Lo de Xavi no ha sido un encuentro casual, ya habíamos quedado con él en Barcelona, antes de salir de viaje. Xavi vive en Shanghai desde septiembre de este año, y todo el pasado lo pasó en Beijing. Al cabo de poco tiempo fue fácil entender porque Xavi habla muy bien el chino: aprovecha cualquier situación para entablar una conversación con la gente de la ciudad y en general se genera un gran revuelo a su alrededor ya que ellos no estan nada acostumbrados a que un occidental hable fluidamente su idioma. Además se le ve fascinado por esta cultura, y esto parece haberle llevado a intentar aprender lo máximo de ellos.
A nosotros, la verdad que nos ha ido genial verle al principio de nuestra Vuelta al Mundo ya que nos ha dado una idea de cómo «interactuar» en nuestro viaje. Y no olvidamos que nos ha hecho pasar unos días fantásticos en Shanghai.
¡Disfruta del tiempo que te queda!