Para bailar en la Pampa!

Se necesita un buen repelente! Con este más que penoso juego de palabras empieza el relato de los 3 días de viaje que hicimos con Ceci a modo de despedida de 3 meses viajando juntos. Una podría pensar que iban a ser tres días tranquilos observando animalitos pero como no acabaron siendo tres días un poco sufridos aunque al final todo valiera la pena.

El caso es que nos fuimos a pasar 3 días en medio de una zona de pantanales llamada Las Pampas para avistar animales. Lo que no teníamos previsto es que en el programa también había la actividad estrella: Líbrate de los Mozquitozzzz!! Que agobio! Tras 10 meses de viaje hemos estado en lugares tropicales en los que los mosquitos también perturbaban nuestro comfort. Por ejemplo en unas islas de Malasia, Perhentian Islands, al amanecer y al atardecer había que refugiarse bajo la mosquitera de la cama porque en un momento tenías a unos cuantos dejándote un souvenir… Pero lo de estos días dejaba a todo lo demás en ridículo. Estaban ahí esperándote desde que te levantabas y salías de la mosquitera hasta que por la noche volvías a ella. Además todos tenían un hambre voraz pues no se estaban dando vueltas un rato antes de atacar sino que practicaban el vuelo en picado desde que te tenían a tiro. Éramos como el buffet libre de sangre fresca para unos bchos cansados de la piel dura de los cocodrilos… Los que me conocen saben que tengo una fobia bastante irracional a los mosquitos, es un trauma infantil… El caso es que estos días han sido para mí una terapia de choque con la que se me han pasado todas las manías… Ahora en Brasil lo último que me preocupa son los mosquitos. Al final de los tres yo salí bastante bien parado y solo me llevé de recuerdo una treitena de picadas… Cez, mi repelente eco-friendly, sufrió bastante más los ataques de los chupa-sangre: La suma de picadas en los párpados, labios, orejas y el culo acabaron en algunos momentos con su moral. Pero a pesar de ello hubo quien lo pasó aún peor… Y es que viajábamos con dos parejas, unos australianos de lo más fashions y unos israelitas… Cez, que disponía de una crema aliviadora que le dejó Kim, le hizo de enfermera a la chica israelita y pudo ver horrorizada la carnicería que la nube vampira había hecho en su culo… Cez dijo que al verlo se espantó… Que apenas se podía ver la piel blanca… Eso sí, como había estado en el ejército, la chica lo sufría en silencio, ni una queja le oímos. Por otra parte los australianos mostraban más su malestar al no ser ese precisamente su terreno… Pero es que o me llevaban unos pantaloncitos cortos muy monos pero que dejaban toda la carne a disposición de la nube o llevaban ropa oscura que nos habían advertido de no llevar pues los mosquitos la prefieran pues se camuflan mejor… Con Cez nos partíamos cuando desde atrás los veíamos literalmente envueltos en una nube.

Pasemos al guía… Un Johny Rambo de la vida… Vaya personaje! Ya una noche nos había demostrado su fanatismo selvático llevándonos a buscar baby cocodrilos… Lo teníais que ver ahí agazado en la oscuridad, casi olfateando la presa para acabar dando un bote y llegar con mini-cocodrilo en las manos todo orgulloso. A pesar de haberlo echo millones de veces se le veía en la cara que se lo pasaba mejor él que nosotros. Pero su día estrella fue el día de la caza de la Anaconda… El tío nos tuvo 4 horas caminando bajo un sol de campeonato en la zona más pantanosa del pantanal y por lo tanto la más infestada de mosquitos… Lo veíamos urgar entre algunos matorrales, nos hacía parar, nos miraba con cara de loco, luego con un signo nos hacía seguir… He aquí un momento en él que aún guardabamos el buen humor:

http://video.google.com/videoplay?docid=4366544118466646428&hl=pt-BR

Pero a medida que avanzaba el día y no la encontraba, avanzaba su obsesión y aumentaba su cara de loco. Por otra parte los ánimos del grupo empezaban a caer en picado, el australiano empezó tranquilamente a comentar que a él no le importaría sudar de buscar la anaconda e ir volviendo pero al final ya estaba desesperado y gritaba histérico: «I don´t give a shit about finding the fucking anaconda! I just want to get out this fucking place RIGHT NOW». Pero hacía tiempo que al guía nuestra opinión le daba igual, la Anacaonda no era algo que quisiera encontrar para nosotros, era algo personal. Hasta hubo un momento en que harto de tener que seguirle a 25 metros sin hablar ni nada, lo paré y le dije que así no era muy divertido, que lo que estaría bien sería que nos hiciera participar de la búsqueda, que indicios buscaba cuando ojeaba matorrales o removía hojas secas, que así se haría más llevadera la búsqueda… Entonces nos hizo una explicación de medio minuto y luego dijo, ahora que ya sabéis si queréis nos separamos para ser más eficientes… Y que se suponía que teníamos que hacer si estábamos solos y la encontrábamos?… Bueno, así que él siguió a lo suyo… Cez y un servidor empezábamos a delirar entre el calor y los vapores de repelente de mosquitos. Caían bromas malas: «No t´esconda, anaconda…» Hasta que empecé a hacer un video riéndome de Johny Rambo y entonces enganché lo siguiente:

http://video.google.com/videoplay?docid=-4168657765056843559&hl=pt-BR

Y entonces no se me ocurre otra cosa que preguntarle de que porque esa cobra no tenía esa parte de cuello ancho y me dice: quieres verlo? Es cuando se enfada… Quién me mandaba a mí…

http://video.google.com/videoplay?docid=-5290992598980912470&hl=pt-BR

Al final todo quedó como una anécdota divertida y los otros días tuvimos la suerte de ver un festival de animales.

 

 

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