La muerte en vida

BSO: Necesito respirar, de Medina Azahara.

Después de visitar el Salar de Uyuni, me desplacé hasta la famosa, por lo menos por el nombre, Potosí.

Potosí, sobre el año 1600 de nuestros días, era la ciudad más grande del mundo, por delante de Londres, París o Nueva York, además de ser con mucha diferencia la ciudad más rica del mundo.

Toda esa riqueza provenía de un único foco: las minas de plata de Cerro Rico, al lado de la ciudad. Valgan como muestra dos anécdotas de esas que uno no sabe si son verdad o mentira pero que sirven para hacernos una idea sobre lo que estamos hablando. Se dice que con toda la plata que se extrajo de Potosí desde 1550 hasta 1650 se hubiera podido tender un puente entre Sudamérica y España. El descubridor de semejante fortuna fue un pastor, que acampó en el cerro y prendió una gran fogata. Según narran por aquí, se dice que los chorretones de plata se derretían literalmente bajo el fuego.

Una muestra de la situación de la ciudad: una gasolinera sin surtidores.

Pues bien, como os podeis imaginar de toda esa riqueza no queda absolutamente nada. Una vez acabada la plata, olvido y decadencia para Potosí. Hoy en día, Potosí es la ciudad más pobre del país más pobre de Sudamérica. Valgan estos datos para que hagamos una reflexión sobre lo efímero de la riqueza y hasta que punto situaciones que parecen establecidas para siempre, pueden llegar a cambiar.

A parte de presenciar la decrepitud de la ciudad, lo más interesante que hice fue la visita a la mina, que sigue abierta desde que hace ya bastantes siglos los españoles la abandonamos porque no quedaba más que miseria y compañía.

Los métodos de trabajo y de extracción de minerales poco o nada han evolucionado desde entonces. Junto con un grupo de otros ocho blanquitos contratamos una barata excursión que nos llevaría al corazón de la minería y de la miseria de la región.

Entrada a la mina.

La actividad comenzó como una divertida fiesta de disfraces, en la que los nueve sonrientes europeos nos preguntábamos para qué debíamos vestirnos con un incómodo mono amarillo, unas botas de agua y un casco.

Disfrazado, junto con un alto australiano que habíamos conocido tres meses atrás en la Chapada Diamantina, y que la Épica volvió a poner frente a mi.

Poco después, las bromas acababan. La entrada a la mina hacía presagiar que nuestra excursión iba a ser mucho más que un simple paseo guiado. Íbamos a meternos en una mina de verdad, donde se estaba trabajando en patéticas condiciones, con unos niveles de seguridad mínimos.

Alguno de los tramos más angostos.

Los túneles por los que pasábamos eran angostos y encharcados. La mayoría del tiempo había que ir encogido y cada pocos minutos había que apartarse contra la pared, pues una vagoneta pasaba a escasos centímetros de nuestros pies. El calor era sofocante, los golpetazos de casco contra el techo eran constantes, el olor insoportable, el polvo muchas veces te impedía ver y respirar, todo esto a casi 4.500 metros sobre el nivel del mar, donde el oxígeno escasea de verdad y cualquier actividad física se convierte en muchísimo más exigente.

... sin palabras ...
...

Y allí estábamos nosotros, como necios espectadores, de la muerte en vida de aquellas personas. Aquellos mineros, solamente equipados con un casco y muchas hojas de coca estaban sepultando sus vidas ante nuestra presencia. Y digo sepultando, tanto en el sentido estricto de la palabra, puesto que los accidentes eran pan de cada día; como en un sentido más figurado, puesto que la vida media de aquellas personas eran unos cuarenta años.

Fotografiando la miseria.

Además, supongo que para aliviar el propio sufrimiento, se envenenaban con alcohol de 98º, que absurdamente estaba etiquetado como potable. Las escenas que presenciamos eran dantescas y quizás lo más patético de todo éramos nosotros mismos que habíamos pagado por ser partícipes de una de las miserias humanas más grandes jamás conocida. Estabamos viendo morir en vida a aquella gente que se martirizaba por escasos siete euros por una dura jornada de diez horas sin ver el sol.

La mirada, perdida.
Esfuerzo extremo.

Nadie que haya entrado en ese agujero alguna vez, desearía volver a hacerlo. Pero, por desgracia, hay gente que tiene que hacerlo un día tras otro hasta que la muerte ponga fin a esa infame rutina. Pero de esa misma manera, considero recomendable que todos, almenos una vez en la vida, veamos algo así con nuestros propios ojos. Quizás así nos demos cuenta de cuán afortunados somos.

¡Que la Épica guíe a esos mineros, para que puedan ver la luz al final del túnel!

Impresionado de la vida.

