Detrás de este nombre tan currado y molón, se esconde algo tan simple como que te dan un neumático de tractor, te suben río arriba, te sueltan en el río y tu bajas por el río. Hasta aquí normal y casi anodino (el río no presenta ningún rápido y no es profundo), pero la gracia es que alrededor del río, te encuentras varios bares con trampolines y saltos, y sobretodo, Beerlao (la cerveza nacional) y Lao Lao (el gasóleo en forma de alcohol del país). Imaginad pues unos centenares de guiris, bajando por el río y que a medida que vas bajando, pues las risas, gritos y algún que otro lanzamiento de tejo furtivo, va increscendo.
Tubing en Van Vieng
Os suena el tubing ???
Para empezar, el día antes vi a ingleses llegar a las siete de la tarde (negra nit, en catalán) y pensé, «primos, que calculan mal el tiempo, a mi esto no me pasara seguro». Si si, luego ya veremos quien es mas primo.

Total que el equipo, con sus tres miembros habituales y dos nuevos fichajes: Mirko y Lourdes, pareja italochicharrera afincados en la ciudad que da nombre a un club de fútbol (si si, los inútiles que no van a Moscu). Total que bien conjuntados, primeras cervezas de rigor, templando, calculando a que bares parar, muchos saltos, ojeando pajaras… Vamos, lo normal. El tema se anima porque en alardes de generosidad (apuesto que la botella de Lao Lao no vale mas de 25 de las antiguas pesetas), nos regalan una. El equipo tocado va bajando, flotador y patito en mano. Comentarios como, «has visto que ojos que tiene la sueca de enfrente?», empiezan a abundar. El día va pasando, y al mas puro estilo francés, damos un recital de petanca (se juega mucho en Laos). En esto que nos echan a las seis y media, del cuarto bar !!! Solo hicimos cuatro. Que eficiencia !!! Nos quedan tres quilómetros de bajada (en total, haces cuatro).

Pero bueno, decir que pasamos un día genial, damos las gracias a Mirko y a Lourdes porque soportar tres maromos durante un día así, tiene su merito…
