Me quedo con las bajitas

Hablando de alturas… (bueno, era la broma, que nadie se me ofenda…). Con este simpático título, empiezo a contar el que ha sido el primer susto del viaje. El conocido como «mal de altura», «flipa en colores», «que lento pasa el tiempo» o «hasta tirarme un pedo, resoplo», me ha pillado de lleno.

Después de pasar cinco días en Kunming (2000m) y luego estar un par de días en Dali (2600m), creíamos estar a punto para subir al mítico pueblo de Shangrila (mítico por un libro, que nadie ha leído, pero bueno). Total que al bajar del autobús a 3400m, yo ya ví que ya no estaba al «siento por siento», que algo no funcionaba igual. Después de buscar alojamiento y restaurante, me fui a dormir y aquí viene el festival: fiebres, temblores, vómitos… Vamos, un percal… No se lo recomiendo a nadie, y los que ya sepáis de que va, ya me entendéis. Y lo peor, es que en el estado mas bajo de ánimo, empezó a pensar que me podía pasar al pulmón… (los que me seguís, ya sabéis que este viaje empieza a raíz de una neumonía y me monté mil historias que mi viaje podía terminar por la misma razón). Ya os podéis imaginar como estaba yo. Como siempre, el equipo funcionó y me sentido arropado cual Ronaldinho en esta última temporada.

Total, que viendo que no mejoraba, decidimos bajar para perder altura y lo noté. Poco a poco vas recuperando funciones y todo va volviendo a la normalidad (toma su tiempo, eh). Hoy para estar seguro he ido al médico para que me echara un vistazo y me ha dicho que me tomé un par de días de descanso y que si todo esta en orden, que sigamos con el viaje.

Pues nada, ya tendréis mas noticias…

 

Que majo estoy, por Dios !!! 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *