Rio dos meus amores

Os va a parecer que me quedo prendado de todas las ciudades en esta vuelta al mundo. Pero es que me ha vuelto a pasar. Esta vez me he enamorado de Rio. Ibamos a pasar tres dias para ver las principales atracciones turisticas e irnos para el norte… Al final y despues de un gran esfuerzo conseguimos salir de ella al cabo de 8 dias…

Para empezar es incontestable que Rio es una ciudad bonita, no solo por su atracciones turísticas sino ya  por su emplazamiento. La forma del litoral que limita Rio junto a la belleza de su bahía la hacen un lugar muy especial. Desde el Cristo Corcovado, un ícono de la ciudad, uno tiene a su alcance una panorámica que abraza casi toda la ciudad y como el mar la rodea.

 

 
El Cristo
 
 
 
Esta foto no la tiene nadie.
 
 
 
Para hacer el “Salta” le rompió un par de costillas a un guiri…
 
 
 
Lo malo era que estava a petar como podéis ver…
 
 
 
Pero Gene Kelly Ruscalleda encontró su rincón bajo la lluvia
 

Desde el Pao de Azucar en cambio las vistas se centran sobre las playas de Rio y el centro de la ciudad.

 

 
 
Desde el Pao de Azucar con Copacabana al fondo

 

 
Lástima que el presupuesto no diera para helicópteros…
 
 
 
Copacabana
 
 
 
La bonita Praia Vermelha
 

Otra gran impresión me dejó el barrio bohemio-artístico de Santa Teresa en cuyas calles me imaginé viviendo.

 

 
Ana feliz de la vida en el bondinho que lleva a Sta Teresa
 
 
 
Como mola mi poncho!
 

Evidentemente también fuimos a ver otros atractivos turísticos como son Ipanema y Copacabana aunque estos nos defraudaron un poco ya que estaban bastante vacias debido al mal tiempo… A pesar de ello se veía a bastante gente usando las playas y sus alrededores como gimnasio: Footing, bici y ejercicios de barras y pesas!! 

 

 
Freddy acabó con Ana pedaleando por Copacabana e Ipanema
 
 
 
Durísimo despertar en Ipanema
 

Esta es una de las facetas que me hicieron ver lo mucho que Rio vive volcada al mar, sus habitantes parecen buscarlo constantemente y alrededor de él se hace mucha vida. Por ejemplo el barrio de Urca en el que sus habitantes no solo van a la playa sino que también se reúnen en el “muro” de un paseo que rodea un puerto náutico a tomarse unas tapitas.

 

 
Cervecita, empanada de camarones y caldito de pescado junto a Mauro y Freddy
 

Finalmente en Rio coincidimos con los últimos ensayos de las escuelas de Samba… La excusa perfecta para que sus habitantes acudan en masa y pasen la noche entera bailando frenéticamente.Casi cada noche había un ensayo, nosotros fuimos a ver a tres escuelas: Rocinha, Mangueira y Porto da Pedra.

 
Sambando en Rocinha
 
 
 
Paseando el palmito en el mismísimo sambódromo
 
 
 
Desfile de Porto da Pedra

 

Y si se acababa temprano o no apetecía ensayo entonces… LAPA! El centro neurálgico de la samba y la noche brasileña, un lugar en el que seguro que no te aburres… Pero de hecho en casi todo Rio, al menos en la época en la que estuvimos, en alguna esquina o buteco cercana hay un grupo de gente bailando Samba.

 

 
Sambando en un pequeño buteco de Botafogo al lado de casa de Mauro
 

Me olvidaba que conocimos a una chica de Niteroi, la ciudad que hay del otro lado de la bahía. Así que también pasamos un día por ahí y luego nos llevó a la preciosa playa de Iticoatiara cerca de Rio.

 

 
Tomando fuerzas en Itacoatiara

 

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