Archive for the ‘Argentina’ Category

3
Ago

Ignacio Casassobas

   Posted by: Alex

BSO: Quédate a dormir, también de M-Clan.

Ante el aluvión de popularidad que nos está viniendo encima, reconozco que no tengo tiempo de hacer un post nuevo, así que aquí va uno atrasado. Ya habeis visto a Casas en sus mejores momentos en las cadenas de TV más importantes del país, veamosle ahora en otra faceta diferente.

Mi compañero de viaje durante tres meses, Ignacio Casasnovas, tiene muchas virtudes que lo hacen un compañero de viaje prácticamente ideal. Sin embargo, una de sus características más sorprendentes, prácticamente paranormal es su facilidad para la cabezada.

Es capaz de conciliar el sueño en las circunstancias más adversas y en nuestro periplo dejó constancia de ello en múltiples ocasiones. Como valen más 21 imágenes que 400 palabras, vamos a ello.

Como casi cualquier persona, Casas es capaz de dormir en una cama.

Después de un intenso día ¿quien no se echa una cabezadita en la hamaca?

En los viajes es bastante común dar una cabezada en los autobuses...

... dos veces puede pasar, incluso teniendo en cuenta que en este caso el bus es urbano...

Pero señores, estamos ante un consumado especialista del sueño-autobús.

Capaz incluso de mantener la cabeza con verticalidad. Todo un maestro!

Cambiemos de medio... Por todos es sabido que el leve movimiento de un barco de río da un sueño...

Pero a Casas ni siquiera se le resiste en mar abierto.

Y si el barco tiene lugar para tumbarse, mejor que mejor...

En todo nuestro periplo solamente cogimos un tren, en las Cataratas de Iguazú, de aproximadamente 10 minutos... tiempo más que suficiente para increíble Casassobas.

Si ningún medio de transporte se resiste a Casas, ¿como lo va a hacer el cómodo sofá de un bar?

Pero no hace falta que el soporte sea muy cómodo, con un banco cualquiera también puede valer... aunque las mismísimas Cataratas estén a la vista.

Como un angelito se queda traspuesto sobre la dura madera...

Ni siquiera le hace falta que el soporte sea horizontal... Para muestra esta pared, esperando que remitiera la lluvia.

Otro clásico: el cine. Fuimos solamente una vez, durante 10 minutos a ver el video introductorio de la Presa de Itaipú. Ignacio no fue capaz de ver el final, aunque casi lo consigue...

¿Y como reacciona Casassobas después de comer frente a una maravillosa playa?

Aunque tampoco le hace falta haber comido nada... siempre ha gustado de dormitar sobre la arena.

Pongamos ahora que Casassobas se tiene que quedar vigilando las mochilas en una estación de autobuses...

Una de las prácticas más extremas... ni siquiera un restaurante de mesa y mantel es mal lugar, si hablamos de echar una siestecita.

Para ir acabando lo dejamos con una de las mejores instantáneas…

Casassobas es capaz de dormirse tan profundo que a veces parece que esté muerto!

Os preguntareis… ¿qué hacías tú mientras Casas dormía? Pues básicamente le hacía fotos, aunque tengo que confesar que…

... en los restaurantes no se duerme tan mal!

La persona anteriormente conocida como Ignacio Casasnovas ahora se llama Ignacio Casassobas. Las mejores siestas en los mejores lugares.

2
Jul

La ampolla records

   Posted by: Alex

BSO: Mi rumbita pa tus pies, de Melendi.

Este es un post que tenía que haber salido a la luz hace ya algún mes, pero la efervescencia creativa de los autores de este blog no lo había permitido hasta la fecha.

Alguno ya preguntó cual era el significado de una secuencia de fotos del picasa sobre un pie en primer plano. Pues bien, hoy vamos a ponerle luz al asunto.

Estabámos todavía por las maravillosas playas de Brasil, en compañía de Humbertinho y de Bet, a los cuales aprovecho para saludar, cuando decidimos darnos una caminata seria para llegar a un paraje recóndito, bañado por un azul turquesa maravilloso. En aquella época todavía osaba caminar con mis chanclas y el producto de la combinación caminata y chanclas fue una ampolla de un calibre desmesurado, a la que bautizamos como la Ampolla Records.

Auto-operación de urgencia con hilo rojo.

La primera medida que decidimos tomar con el hijo que me estaba creciendo entre los dedos de los pies fue operarla. Así que en la tranquilidad de la noche, desinfecté una aguja de coser a base de mechero y yo mismo me di dos puntadas atravesando la ampolla, con la finalidad de que drenara el líquido. Por lo visto es una técnica comunmente usada por excusionistas expertos. Como se aprecia en la foto, la operación fue todo un éxito y el color elegido fue el rojo patrio.

