Libros viajeros 2ª parte

Hace ya unos meses que Kim escribió sobre los libros que nos acompañan, en un viaje tan largo con tantos espacios muertos (los buses de más de 10 horas son habituales en nuestra vuelta al mundo) hace falta tener a mano un buen compañero y se han vuelto tan importantes que quiero volver a hablar de ellos.

Mi trabajo en Barcelona al que me dirigía en bicicleta (si en la oficina) o en coche (hasta algún Carrefú) había hecho que dejara de leer como antes (en el tren dirección a la facultad o en el transporte en general sobretodo) y me siento muy feliz de poder disfrutar tanto de este placer que es la lectura.

Durante el viaje ha habido momentos de mayor o menor voracidad lectora y si bien en la Patagonia el frío le puso un freno a nuestro ritmo en Buenos Aires nos volvimos a poner las pilas y nos cargamos con varios libros.
En Plaza Italia rebuscamos entre libros de segunda mano y nos hicimos con un bonito libro de cuentos de Autores Argentinos titulado «Mi mejor cuento» del que Kim comenta que tiene cuentos preciosos.

También allí el destino tuvo a bien poner en nuestras manos una magnífica edición de un libro que nunca creí que podría leer, EL libro más conocido de la literatura Española pero que según creo, poca gente ha leído. En efecto hablo de «El Quijote», la obra maestra de Miguel de Cervantes.

De hecho Kim tuvo la idea desde el principio del viaje de leer este clásico una vez en tierras latinas y yo le dije que secundaba la moción y al final así se ha hecho. De momento solo he leído la mitad, la primera parte pero con eso quiero animaros a todos a que le deis una oportunidad a este libro que se que muchos habéis mirado de reojo… Recuerdo que Rodri me ha comentado varias veces sobre lo divertido que es el prólogo, y que lo leiera, ese que empieza con: «Desocupado lector…» casi tan conocido como el famoso inicio: «En un lugar de la Mancha…» pues cuan contento estoy de haber seguido adelante!

No llegaré a decir que el libro es hilarante, para nuestros tiempos por lo menos, pero sí que he reído de buena gana en varios pasajes en que el Caballero de la triste figura siempre acaba molido a palos y disfrutado de lo lindo con el consabido episodio de los Molinos o impresionado viendo que Cervantes, en su época fue capaz de usar la escatología haciendo que El Caballero vomite en la cara de su noble escudero y que a su vez el rollizo Sancho Panza vacíe sus intestinos sobre su amo…

En un principio lo vi un poco como un reto aunque hace unos años en India ya me había sentido avergonzado al ver que Roy, un Irlandés con el que viajé 15 días lo estaba leyendo en Inglés y cuándo me dijo que se estaba riendo mucho lo tomé por loco pero como digo también me avergonzé de que él lo leyera y yo ni lo hubiese intentado. Tal vez le doy demasiada importancia y no creo que la gente se separe entre los que han leído y los que no han leído el Quijote pero para mi era un pequeño reto y como es mi reflexión personal así os lo cuento…

En fin un libro lleno de sorpresas al que ahora daré un descanso para leer rápidamente un libro que nos llegó de pronto, antes de subir a un autobús. Marta una chica Madrileña que conocimos en Iguazú nos gritó cuándo el bus ya arrancaba, pedimos al conductor que parara, salimos, y puso en nuestras manos «Cuatro amigos» de David Trueba, llevo una semana oyendo a Kim primero y a Charles luego reír a carcajadas con el dicho libro. De hecho trata de 4 amigos que viajan juntos (en su caso por España) por lo que creo que la ocasión es óptima para leerlo no? Así lo creió Marta que lo había acabado y entiende que los libros están para viajar y que hay que liberarlos una vez disfrutados… Muchas gracias Marta!

Otro clásico que quise leer yo en tierras latinas y que Kim define como probablemente su libro preferido lo adquirimos en Santiago de Chile es «Cien Años de Soledad» de Gabriel García Márquez, Cecilia lo acabó esta semana y estoy ansioso por empezar a gozar con los desvaríos y la desbordante imaginación de su autor.

Por último también llevamos un Best Seller de Mario Puzzo del que ahora disfruta Cecilia y que Charles define más que como «novela histórica» como «culebrón histórico», se trata de Los Borgia que pongo a la cola por ahora aunque todavía me queda viaje… ¿o no tanto?

En fin… ¿a qué esperáis? Id a coger un libro…

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