Todo sobre mi viaje
Dejábamos el hilo argumental de esta historia de batallas Épicas en mi llegada a la ciudad de Salta, avanzando que mi recibida había sido muy cálida… quizás demasiado cálida.
A través de la cada vez más recomendable red de viajeros Couch Surfing, contacté con un chico de nombre Hugo. Hugo era el máximo estandarte del orgullo gay en Salta, presidente de la asociación GLBT del lugar, locutor de radio donde interpretaba a una travesti, abogada y católica; y poseedor de una casa donde había un taller de costura en el que trabajaba diseñando arriesgados modelitos Ceferino, un amigo suyo. En definitiva, una escena de lo más pintoresca. Así que haciendo gala de mi habitual saber-estar, compartí charla acerca de los derechos homosexuales en Latinoamérica, algunas cervezas y por supuesto, habitación y cercanía a la hora de dormir…
Después de esa experiencia extrema decidí dar por concluído mi paseo por la otra vereda Salteña y cambié de lugar. Fui a parar a casa de Guada, la Marquesa de Salta. A partir de ahí, muchas risas, cena con amigos, charlas en un bar con paredes rosas, mucho arte, el Asado de la Épica 3.0, partida de squash, muchos proyectos y sobretodo buena onda!
Tras más días de los previstos Salta, me fui para Jujuy y Tilcara, más al norte, en el medio de la Quebrada de Humahuaca, famosa en España por la infame canción de King África Humahuaqueño para Bailar.
Los parajes en Tilcara eran otra vez espectaculares y las sensaciones parecidas a las sentidas algunos días atrás. En Tilcara excursiones de exigencia física considerable, sobretodo teniendo en cuenta que estamos ya a más de 3000 metros sobre el nivel del mar.
En una de las caminatas camino de Purmamarca, donde está situado el cerro de los 7 colores, motivo de intenso debate entre los excursionistas puesto que cada uno veía una cantidad diferente de colores, pero nunca siete; un autobús me paró de vuelta al hostel. En los 20 minutos que duró la travesía me dio tiempo a hacerme amigo suyo, que no me cobrara el pasaje y a quedar en el mismo lugar, al día siguiente, para ir totalmente gratis en un viaje de casi cuatro horas hasta la frontera con Bolivia. Y no acabó ahí la historia, puesto que al llegar al destino me invitó incluso a cenar.
Y aquí me encuentro ahora, a escasos 200 metros de Bolivia, escribiendo este post, que fehacientemente digo que no está a la altura de la media del blog y que para nada refleja lo bien que me han tratado Salta y Jujuy. Pero bueno, para que haya posts buenos, también los tiene que haber malos.
Aún así, creo que no os podeis quejar. Haciendo un pequeño repaso a los personajes de los que hemos hablado en este post, tenemos: un homosexual que interpreta una travesti católica en la radio, su amigo diseñador de moda enclaustrado en el taller de costura que hay en el salón de su casa, una bellísima mujer, un gordo negro que canta mal y un genial conductor de autobuses que engaña a su empresa dejando colar a turistas. Con mucho menos que eso Almodóvar ha ganado Óscars.
Si quieren vivir Épicamente, pongan a Almodóvar de guionista de sus vidas.
***
Por otro lado, informo a todo el mundo que ya no podré recibir llamadas al teléfono argentino, puesto que mañana mismo me adentraré en territorio boliviano.
Así mismo, informo que las telecomunucaciones bolivianas dejan bastante que desear y que posiblemente este blog estará más descuidado que de costumbre. Aún así, he dejado bastantes posts preparados, así que si no hay publicaciones podeis echarle la culpa directamente al Señor Ignacio Casasnovas, encargado de publicarlos.







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