Aunque parezca un chicle pegao, es una ampollaca...

El hilo hizo la función y alivió de líquidos la zona, sin embargo la peor parte estaba por llegar y me empezó a crecer una especie de chicle, esta vez seco, mucho más aparatoso que otra cosa, pues ni se notaba ni dolía ya que estaba formado por piel muerta.

Y al final explotó!

Con el transcurso de los días, y sobretodo teniendo en cuenta que en aquellos tiempos íbamos todo el día de playa en playa, el chicle fue reblandeciendo hasta que la piel muerta dijo basta y explotó, dejando al descubierto mi nueva dermis, totalmente recuperada, pero con una imagen bastante asquerosa.

Y la piel nueva brotó bajo la ampolla en un pie verdaderamente sucio.

Y poco a poco, y a base de higiene y de curas diarias como se aprecia en la imagen, la herida fue remitiendo y ahora mismo puedo decir orgulloso que ya llevo un tiempo recuperado.

Bien, como veis esto de viajar también te trae sorpresas… nunca pensé que tendría un hijo por el pie ni que sería capaz de operarme a mi mismo.

Como veis, una batalla más superada, en el Nombre de la Épica.

23
Jun

Trapos sucios

   Posted by: Alex

No se si gusta esto de que ponga una banda sonora al post… pronunciaos en los coments, malditos! Banda sonora para hoy: Trapos Sucios de Fito y Fitipaldis.

En este nuevo capítulo vamos a arrojar luz sobre uno de los temas más cotidianos y engorrosos de la vida del viajero: la gestión de la ropa, y más concretamente de la ropa sucia.

Antes de empezar os cuento que lo de la ropa es posiblemente la peor parte del viaje y os aviso también que este post no es muy recomendable para mentes demasiado escrupulosas.

Estamos investigando como proceder con el lavado de zapatos, pero todavía no tenemos resultados satisfactorios. En la imagen, barro tras una caminata en Brasil.

Bien, como sabeis, no viajo con mi señora abuela a cuestas y soy yo el único responsable de la higiene de mi ropa, así que, junto con mi compañero Ignacio Casasnovas desarrollamos una serie de técnicas revolucionarias de lavado de ropa que paso a detallaros:

  • Lavado por colgamiento: era una de las técnicas favoritas en el caluroso Brasil. Consiste en colgar toda la ropa sucia por toda la habitación: colgadores, armarios, sillas, mesas, camas, etc. A la mañana siguiente la ropa estará milagrosamente limpia y lista para ser usada.

La ropa de Casas en pleno proceso de lavado.

  • Lavado por colgamiento mejorado: como su nombre indica es similar a la anterior pero con la introducción una sustanciosa mejora: el ventilador. Si el ventilador apunta directamente a la ropa sucia los resultados son muchísimo mejores, mejorándose incluso el tiempo de lavado.
  • Lavado por colgamiento ultramejorado: la misma técnica anterior pero colgando la ropa en las aspas del ventilador de techo. No apta para personas que se mareen con facilidad ya que puede producir desvaríos severos intentarse quedar dormido viendo los calzoncillos del señor Casas dando vueltas a toda velocidad encima de tu cabeza.
  • Lavado por rotación: es una de las técnicas que más efectiva se ha mostrado. Consiste en la rotación de amigos. Si eres capaz de cambiar de amigos cada día, no hace falta que te cambies de ropa, siempre será el primer día que alguien te la ve… porque no olvidemos que la ropa es para eso, para que la vean los demás. Lo malo de esta elaborada y social técnica es que no pasa la prueba de las fotos, pues al final sales en todas las fotos con lo mismo, y parece que tu viaje de un mes lo hayas hecho en un solo día.

El ya mítico polo de rayas, que igual vale para beber champán en el boliche más glamouroso de Buenos Aires...

... o para irse de excursión y acabar haciendo autostop...

... o de pijama en un largo autobús.

  • Lavado por desaguado: una de las técnicas más laboriosas. Antes de ducharte, debes extender toda la ropa por el suelo de la ducha. Posteriormente, te duchas con normalidad: champú y jabón. Cuando acabes de ducharte tu ropa estará perfectamente limpia y solamente será necesario escurrirla y tenderla.
  • Lavado chino: no se sabe muy bien porqué pero todas las lavanderías están regentadas por ciudadanos de la República Popular de la China. Esta técnica consiste en negociar con el chino de turno el precio, la cantidad de ropa y sobretodo negociar las manchas a sacar. A algunas hay que renunciar directamente, ya que el chino suele decir: “muy susio amigo, imposible quital mancha, no quital mancha, mancha muy glande“.
  • Lavado por ausencia: solo válido para terrenos cálidos. Consiste en ir siempre sin camiseta. El objetivo de esta técnica no es no pasar calor ni marcar músculos, el objetivo único es no manchar.

