckam tenia la pista revolucionada, y nos pusimos a bailar…
Debo admitir que me fije en una chica y me fui a bailar con ella (mama tranquila que en Laos ligar con una local puede ser motivo de prision asi que no me quedo… sigue leyendo) ibamos por la pista ahora bailando ahora no… bastante de cerca… de pronto veo que se va junto a otra amiga… pero cuando me acerco para compartir una cerveza me doy cuenta que esa amiga es especial… se trata de un amiga… amigo… de un Ladyboy… ahi me puse nervioso y cuando otros amigos de ellos se acercaron, uno me habla en Ingles y me dice:
-Te gusta mi amiga?
-Hombre si, muy guapa digo yo.
-A ella tambien le gustas…
-Si bueno pero… a ver… no me queda del todo claro si en la mesa hay un unico Lady boy…
En fin… para que alargarlo… que era un Lady boy… pero… que os voy a contar, era preciosa, encantadora y bailaba muy sensualmente… Kim, y Charlie estaban muy de acuerdo conmigo aunque luego se hicieran una panzada de reir… a ver que como todos los que me conocen saben a mi me parece perfecto que para gustos colores… pero la cara que se me quedo solo la puedo recordar con las risas de mis amables companeros de viaje…

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