Pasaba por aqui…

Ya estamos en las playas de Tailandia… un autentico paraíso… pero tranquilos… no me cebare con estas descripciones (tal vez luego… jejeje) tan solo comento un hecho singular que me ha ocurrido hace unas horas…

Hoy hemos alquilado un tubo y unas gafas de bucear con sus patos a juego (monisimos) y nos hemos hecho a la mar para investigar los océanos profundos…

 

 

 

 

 

Me recuerda un chiste de Eugenio… porque se tiran para atras los submarinistas?

 

 

El primer pero es que de profundo poco, que para salir a mar abierto primero hay que atravesar los corales… preciosos pero peligrosamente cortantes… un poco destrozados a nuestro gusto pero mirarlos es un regalo ya que entre ellos se esconden cientos de peces… primero te miran fijamente y a la que te acercas demasiado con un coletazo se adentran en los huecos inexpugnables de los arbolitos de coral… una vez consigues cruzar la zona poco profunda… escrutando el azul claro del agua descubres bancos de peces de colores, peces zebrados como ese que es amiguito de Nemo con una especie de cebo en la parte superior del cuerpo, peces con narices alargadas y si tienes suerte algún gracioso pez globo…
Pero la atracción máxima del “esnorquelista guirufo” es ver un tiburón… los hay, unos de aleta medio negra que al parecer son inofensivos. Pues bien, esta mañana Kim y yo hemos hecho un primer intento y a la hora y media no avistamos ni una misera aleta de escualo, peces si, muchos… pero tiburones inofensivos no.

 

 

 

No es del mismo dia pero para que os hagais a la idea…

 

Esta tarde, Kim y Charlie fueron a otra playa y al parecer disfrutaron con miles de peces, yo me quede leyendo y vagueando pero antes de ducharme… me lance de nuevo al mar… iba yo nadando alegremente con la intención de ver un tiburón pero al verme solo de pronto me daba cuenta que internamente rezaba para no encontrármelo: “nada, mala suerte… se intento… pero no pudo ser… que le vamos a hacer…”.
Así que satisfecho de mi mismo me aprestaba a volver y en una visión de escasos segundos apareció. Allí estaba, tranquilo, arrastrándose con pereza por el fondo coralino… a escasos metros de mi, el corazón me ha dado un vuelco… y si hay mas? He mirado a mi alrededor… he notado que mi corazón batía records de latidos y me he apartado con prisa y sin pausa! Y eso que el escualo ni siquiera ha parecido molesto con mi presencia… parecia que dijera… para que tanto nervio si yo solo pasaba por aqui… Han sido escasos segundos y al cabo de unos metros de feroz aleteo me he dado cuenta que para que estaba allí si no para eso? Así que he vuelto atrás… pero el valor recobrado se ha ido perdiendo de nuevo al acercarme al lugar del avistamiento… y he decidido que volveré mañana… con mis amigos… por si se le ocurre vacilarme al tiburoncito ese… Va home va!

 

 

El valiente…

 

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