Pensando en ellos

Aunque se me haga raro, pues con ellos hablo catalán, escribiré en castellano siguiendo la filosofía de la web de intentar llegar al máximo número de gente. Cuando un amigo o varios, en mi caso, se van a hacer la vuelta al mundo, desde casa se espera que nos vayan informando de todo lo que les ocurre. Esperamos anécdotas divertidas, noticiones (a veces alguno que se va resulta que se casa, por ejemplo, él si lo lee ya sabrá de quien hablo), etc. En este sentido la idea que han tenido de hacer un blog ha sido genial. Sé que somos muchos los que nos hemos enganchado a dejarnos transportar a lugares lejanos mediante sus divertidos posts. Sin embargo, a veces desde casa, se nos olvida que ellos también tienen ganas de saber lo que contunúa ocurriendo aquí. A nosotros nos puede parecer que lo que tengamos que contar no tiene nada de interesante para los que estan viviendo maravillosas y exóticas aventuras. Y sin embargo, no es así…

 

Hay algo que se llama la teoría de redes. La cosa va más o menos así. Según parece cada persona conoce, al menos de vista, a unas 300 personas. De esas que al menos –si te apetece- podrías saludar si te cruzas por la calle.  La teoría de redes parte de la misma base que una familia, donde un servidor informático vendría a ser lo mismo que “los padres”. Así los “padres” se van relacionando entre sí de igual forma que lo hacen los servidores. Y así, sucesivamente, se crea una enorme tela de araña que va conectando personas por todo el mundo. Unos creen que están a sólo 3 (¡!) saludos de Angelina Jolie…Aunque no tengo noticia de que nadie haya podido hablar con ella… Por eso se inventó el facebook, en resumidas cuentas. Aparte de internet, a veces conoces a gente que por su carácter se podría decir que es como un “servidor”. Ese es el caso de Guillem, como sabrán todos los que lo conocen. Resulta que aunque esté fuera continúa, como si de un servidor de internet se tratara, uniendo hilos y así ayer mismo disfrutamos de una maravillosa cena a la luza de las velas y con un fantástico mantel rojo de un papel de altísima calidad, con unos amigos de Guillem. Al parecer ha faltado que deje de estar en Barcelona para tener una buena excusa para reunirnos. Así, de esta manera conseguimos, sin más, pensar en los que están lejos, y así, de esta manera cada uno contando sus batallitas, es como si, como un día cualquiera, estuviéramos cenando con ellos…

Seguid así guapos, y a ver si abro un poco la veda y la gente se anime a escribiros en esta sección!

 

¡Un beso enorme!

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