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Archive for the ‘Estonia’ Category

21
ago

Estonia fue el país de los Soviets

   Posted by: Casas

Cuando llegamos a Estonia sabía sobre el país que la capital era Tallin y que las chicas eran en su mayoría rubias, y de lo primero no estaba muy seguro. Tras un mes por estas tierras uno ha ido descubriendo muchas más cosas, de hecho me gusta alimentar mi ego pensando que soy de los españoles que más saben sobre este lugar ahora mismo. Que se me olvidará pronto, también lo sé.

Contemplando una de sus admiradas postales post soviéticas: columpios, edificios insípidos y ancianas al fondo.

Así que hoy toca hablar de la presencia rusa en Estonia, no tanto desde la prespectiva histórica que para eso ya tenéis la Wikipedia sino más de nuestras viviencias sobre el terreno. Solamente para contextualizar a los incultos como yo, este país perteneció a la USSR desde 1944 y hasta hace solo 20 años. ¿Cómo puede afectar este hecho a una nación? Pues la primera conclusión es que hay, diciéndolo de manera suave, cierto odio hacia lo ruso. Cuando un estono es preguntado por su opinión acerca de los rusos que todavía pululan por aquí, digamos que la respuesta equivaldría a cuando nosotros decimos “Yo no soy racista, PERO…”. ¿Me se entiende, no?

Soviet atrapado en el tiempo.

Aunque yo, pacifista de pro, estoy en contra de todo odio, puedo llegar a entender esta manía, porque los hijos de Lenin hicieron bastante daño por aquí. Es curioso como en nuestro territorio, las salvajadas de los nazis son muy conocidas y criticadas, pero a riesgo de equivocarme, las malifetes soviets no han llegado tanto al oído del españolito común, es más, diría que el tema del martillo y las estrellitas es en ocasiones un símbolo “cool”. Preguntadles a los estonos lo que opinan de él… bueno a los estonos, letonos, lituanos o polacos, que después de dos meses de viaje hemos visto que aquí nadie guarda buen recuerdo de los guardianes de Siberia.

Indumentarias castristas y maoístas poco adecuadas para estas tierras…

Si a alguno le interesa este tema (no creo, la Liga ya ha empezado) o quizás mejor, si alguien ha estado, está o cree que estará en Estonia, le recomiendo fervientemente el documental The Singing Revolution, que explica de manera bastante comprensible y emotiva (yo lloro hasta viendo Terminator, así que mi lágrima está bastante devaluada, pero viendo cantar en el mismo lugar a un tercio de un país o formando una cadena humana de 600 km como métodos de lucha contra el régimen opresor es una emoción seguramente más real que ver a Arnold hundiéndose en un lago de lava mientras levanta el dedo pulgar) lo que pasó por ahí esos años. Creo que son más de 90 minutos de chapa y pintura, pero a mi de entrada me amenizaron uno de los tantos viajes en autobús que hemos hecho estos meses. Y de salida me hicieron comprender lo que es un nacionalismo verdadero, gente luchando por sus tierras de manera realmente especial, no como algunos (me incluyo) que se creen patrióticos por cantar yo soy español porque alguien vestido con La Roja pero con la cuenta bancaria en la República de Bananalandia ha marcado un gol, o otros que ovacionan emocionados al sueco o camerunés de turno que grita Força Barça i Visca Catalunya, y al día siguiente dice que siempre ha llevado a Milán en el corazón.

Se fueron los soviets… y llegaron los yankees.

Pero dejemos las polémicas para otra ocasión o para que nuestros queridos lectores se peleen en los comentarios. Ahora me gustaría ver algún documental del otro bando para contrastar la información, que no es bueno leer solo El Mundo o solo El País, pero a la espera de que lo encuentre me leeré la ópera prima de Hergé, a la que quizás encuentre por fin el sentido.

