Gracias!

Reproducimos un mail recibido esta semana que nos ha hecho muuuuuuuuucha ilusión. ¡Cómo nos gustan las visitas!:

Por fin sacamos un rato tras volver de Colombia para enviarles un mail a los tres de parte de Edurne y mía. Para empezar, mil millones de gracias por los días que hemos pasado juntos. Qué buena elección fue unirnos a los Willys durante unos días en medio de su pequeña aventura de un año!

Empezamos por una noche de reggaetón y baile en Bogotá (incluido Álvaro, lo que no deja de sorprenderme) donde ya pudieron conocer a la auténtica Edurne. A la tarde siguiente, cogeríamos una guagua (chihuahua para David) cuya única entrada era por debajo de los tornos, y otra a Zipaquirá, pueblo divertido y animado donde los haya. Allí, visitando la Catedral de la Sal y su Via Crucis, pudimos aprender todas las interpretaciones que se le puede dar a un montón de cruces iguales (maravillas religiosas patrocinadas por Powerade). Además, afortunados ustedes, esa noche pudieron comprobar mis cualidades jugando al Jungle Speed.

Tras llegar a San Gil antes de lo previsto (benditas estimaciones de tiempo colombianas), llegó Barichara (Guillem, cómete unas hormigas culonas en algún otro sitio del mundo en mi honor!). Después tocarían 17 horas de gélida guagua a Cartagena (tras las que pudimos aprender los efectos que tienen las alturas sobre los gases en las personas, gracias David), donde creo que empieza la mejor parte del viaje.

Para empezar, la casa maravillosa que nos dejaron (mil millones de gracias a tus parientes, Guillem!!), la cena en La Mulata, la moto de agua, la pasta bolognesa para vegetarianos de Álvaro, las tortillas de Guillem, el bar de prostis, los bailes Donde Fidel, el juego de las palabras (con la ciénaga de David incluida), los ratos de Mafia, los zapatos de agua, el NO porque me da la gana. Y para rematar, la Isla del Pirata, las langostas, el ron, el ceviche, el agua cristalina, más mafia, más ron, más cerveza, el atardecer, la sirena de David, el baño de madrugada bajo las estrellas. Volvía tan feliz que no podía evitar ir saludando a todos los barcos a la vuelta…

Tras esto, Santa Marta, donde David sufrió esperando unos espaguetis bolognesa y donde pudimos comprobar la normalidad con la que se trata una puñalada aunque tenga lugar en la cuadra de al lado. Partimos para Tayrona sin Guillem (aunque yo me empeñara en que seguíamos siendo 5 todo el rato), donde tocó caminar, sudar, sudar, sudar, y al fin disfrutar de una playa increíble y de un alojamiento con todas las comodidades de la vida moderna. Aprendimos sobre las monterías en Andalucía y justificamos a través de los mosquitos la pereza que nos daba a todos ducharnos para pasar una noche histórica viendo la firma del acuerdo de Paz con las FARC. Al día siguiente, tocaba vuelta a Santa Marta, donde nosotras ya cogeríamos otro rumbo y donde ya podrían comprobar todos lo fantásticamente bien que llevo las despedidas 🙂 jaja

 

En definitiva, unos días increíbles chicos y un viaje muy especial para las dos. Somos conscientes de que se han tenido que adaptar a nosotras, a nuestros tiempos, y darse más prisa en algunos sitios de lo que les hubiera gustado, y se lo agradecemos muchísimo. Nos hemos sentido genial con ustedes, y me ha encantado poder conocerles más a todos, hijueputas gonorreas malparidos (el vicio que tienen a Narcos también es remarcable, pero no vamos a entrar en ello jaja). Han superado cualquier expectativa chicos :). No sé dónde les volveré a ver, pero donde sea que esté cuando vuelvan están más que invitados y son más que bienvenidos 🙂

Muchísimas gracias a los 3, un abrazo enoooooooooorme y besos de las dos!!!

Edurne y Elena

2 opiniones en “Gracias!”

  1. Conociendo a al alavariñu me puedo hacer una idea. Vamos palante chicos! Queda mucho por ver todavía. Os mando un abrazaco 😉

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