Esta vez he puesto muchas menos fotos de las que me hubiera gustado, os invito a que veais la magnitud de estos hechos en la galería entera.

19 opiniones en “La muerte en vida”

  1. En los últimos tiempos la calidad de tu retórica había caído en picado… pero con este enorme ejemplo de prosa poética te has resarcido de tu decadencia previa.

    Sólo se me ocurre una palabra para describir este post: Sublime.

  2. Alex. Lejos de lo que parace presagiar tu retórica, espero sinceramente que lo djeen, no cuando mueran sepultados, sino por lo menos, cuando no puedan con su alma no (porque de jubilación ni hablamos, supongo). La situación de las minas o canteras, es por desgracia, también aquí, bastante penosa en algunos sitios. Ains.

    ¡Un besico!

  3. Gracias por los comments,

    Pau, es un honor que un excelente rapsoda como tu me dedique esas palabras. Un par de consideraciones: para que haya posts buenos, tiene que haberlos malos, y mantener el nivel dia tras dia es directamente imposible. Por otro lado, se que eres un público de exigencia muy elevada, y día a día pienso en tu cara cuando estes leyendo el post que escribo. De hecho, Pau Latorre, debes saber que muchas veces tengo que pensar que escribo solo para ti, jeje

    Vero, desconozco la situacion de la mineria española, supongo que tampoco será un camino de rosas… Respecto a lo que dices, puedes tomarlo como una licencia retórica, pero en este caso lo escribia de una forma bastante literal.

    Un beso a todos, desde los cuartos de final del mundial, desde Samaipata, Bolivia.

  4. Sinceramente es vergonzoso, como permiten estas condiciones de trabajo.
    Pero supongo que cuando es la unica opción que tienes para alimentar a tu familia, te enfrentas a lo que sea.

    Para que ahora los listillos europeos nos quejemos de nuestro curro!!!

    Muy buen post Jandris!

    muuuuaks

  5. Que bonitos estos dos últimos posts, recuerdo muy bien como enmudecí yo también en los dos lugares, en uno completamente enamorado del paisaje, caminando por esa nube infinita y viendo caer el sol… (por cierto m’hi jugo un pèsol que et passarà el mateix al Titicaca!)… y enmudecí de nuevo en uno de esos agujeros al adentrarme en su laberinto al coger una pala y cargar unas pocas paladas en cinco minutos para hacer de guiri y ver como se me caía el alma a cada paletada de piedras…
    Una abraçada… cada día més impressionat pel Blog!

  6. Caballeros y damas, muchas gracias por los comentarios.

    Vero, fue muy sencillo, contratas un barato Tour (unos 7 euros) y p’adentro, guía mediante, por supuesto. Los mineros, almenos eso dijeron, reciben parte del dinero que nosotros pagamos, y además les compramos algunos regalos tipo refrescos, tabaco y coca y en general se alegraban de encontrarnos. Un poco forzado todo, pero bueno…

    Piruleta, pues tienes toda la razón, después de ver estas cosas no puede uno quejarse de nada! Y respecto a lo que comentas, casi lo más lamentable es que el sueldo de minero (7 euros dia) es de los mas altos de la region…

    Guillem, todo un honor que un referente como tu esté impresionado con el blog. Coincido en las dos descripciones que haces, Salar y mina. Y espero que tengas razón y que en el Titicaca me pase lo mismo… te pagaré encantado el pèsol 😉

    Un abrazo a todos!

  7. Me ha encantado el post! Precisamente ayer me encontré con una amiga que había estado en Potosí y me dijo que flipó… ahora la entiendo mucho mejor. Leer este post me ha recordado leer a esos autores que narran historias de sufrimiento que te hacen sentir como si realmente estuvieses dentro de la historia!

    Por cierto, cuánto duró el tour? Me lo apunto para posibles escapadas!! (Veo que quiero hacer muchas cosas y tengo poco tiempo…)

    PD: Barrulas y yo estamos empezando un blog cutrillo sobre los viajes de este verano. No sabemos como lo tendremos para ir posteando más adelante, pero bueno la intención está ahí, jejeje. Ya te aviso que los posts no tendran nada que ver con la enorme calidad de los tuyos… 😉

  8. Como iba con retraso comentar que creo que olvidaste el «lavado por intercambio», que consiste en cambiarse la ropa con tu compañero. Recordemos de hecho que el polo de rayas era mío.

    Respecto a este post poco más hay que añadir a parte de quedarse impresionado, así que mi aportación será la cancion nº2 del CD: http://www.youtube.com/watch?v=sSLVLBPut6g

  9. Señores, un placer leerles.

    Jevi, gracias por las felicitaciones, no se merecen. El tour dura una mañana, sales a eso de las 10 y vuelves a las 2, aproximadamente. Apuntado queda vuestro blog, le daremos una visita y algunos comentarios, y seguramente, algun post en comun…

    El lavado por intercambio es un clásico. Casas, cuando llegue a España te devolveré las exequias del polo de rayas. Buen link,jaja.

