Retales de Pernambuco

Inauguro hoy una nueva seccion en el blog, el titulo que he elegido es Retales.

Un retal no se muy bien lo que es, pero como la palabra me gustaba pues la he elegido. El caso es que voy a ir haciendo cada cierto tiempo en esta seccion un pequenho album de fotos visuales en forma de caracteres alfanumericos, para que juntos podamos imaginar como es la tierra que estoy pisando.

No pretende ser una descripcion detallada ni nada por el estilo, simplemente cuatro brochazos de cotidianedad que bien nos pueden ayudar a ver como se vive por estos lares… asi que empecemos hoy con los Retales de Pernambuco:

El Show de la Fe: almenos yendo mas de cara que otras iglesias.
La parada de bus que mas horas nos ha hecho perder.
  • Un ninho descalzo corretea buscando latas de cerveza vacia por el suelo.
  • Un ventilador viejo refresca a una mujer que no para en todo el dia de tejer con su vetusta maquina de coser.
  • Una apuesta mulata muestra orgullosa sus atributos a un grupo de policias.
  • Varios kilos de basura se apelotonan en una esquina de la calle mas transitada.
  • Un predicador enganha a sus fieles con palabreria barata.
  • Una familia vende cerveza barata en torno a una nevera de poliester.
  • Un autobus atestado de gente deambula por largas calles que nunca parecen llegar a su fin.
  • Un vendedor ambulante se queda dormido a la sombra del cartel del puesto de al lado.
  • Una oronda senhora pasea orgullosa su disfraz de fabricacion casera.
  • Del maletero de un coche salen centenares de decibelios en forma de musica carioca.
  • Una chica de 15 anhos cree que tiene 25 mientras flirtea con la persona equivocada.
  • Cuarenta escolares desfilan disfrazados interrumpiendo el silencio de la calle de un barrio alejado.
  • Una rata pasea a sus anchas por el desague de una calle sin asfaltar.
  • La sonrisa de una chica alegra la manhana a todos los que se cruzan con ella.
  • Un coche hace caso omiso a las exigencias de un autoestopista extrangero.
  • Decenas de ventiladores de segunda mano se amontonan delante de un puesto de chapa.
  • Una pareja de adolescentes se besa a la salida de su propio colegio.
  • Una bici con diez bidones de agua se abre paso entre coches y peatones.
  • Alguien arrastra un carro repleto de vete tu a saber que.
  • Un termometro marca demasiado calor para aguantar este ritmo.
  • Un mosquito acribilla a un turista tumbado en el suelo de su habitacion.
  • Un abogado y un arquitecto inhalan droga de una lata vacia.
  • Una senhora dormita en un caluroso autobus.
  • Un grupo de jovenes tararea canciones en el concierto de su musico favorito.
  • Un borracho se queda dormido en la acera mientras sus amigos no hacen nada por el.
  • Cien personas hacen cola en el super para pagar.
  • Dos ojos azules deslumbran a un mulato al pasar.
  • Los conductores de una moto y de un coche discuten por quien debe pasar.
  • Un turista aporrea un teclado creyendo que su texto esta bien.
Bebe con moderacion, es tu responsabilidad.

Vuelo libre

Ayer se inauguraron oficialmente los carnavales y definitivamente la locura se opodero de Recife, de los recifenhos y de los visitantes. En cada esquina, tras miles de puestos de venta ambulante de cualquier cosa, suena musica en sus multiples expresiones: desde un coche con el maletero abierto, hasta una batucada de 200 negratas. Y es que el carnaval es eso: musica y gente, gente y musica.
 
El disfraz pasa a un muy segundo plano, aqui lo unico que importa es pasarlo bien, bailar, sudar y beber cerveza a dos reales. Mires donde mires ves sonrisas. A veces, el agobio por la gran acumulacion de gente se intenta apoderar de ti, pero la musica lo puede todo. 

Luciano, nuestro anfitrion en Recife, con su disfraz estupendo.

 

Los brasilenhos tienen cuerda para rato y lo dan todo desde bien pronto, a pesar del sol apretando fuerte. Cuando cae la noche, las familias van desfilando hacia casa y solamente quedan los que tienen que quedarse: los brasilatas dadores de mega todo y Alejandro Casero.

Una de las calles de nuestra querida Olinda.

 

Por eso titulo asi este post, en contraposicion al de ayer… ya no tengo las alas cortadas, ayer vole libre en mi primera incursion en solitario en la noche Recifenha. Ze Maria, el amigo de Luciano, muy gay y muy guapo por cierto, fue mi companhero de fatigas. Estoy contento, acabe bien de dia y encima una amiga me trajo a casa en coche… que mas se puede pedir?

Me cortan las alas

Hoy ha sido un buen dia de pre-carnaval. Nos hemos levantado no muy pronto y hemos decidido ir a la playa, que como todo en Recife queda a una hora de bus de casa de Luciano. Advertidos por el peligro de ataque de tiburones no nos hemos metido muy al fondo, a falta de que alguien nos rete por 10 euros

Peligro: Tiburones. En el mar tambien.

Despues del banho hemos decidido retar a los lugarenhos a un partido de Volley Playa. El resultado ha sido el previsible, ya que nos han dado nuestro merecido, pero los intrepidos Casas y Casero han hecho un papel mas que destacado. El partido se ha cerrado con altas dosis de espectaculo y con un 18-11 que no ha reflejado nuestra calidad en la arena. Uno de los propositos a partir de ahora sera mejorar en nuestro juego para, un dia de estos, machacar a cualquier pareja de Cariocas, Paulistas o Gauchos.

Repasando la tactica antes del partido de Volley.

Despues de todo esto hemos ido a la inauguracion oficial del carnaval de la bella Olinda, donde hemos disfrutado de la cerveza a 2 Reaish y de la mejor musica brasilenha, un poco menos animada que los grandes hits de Carlinhos Brown.

A eso de la 1, ante el agotamiento fisico y mental de nuestro amigo el Suizo y ante la prisa de Luciano, no nos ha quedado otra que retirarnos a casa en taxi. Y es por ello el titulo de este post: Me cortan las alas. Los amantes de la epica sabeis que si queda fiesta, aunque sea en su mas minima expresion, Alejandro Casero tiene cuerda para lo que sea menester. Pues bien, despues de demostrar en centenares de ocasiones mi valia en esas horas en las que todo hombre se debate entre recular o continuar absurdamente, un dia mas me han llevado a casa antes de hora.

Prometo, juro y declaro ante este blog y ante todos sus lectores, que no volvera a pasar. Si mi santa madre abuela no lo ha conseguido, no me he cruzado el charco para que un Pernambucano y un Helvetico me digan a que hora me tengo que acostar.

Floreciente tienda de ventiladores delante de nuestra casa.