Kelimutu

En Flores ya hemos comentado lo duro que se hacia viajar pero al atravesar la isla, en el lado Este nos aguardaba un nuevo Volcán con una perla en su interior, una nueva joya de la corona para nuestra colección de lugares mágicos en esta vuelta al mundo.
De hecho las perlas son tres porque, cerca de un pueblo llamado Moni y tras unos 30 minutos de Bemo (el taxi local que es una mini van que suele llevar una rudimentaria pero potente instalación de sonido con la que los conductores pretenden hacerte sangrar los timpanos) y 20 minutos de fácil subida al llegar a la cresta del volcán te reciben tres maravillosos lagos de colores.

 

 

Dos de los lagos el negro y el turquesa…

La verdad es que hay que tener un poco de suerte y/o paciencia, ya que a menudo esta nublado, así que hay que esperar a que el sol toque magicamente los lagos para que luzcan con todo esplendor.

Parece que debido a los componentes químicos que se van disolviendo en el agua con la erosión los lagos van cambiando de color pero lo que vimos fue uno rojo oscuro-marrón casi negro, uno verde gris y el mas espectacular que es de color turquesa (este ultimo desprende un leve olor a azufre y observarlo con la luz del sol es deslumbrante).

 

 

A las imagenes me repito!

 

 

Al parecer hace unos años el negro era Rojo sangre y el verde gris era blanco-gris en fin un lio de colores que si te descuidas te giras y ves el arcoiris.
Nos quedamos una buena hora admirando como la sombra de las nubes se pasea dibujando su silueta por los lagos y al dia siguiente abandonamos Flores satisfechos de estos duros dias de viaje pero con grandes momentos para la memoria.

 

 

 
Charly se quedo tan afectado que su daltonismo subclinico salio finalmente a la luz…
 
 
Kim, Aurelie y Rodri disfrutando del espectaculo e intentando no reirse de Charles

 

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