Te cambio Vietnam por Laos
Lo de pasar la frontera es un caos. En lugar de hacerlo todo en cola, orden y progreso y tal, eso parece la cola del mercado. Pero sin numero. Un oficial va sacando los pasaportes y el resto, cual niños de San Ildefonso va cantando: English ! Indian ! Andorran ! Y así, cada uno va a buscar su pasaporte. Curioso. Y muy efectivo cuando eramos un montón para pasar. Pero al final pasamos.
Ah, y gran momento !!! En la enésima parada en el típico bar de carretera a las dos de la madrugada, daban fútbol en la tele y os imagináis que partido ??? El derby !!! Que partidazo, tu, que tensión, que lucha… Hasta un Lao nos pregunto si eso era fútbol o curling…
Y en Vientiane, con unas cuantas horas de descanso para comer, empalmamos con doce horas mas de bus para llegar a Luang Pra Bang. Yo de compañeros tenia un monje de esos de Los Increíbles Monjes Shaolin (seguro de vida tener uno al lado, Buddha nos protege) y un Lao al lao (grande KiM, grande). Que momentos de ternura, cuando por las curvas el Lao se me echaba encima. Cuanto amor. Total, que os podéis imaginar que el trayecto se hizo largo largo. Pero al final, llegamos a las cuatro de la mañana con nuestras mochilas en Luang Pra Bang…