Dejadme solo

Como bien sabrán todos los hombres que nos siguen, si hay un momento de recogimiento o de introspección es cuando avanzada la noche, uno tiene que ir a mear en la discoteca. Es un momento de pausa, de decidir si apretamos a la rubia o a la morena, hacemos un recuento de daños mental para ver cuantos gintonics nos podemos pimplar aun, evaluamos si esa tía tan tremenda es el o ella… En resumen, es un momento intimo para nosotros.

Pero no en Tailandia (y en otros lugares de Asia, me han contado que ocurre lo mismo).

Andaba yo meando en una discoteca de Bangkok (se entiende que en los baños, no en la pista), cuando note que alguien me tocaba el cuello. Me gire y en lugar de encontrar una rubia despanante como soñaba, cagate lorito que me encuentro un tai, con una sonrisa en la boca, diciendo: “massage, my friend?”. Si amigos, aquí es costumbre que los machos en esta pausa reciban a cambio de unos bats, un breve pero reconfortante masaje.

Yo la verdad es que suficiente relajado estaba, por no decir beodo, por lo que me limite a decirle que gracias y que me iba que tenia el coche en doble fila…

 
 
Apunte para nuestro ilustrísimo conseller de Gobernacio, el señor Sauron.

En Bangkok los letreros de las vías rápidas además de los típicos mensajes de prudencia, dan información útil. Ayer, al ir a la discoteca: PORTUGAL 3 – REP. CHECA 1. Apruebo iniciativas como esta, para potenciar la lectura de estos letreros.

 
 

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