    Un abrazo familia

  10. Buen post, vaya pena da esa peña, no? Lo único que «tranquiliza» de que encima se hagan tours-para-blanquitos es que probablemente eso repercuta en doblarles el sueldo más o menos…

    Sobre que Potosí fuera la más grande del mundo me ha sorprendido. Me molan estos datos. Ah, y me permito añadir que París no es grande. Tiene muchas poblaciones adheridas, pero no es como Londres (y diría que DF o BA, sin conocerlas) que son realmente megalópolis.

    Pau, el mapa está parado por problemas técnicos googlianos (no deja poner tanta info) y las alternativas están en fase de aprobación e implementación (pendientes de que servidor tenga tiempo).

    Y escribías desde cuartos, pero cuando contestes a esto, desde semis (esperemos!). A ver si metes ya el post del mundial, que tiene que llegar antes de que se acabe!!

    Grandes Nikis, Casas!

    Ah, y Jevi (joer cuanto comentario cruzado), pon el blog como parte de tu perfil y tu nombre será un link al mismo!

  11. Uli, tarde pero seguro, así me gusta.

    Respecto a lo del mapa, a ver si encontramos una solución. Se que te tengo que actualizar los datos…

    Jevi, hazle caso al Uli que de esto de internet parece que sabe mucho, jeje.

    El post del mundial se está cociendo, pero la verdad es que no me acaba de gustar mucho como va quedando…

    Todavía desde cuartos, un beso a todos.

  12. Joer, me pongo al día, curro una semana y ya llevo una página principal de retraso, no eras tú el que andaba de parranda desconectado del mudno??

    Como anunciaba -esperábamos-, contesto desde semis. Qué sufrimiento, cuánta injusticia, y qué grande es Villa.

    A reescribir ese post, que tengo muchas expectativas puestas. Si hay que meter 10€ para que lo repitas…

  13. Uli, el post del mundial es el que es, intento darlo todo en cada post, pero no es sencillo…

  14. Estremecedor tu post de:» La muerte en vida». Se me ha hecho un nudo en la garganta y otro en el corazón, como otras veces , cuando he visto en mis viajes a personas de otros mundos tan distintos y tan distantes al nuestro. Son tantas cosas y tantos pensamientos los que se me vienen a las mientes que no sé ni por dónde empezar.
    En primer lugar me ha gustado mucho que al menos te haya servido para ser consciente de que hay otras muchas gentes mucho menos afortunadas que nosotros.
    Después me hace sentir una especie de rabia y de impotencia y de dolor y de pena el hecho de que existan tantas personas que sufren, que pasan hambre, que trabajan en unas condiciones extremas, que tienen esas «miradas perdidas» y tristes y esas bocas desdentadas, como el de la foto(espléndida) y esa edad media de mortalidad tan diferente a la nuestra, que me reconcome las entrañas pensar que sólo con una buena gestión de los recursos, sobre todo de los de los paises del digamos, primer mundo, podríamos sacar de la miseria a nuestros sinó hermanos, congéneres del tercer y cuarto mundos. En lugar de eso los politicastros de turno gastan millones y millones de euros/dólares en cumbres inútiles y en armamentos y en guerras…
    En fin, amigos épicos, no es que me quiera poner trascendente, pero pienso que es una situación que produce desasosiego y desgarros.¡ Menos mal que tenemos el mundial de futbol que nos iguala un poco a todos!.
    ¿Cómo podemos contribuir nosotros, épicos o amigos de la épica, aparte de viajar para conocer otras realidades, apadrinar niños o dar dinero a ONGs, a cambiar esta situación tan a todas luces desequilibrada…?

  15. FANTÁSTICO EL COMMENT DEL PADRE DE ALEJANDRO.YO SENTI EXACTAMENTE LO MISMO.
    A ESTAS ALTURAS SUPONGO QUE YA HABREIS OBSERVADO QUE LOS CASERO SOMOS GENTE SENSIBLE.

  16. Buenas,

    Buen comentario padre. Pues qué decir, que tienes razón, quizás te ha quedado un poco tópico pero no por ello dejas de tener razón. Es indignante que estas cosas sucedan en pleno siglo XXI. Me alegro de que te haya gustado el post y las fotos. Y respecto a las soluciones que propones, pues la verdad no creo que esté en nuestra mano, y también creo que apadrinar niños a través de ONGs muchas de ellas corruptas sea la solución a nada.

    Caty, la sensibilidad solo es una más de las múltiples virtudes de los Casero…. jaja

    Un beso

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