El sincamisetismo, la mejor opción para la conservación de la camiseta limpia.

  • Lavado por empaquetado: es una técnica muy sencilla consistente en meter la ropa sucia al fondo de la mochila. Al cabo de algunas semanas al volverla a sacar, la ropa estará completamente limpia, eso sí, un poco arrugada. En próximas entregas hablaremos sobre novedosas técnicas de planchado.

Avisamos a los fabricantes de lavadoras y de detergentes que todas estas técnicas están patentadas y que pondremos en manos de nuestros abogados cualquier intento de plagio o copia. Avisados quedan.

Tengo que advertiros que os podeis ahorrar todos los apelativos que se refieran a nosotros como personas sucias, guarras o carentes de higiene. Por dos motivos: por un lado, porque antes de criticar, deberíais probar las nuevas técnicas. Por el otro, porque me gustaría veros en la misma situación, a ver como la solucionabais…

Ya lo dice el sabio refranero español… Los trapos sucios, hay que lavarlos en casa.

Amigos, ustedes que pueden, disfruten de su suavizante favorito.

20
Jun

Todo sobre mi viaje

   Posted by: Alex

Dejábamos el hilo argumental de esta historia de batallas Épicas en mi llegada a la ciudad de Salta, avanzando que mi recibida había sido muy cálida… quizás demasiado cálida.

La llaman Salta la Linda y por algo será.

A través de la cada vez más recomendable red de viajeros Couch Surfing, contacté con un chico de nombre Hugo. Hugo era el máximo estandarte del orgullo gay en Salta, presidente de la asociación GLBT del lugar, locutor de radio donde interpretaba a una travesti, abogada y católica; y poseedor de una casa donde había un taller de costura en el que trabajaba diseñando arriesgados modelitos Ceferino, un amigo suyo. En definitiva, una escena de lo más pintoresca. Así que haciendo gala de mi habitual saber-estar, compartí charla acerca de los derechos homosexuales en Latinoamérica, algunas cervezas y por supuesto, habitación y cercanía a la hora de dormir…

Después de esa experiencia extrema decidí dar por concluído mi paseo por la otra vereda Salteña y cambié de lugar. Fui a parar a casa de Guada, la Marquesa de Salta. A partir de ahí, muchas risas, cena con amigos, charlas en un bar con paredes rosas, mucho arte, el Asado de la Épica 3.0, partida de squash, muchos proyectos y sobretodo buena onda!

Comensales del Asado de la Épica 3.0

Tras más días de los previstos Salta, me fui para Jujuy y Tilcara, más al norte, en el medio de la Quebrada de Humahuaca, famosa en España por la infame canción de King África Humahuaqueño para Bailar.

Los parajes en Tilcara eran otra vez espectaculares y las sensaciones parecidas a las sentidas algunos días atrás. En Tilcara excursiones de exigencia física considerable, sobretodo teniendo en cuenta que estamos ya a más de 3000 metros sobre el nivel del mar.

Impresionantes vistas.

En una de las caminatas camino de Purmamarca, donde está situado el cerro de los 7 colores, motivo de intenso debate entre los excursionistas puesto que cada uno veía una cantidad diferente de colores, pero nunca siete; un autobús me paró de vuelta al hostel. En los 20 minutos que duró la travesía me dio tiempo a hacerme amigo suyo, que no me cobrara el pasaje y a quedar en el mismo lugar, al día siguiente, para ir totalmente gratis en un viaje de casi cuatro horas hasta la frontera con Bolivia. Y no acabó ahí la historia, puesto que al llegar al destino me invitó incluso a cenar.

El cerro de los siete colores detrás de mi.

Y aquí me encuentro ahora, a escasos 200 metros de Bolivia, escribiendo este post, que fehacientemente digo que no está a la altura de la media del blog y que para nada refleja lo bien que me han tratado Salta y Jujuy. Pero bueno, para que haya posts buenos, también los tiene que haber malos.

Aún así, creo que no os podeis quejar. Haciendo un pequeño repaso a los personajes de los que hemos hablado en este post, tenemos: un homosexual que interpreta una travesti católica en la radio, su amigo diseñador de moda enclaustrado en el taller de costura que hay en el salón de su casa, una bellísima mujer, un gordo negro que canta mal y un genial conductor de autobuses que engaña a su empresa dejando colar a turistas. Con mucho menos que eso Almodóvar ha ganado Óscars.

Si quieren vivir Épicamente, pongan a Almodóvar de guionista de sus vidas.

***

Por otro lado, informo a todo el mundo que ya no podré recibir llamadas al teléfono argentino, puesto que mañana mismo me adentraré en territorio boliviano.

