Estabamos cruzando el rio y ellos se esperaban en la orilla ya que no habian podido ir a unas cascadas. Enseguida, vimos que conectabamos, eso que sientes que te caes bien. Y luego como no, la suerte tuvo su papel. A pares y a nones, Mirko y Lourdes se jugaron si venirse con nosotros o seguir para el norte ellos solos. La suerte tenia ganas de pasarlo bien y se vinieron.
A partir de aqui, el viaje de Asia hubiese sido distinto sin ellos. Excursiones, buenos momentos y muchas botellas despues, forjaron una amistad que marca un viaje.
En Malasia, en un marco increible como son las Perentian Islands, nos despedimos por un tiempo, sabiendo que por ahora el encuentro sera dificil ya que nuestras rutas no coinciden, pero quien sabe si dentro de un tiempo, nuestros caminos de viajeros vuelven a encontrarse. Seria un verdadero placer.
Los molones os damos las gracias por todo lo vivido.
Suerte !!!