En busca de la tierra prometida

Desde el principio de los tiempos el hombre ha ido en busca de la tierra prometida, sin saber exactamente dónde estaba y qué encontraría ahí. Algunos como Moisés hasta abrieron ríos para continuar su camino, otros como Colón tuvieron que soportar burlas durante años e incluso los yankees montaron un espectáculo para hacernos creer que fueron a La Luna. Obviamente nosotros no estamos a la altura de estas eminencias, pero con nuestra humildad hemos recogido el testigo de tantos otros que antes se dedicaron a explorar para encontrar antes en la tierra lo que para tranquilizarles les habían prometido en el cielo.

Grupo de música de Estonia Vanilla Ninja

Guiados por algunos teóricos de ese lugar soñado, esta vez centramos nuestros esfuerzos en los países bálticos y su vecina Polonia. Como consideración previa a este post y para que nadie quede defraudado a última hora, la primera conclusión a la que hemos llegado es que la Tierra Prometida no existe. O por lo menos todavía no la hemos encontrado. Pero esta consideración necesita ipso facto de unas matizaciones importantes, pues he de confesar que por estos países se han visto monumentos hasta ahora no imaginados por el que escribe.

Un equipo de golf de Letonia

Hay numerosas escalas para valorar un país respecto a su recurso natural más importante. Una sencilla búsqueda en google images puede ayudarte a saber dónde te encontrarías más cómodo, si por ejemplo en Bolivia o en Noruega. Pero cuando se tiene la oportunidad de valorar sobre el terreno, entonces es habitual preguntarse cuantas de estas piedras preciosas se pueden catalogar como de 8 kilates o más sobre 10. En este sentido, hay que admitir que en los cuatro lugares en los que hemos estado la proporción de estos casos es bastante mayor que en nuestras queridas tierras hispánicas.

Dos pringaos con sus novias lituanas.

Además otro punto clave es lo que los franceses denominaron ya en el siglo XIX hors catégorie, esto es elementos que se salen de la categoría habitual de Melafo – Buena – Mega Buena – Ultra Buena – MeCaso. En este área, reservada para los auténticos prodigios de la naturaleza, y donde especies autóctonos en nuestro país puedes ver con suerte dos o tres en toda una vida, por aquí son considerablemente abundantes, aunque por desgracia no es fácil que se dejen fotografiar y menos acercarte para una mejor observación. En este sentido, para futuros exploradores, mis lugares a recomendar para su avistamiento serían la discoteca Coyote Fly en Riga, la tranquila calle principal de Daugavpils (Letonia) o la zona semi-pija de Białystok (Polonia) a partir de las 2 de la mañana.

Animadoras de la Selección de Polonia

Dicho esto, me gustaría aclarar que esta clasificación está realizada única y exclusivamente por criterios físicos de los ejemplares analizados. Yo soy un firme defensor de la teoría de que la verdadera belleza está en el interior, y por lo tanto, por muy espectaculares que sean por aquí las observaciones, me gustaría adaptar un conocido slogan publicitario para recordar que “es la española una fortuna como ninguna”.

 

En el post se han colocado fotos de chicas encontradas en Internet, pues las Top Models que nos hemos ligado nos han suplicado que para evitar problemas con sus novios y maridos no apareciesen en el blog. Para el resto de fotos del viaje podéis encontrarlas en  Baltic Trip

 

10 opiniones en “En busca de la tierra prometida”

  1. Empiezas muy negativo para con la tierra prometida, pero tampoco es que haya decepcionado, no?

    A ver si lográis aprender a poner links que se abran en una pestaña distinta, no puede ser muy difícil!!

  2. ¿Negativo? Pues si llego a ser positivo…

    Lo de los links lo he intentado todo, hasta seleccionar la casilla que pone “abrir en una nueva pestaña”, pero nada… habla con Charly…

  3. Bonito ejercicio de objetualización del cuerpo de la mujer: hablar de “monumentos”, de “recurso natural”, de “avistamiento”, utilizar categorizaciones varias… Bravo, Casas, bravo (aplausos irónicos)

    Te muestras como el perfecto machistoide que, disimulando su actitud tras un halo de autoderribismo, no concibe su relación con las mujeres sin algún tipo de beneficio encarnado en transacción cárnica… sobretodo en tus visitas al matadero (digo, a la discoteca)

    Y no, el penúltimo párrafo no te redime.

    (se abre el debate)

  4. ¡Nuria! ¡Calla, que me hundes! A ver, es que para decir “las bálticas están buenas pero son frías” o lo adorno un poco o no me da para hacer un post…

  5. Hombre Casas, es que… nos lo has puesto muy fácil! Yo voy hasta a hacerme la ofendida, ya ves…jajaja (not! jaja).

    Secundo la moción y repito: arreglar el tema de las fotos!

  6. La tierra prometida es, sin duda, Suecia. Os animo a que os deis una vuelta por Estocolmo, donde vivo, y ya que estais que me hagais un toque para demostraroslo! 🙂

  7. Bueno Vero ya hablaré un día de los chicos bálticos para compensar…

    Chema estuve viviendo 6 meses en Suecia y admito que lo mejor lo vi en un centro comercial de Estocolmo a las 6 de la tarde. De ahí a que sea la tierra prometida… habría que discutirlo 😉

  8. Lo de los links, simplemente con pincharlos con el Control apretado se arregla.

    No me pronuncio sobre el resto de temas que no tengo aquí a mi abogado.

    Un beso!

  9. Ignacio, muy simpático y agudo tu coment. Yo juzgándolo de forma desapasionada encuentro que no es nada machista sinó con una buena dosis de humor. Hemos de aprender a reirnos un poco de nosotros mismos; sobre todo en estos tiempos que corren.

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