Así mismo, informo que las telecomunucaciones bolivianas dejan bastante que desear y que posiblemente este blog estará más descuidado que de costumbre. Aún así, he dejado bastantes posts preparados, así que si no hay publicaciones podeis echarle la culpa directamente al Señor Ignacio Casasnovas, encargado de publicarlos.

Como a los corderos te vamos a pelar Casas como no actualices el blog.

14
Jun

La delgada línea

   Posted by: Alex

Cuando mis geniales días en Córdoba dieron a su fin, me trasladé a la ciudad de Tucumán, la puerta de las provincias del norte argentino. El norte es la parte menos argentina tal y como la conocemos desde España. Los rostros con rasgos andinos son cada vez más frecuentes, los precios son considerablemente más bajos y en el ambiente se respira mucho menos europeísmo, sin duda un síntoma de que estamos entrando en los terrenos del antiguo imperio inca.

En Tucumán, tras la visita de rigor, conocí a una pareja de franceses con los que decidimos alquilar un coche y poner rumbo al norte, hacia la provincia de Salta, adentrándonos en los llamados valles Cachaquíes, una de las zonas que más años aguantaron ante la inevitable conquista española,  pero posiblemente uno de los lugares donde más cruz y espada se le dio a los indios.

Cabras en las ruinas de Quilmes, lo que era la antigua capital de los valles Cachaquíes.

El paisaje a través de los valles, cruzando Tafí del Valle y hasta llegar a Cafayate era sencillamente impresionante. Desierto a más de 2000 metros de altura, cactus de más de cinco metros y una carretera a tramos sin asfaltar serpenteando por la immensidad del paraje, kilómetros y kilómetros sin ver rastro alguno de legado humano. Uno de esos lugares donde podrías pararte y hacer fotos a todo aún sabiendo que es imposible plasmar la sensación de ser muy pequeño en un mundo demasiado grande como para abarcarlo con un simple click.

Caprichosos cactus adornando el agreste paisaje.

Estasiados de la belleza natural en su estado más agreste, llegamos al pueblo de Cafayate, famoso por sus vinos. Allí hicimos el gringo haciendo un tour por las bodegas donde nos dejaron degustar varios caldos. La calidad, mejorable. La cantidad, demasiada para ser las diez de la mañana y no haber desayunado.

Así que con esa alegría nos dirigimos a la Quebrada de las Conchas, otro paraje de los de mear y no echar gota, que antiguamente fue un lago de agua salada y que ahora se presentaba ante nosotros como unas formaciones rocosas multicolores debida a la oxidación de los elementos que la componen.

En un país multicolor...

La mirada del cóndor.

Una vez más, ataque de pequeñez ante lo natural y de rabia contra la cámara por no ser capaz de plasmar el espectáculo inmóvil que estábamos presenciando. El recorrido finalizaba a 50 kilómetros de Cafayate, en dirección a Salta, que era mi siguiente destino. Así que decidí probar suerte y quedarme allí para ver si algún coche o autobús me llevaba hasta mi destino sin necesidad de hacer el camino de ida y vuelta.

Formaciones rocosas casi imposibles.

Por suerte no fui el único con semejante idea y me acompañaron en la epopeya una pareja de jóvenes argentinos. Estábamos en mitad de la nada, sin rastro humano a kilómetros a la redonda, frente a un paraje impresionante y esperando que alguno de los vehículos que escasamente pasaban por allí se apiadara de nosotros y nos llevara a nuestro destino.

La delgada línea que separa el paraíso del infierno la marcó lo que tardó en caer la noche cerrada. El termómetro se desplomó y lo único que nos quedaba era esperar un improbable autobús, y notar sobre nuestras propias carnes cuán rápido un lugar maravilloso se puede convertir en algo bastante desagradable. En ese momento un pensamiento bombardeaba mi cabeza: es materialmente imposible que a estas horas, por esta carretera donde pasa un vehículo cada 25 minutos, nadie nos vaya a llevar a Salta, todavía 200 kilómetros al norte.

No había que perder la esperanza, varias horas antes habían pasado autobuses.

Tras más de un buen par de horas de espera, el milagro se obró en forma de autobús y pudimos llegar a una hora más o menos prudente a Salta.

Y ahora mismo, sano y salvo, tras haber caminado otra vez por la delgada línea que separa cosas aparentemente opuestas, aquí estoy en Salta, la Linda. Tras el frío pasado en aquella cuneta, el recibimiento salteño no pudo ser más cálido. Pero por hoy ya está bien, dejaremos lo sucedido en Salta para otra ocasión.

Dicho esto, para despedirme, invito a los lectores del blog a que narren sus experiencias acerca de las delgadas líneas.