 

Estas últimas líneas las escribo desde el avión Poznan – Barcelona (Alex se fue el viernes desde Krakow, motivos personales), así que si esto está publicado significa que finalmente llegué a la ciudad condal (no hay wifi en el cielo, ¡San Pedro espavila!). Por mi parte esto es todo y me despido hasta la próxima ocasión, dejo aquí el mapita del recorrido final para cuando escribamos nuestras memorias. Un saludo a todos, especialmente a mi mismo, que dentro de 20 años seré de los pocos que aún relea estas líneas…

 

17
ago

En busca de la tierra prometida

   Posted by: Casas

Desde el principio de los tiempos el hombre ha ido en busca de la tierra prometida, sin saber exactamente dónde estaba y qué encontraría ahí. Algunos como Moisés hasta abrieron ríos para continuar su camino, otros como Colón tuvieron que soportar burlas durante años e incluso los yankees montaron un espectáculo para hacernos creer que fueron a La Luna. Obviamente nosotros no estamos a la altura de estas eminencias, pero con nuestra humildad hemos recogido el testigo de tantos otros que antes se dedicaron a explorar para encontrar antes en la tierra lo que para tranquilizarles les habían prometido en el cielo.

Grupo de música de Estonia Vanilla Ninja

Guiados por algunos teóricos de ese lugar soñado, esta vez centramos nuestros esfuerzos en los países bálticos y su vecina Polonia. Como consideración previa a este post y para que nadie quede defraudado a última hora, la primera conclusión a la que hemos llegado es que la Tierra Prometida no existe. O por lo menos todavía no la hemos encontrado. Pero esta consideración necesita ipso facto de unas matizaciones importantes, pues he de confesar que por estos países se han visto monumentos hasta ahora no imaginados por el que escribe.

Un equipo de golf de Letonia

Hay numerosas escalas para valorar un país respecto a su recurso natural más importante. Una sencilla búsqueda en google images puede ayudarte a saber dónde te encontrarías más cómodo, si por ejemplo en Bolivia o en Noruega. Pero cuando se tiene la oportunidad de valorar sobre el terreno, entonces es habitual preguntarse cuantas de estas piedras preciosas se pueden catalogar como de 8 kilates o más sobre 10. En este sentido, hay que admitir que en los cuatro lugares en los que hemos estado la proporción de estos casos es bastante mayor que en nuestras queridas tierras hispánicas.

Dos pringaos con sus novias lituanas.

Además otro punto clave es lo que los franceses denominaron ya en el siglo XIX hors catégorie, esto es elementos que se salen de la categoría habitual de Melafo – Buena – Mega Buena – Ultra Buena – MeCaso. En este área, reservada para los auténticos prodigios de la naturaleza, y donde especies autóctonos en nuestro país puedes ver con suerte dos o tres en toda una vida, por aquí son considerablemente abundantes, aunque por desgracia no es fácil que se dejen fotografiar y menos acercarte para una mejor observación. En este sentido, para futuros exploradores, mis lugares a recomendar para su avistamiento serían la discoteca Coyote Fly en Riga, la tranquila calle principal de Daugavpils (Letonia) o la zona semi-pija de Białystok (Polonia) a partir de las 2 de la mañana.

Animadoras de la Selección de Polonia

Dicho esto, me gustaría aclarar que esta clasificación está realizada única y exclusivamente por criterios físicos de los ejemplares analizados. Yo soy un firme defensor de la teoría de que la verdadera belleza está en el interior, y por lo tanto, por muy espectaculares que sean por aquí las observaciones, me gustaría adaptar un conocido slogan publicitario para recordar que “es la española una fortuna como ninguna”.

 

En el post se han colocado fotos de chicas encontradas en Internet, pues las Top Models que nos hemos ligado nos han suplicado que para evitar problemas con sus novios y maridos no apareciesen en el blog. Para el resto de fotos del viaje podéis encontrarlas en  Baltic Trip

 

10
ago

I’m (not) out of the office

   Posted by: Casas

Una parte importante de nuestros familiares y amigos creen que en Barcelona nuestro trabajo se limita a estar al día de las continuas actualizaciones de marca.com, por lo que supongo que cuando dijimos que, entre otras cosas, veníamos a las tierras bálticas a trabajar, la gente nos debió tomar a cachondeo como nos suele pasar. Esto no me preocupa lo más mínimo, porque de momento no he visto a ninguna de estas personas en nuestras reuniones del Comité de Dirección. Lo que sí me gustaría evitar es que alguno de nuestros clientes acabara en este blog y pensara que hemos cerrado el chiringuito, así que para ellos van dedicadas estas líneas.

Trabajar en un casino en vez de jugar a la ruleta… bastante más lucrativo en realidad.

El primer mes en Tartu no acarreó demasiadas dificultades, pues teníamos una oficina fija a medio metro de la cama, por lo que nuestra sesión de curro estaba asegurada cada día, y entre mails, skypes y redes sociales daba igual estar en un despacho de Paseo de Gracia con Diagonal que a 4.000 km de distancia.

El mail tocapelotas puede llegar en cualquier momento.

Con nuestra vuelta a la carretera, y todo lo que ello implica en forma de autobuses, hostels y turismo la logística se complica, pero si a Galileo le bastaba una palanca para mover la Tierra a nosotros nos bastan unas horas de WiFi al día para mantener las acciones de houser & houser alejadas de la debacle generalizada de las empresas españolas.

Aquí se trabaja de día en un parque…

Ello ha implicado trabajar desde un Casino en Parnu sin apostar ni una sola ficha, desde un parque en el aislado pueblo de Lihula, en un bar de Dagavspiels cambiando la visita diaria a la Chica de As por la contemplación de la interesante fauna autóctona y desde muchos hostels y pseudohostels mientras el resto de huéspedes se dedicaban a la ingesta de birras tempranas.

… y de noche vete tú a saber dónde.

La superación con nota del reto que teníamos ante nosotros nos ha hecho plantearnos la mudanza temporal un par de veces al año a otros lugares del planeta, porque en Villa Victoria vivimos muy bien pero ahora estamos en la etapa de descubrimiento, para la espiritual aún quedan unos años. Y a los que su trabajo se lo permita, les recomiendo efusivamente estos cambios de aires momentáneos, ni que sea para olvidar la cara de sus jefes durante una temporada.

 

6
ago

Dónde fueres haz lo que vieres

   Posted by: Casas

Hay muchas maneras de hacer turismo, todas igual de respetables mientras estén dentro de la legalidad. Si un inglés disfruta paseando por Las Ramblas con un gorro mexicano no seré yo quien se lo impida (más que nada porque probablemente llevará 5 ó 6 cervezas) o si alguien se autorealiza yendo al McDonald’s de cada ciudad visitada, más comodo para él, no tiene que elegir restaurante. Pero yo personalmente cuando viajo intento integrarme más en los hábitos locales, supongo que por ello sigo esperando con ansia la invitación de Hugh a su mansión. Mientras tanto, en mis viajes voy practicando esta “simbiosis” con todo aquello que me rodea.

Por suerte el sabor era mejor que la pinta.

Así que en estas semanas hemos interiorizado la gastronomía estona más autentica, a base de pescado semi crudo comprado en puestos de carretera, bañando todo con cerveza y ocasionalmente con chupitos que tumbarían a más de uno. En el tema cultural nos hemos centrado en la música, visitando varios festivales y con actuación destacada en Viljandi y Ventsplis, siendo en el primero las presas más cotizadas del tipico baile tradicional Chicos Vs Chicas y convirtiéndonos en el segundo en los groupies más exóticos de la artista local de nombre irrecordable.

Este chupito al revés, el color es precioso pero beberlo ya es otro tema.

A la hora de salir de noche la verdad es que hemos estado en todos lados,  pero cumplido ya dos básicos de todo viajero. En Estonia, estar presentes en una fiesta en una casa, que no fue la más salvaje a la que he asistido pero sí que tuvo sus momentos célebres al recordarnos alguna escena a la mítica Fiesta de Telecos. Y en Riga, acabar de casualidad en el Coyote Fly, posiblemente la discoteca con mayor porcentaje de diosas humanas visto por el que escribe, las cuales desgraciadamente, no estaban tan pendientes como se esperaba de tres españolitos en territorio enemigo.

Intentando llamar la atención de las bailaoras estonas.

Por supuesto no pretendo juzgar a nadie, un viejo amigo asi me lo aconsejó una vez, pero dado que McDonald’s hay en todos lados y el sombrero mexicano ya lo tengo (sin haber estado en Mexico, todos tenemos un pasado) ahora prefiero saciar mi curiosidad con cosas menos globalizadas allá por donde voy. Que para escapadas a Benidorm con el Imserso ya habrá tiempo más adelante…

Si dejáis de mirar a la cantante quizás nos véis a nosotros.

 

1
ago

Tentando a la suerte

   Posted by: Casas

Disfruto como Nerón hacía viendo arder pueblos ajenos cuando estoy en un lugar perdido de la mano de dios, en un emplazamiento privilegiado paisajísticamente hablando y a ser posible donde los españoles que han aparecido por ahí se puedan contar con los dedos de los pies.

Panorámica de nuestra casita.

Este fin de semana hemos estado en uno de estos sitios. Solo llegar y verlo le iba a decir a Alex que me gustaria vivir ahi una temporada de mi vida, y cuando antes de abrir la boca él me dijo “lo sé Casas, lo sé” no supe si besarle o decirle que el cariz que estaba tomando nuestra relación había llegado demasiado lejos.

Entrando en el Mar Báltico.

Eso queda entre nosotros, pero si que quería compartir con nuestros apreciados lectores ese fin de semana. Una casa de madera desde donde solo se veían árboles y verde por todos lados. El mar báltico para nosotros solos a doscientos metros. Una sauna con laguito incluido a ciento cincuenta. Barbacoa. ¿Suena bien, no?

Hubo tiempo hasta para iniciarnos en la arqueología.

El único problema rápido de ver es saber qué haces en este lugar cuando has acabado de excitarte con sus vistas, con el bar más cercano a 20 km y el partido de fútbol del domingo el equivalente a un FC Amposta-RCD Canet de Mar. Nosotros, como nos lo pasamos generalmente bien en cualquier circunstancia, lo solucionamos con la versión Juegos Olímpicos en Salevere, con el lanzamiento de palo o el tiro con piedra, dónde desgraciadamente me tuve que conformar con el bronce en una competición de tres personas. Eso sí, estuvimos dos días, a partir del quinto no sé si se nos ocurrirían más deportes.

Ulises en pleno lanzamiento ante la atenta mirada del juez de línea.

Y lo que ahora algunos se preguntarán es, ¿cómo habéis aterrizado aquí? Un observador externo diría que por un cúmulo de casualidades, por haber preguntado una direción en Elva a una chica resacosa, no solo no haber huído de sus amigos expresidiarios sino haber bebido una cerveza con ellos, haberla invitado a una fiesta que organizamos en Tartu, que trajera a su amiga arqueóloga, haber ido con ellas al lago Peipsi un fin de semana y finalmente haber acabado aquí. ¿Casualidad? ¿Causalidad? Yo más bien creo que en el buen sentido, siempre que se presenta la oportunidad, tentamos a la suerte.

 

Aprovecho para informar que nuestra estancia en Tartu acabo hace unos días, y ahora ya hemos realmente “vuelto a la carretera”, viajando hacia el sur en busca de nuevas aventuras. Ahora mismo estamos en el Cinammon Sally Hostel de Riga por si nos queréis mandar una postal. Aquí están todas las fotitos antes de que partiéramos: Fotos Tartu