Información general

RieteDeWillyFog es una página que acompaña al proyecto de 3 jóvenes de dar la Vuelta al Mundo. Durante el largo tiempo que estuvieron recogiendo información para poder realizareste viaje se dieron cuenta de la necesidad de una página de referencia con contenidos de calidad sobre cómo llevar a cabo una experiencia de este tipo. Así, a partir de la experiencia de estos viajeros se conforma una Guía con alguna de la información impresidible

A la vez, RieteDeWillyFog también es un diario de viaje, donde puedes seguir el día a día de nuestros viajeros, incluyendo reflexiones personales, encuentros de viaje, fotos, etc.

Esperamos que tantos conocidos como desconocidos podáis disfrutar de esta página, y si nunca queréis colaborar, dar vuestra opinión o platearnos algún tipo de duda, no tengáis reparo en contactarnos.

  

Tortillas en Kunming

¿Surrealista, no? Pues ayer, como buenos huéspedes que somos (florecillas, florecillas), el trío Lalala se puso manos a la obra y preparó una cena como las de casa: tortillas, salchichones y pan con tomate. Todo regado con un vino chino, que para ser sinceros, nos sorprendió a todos. Pasamos una noche agradable y como dice mi madre: se lo comieron todo!

La idea de desviarnos a Kunming ha sido todo un acierto. Rectificar es de sabios, que dicen también. Sandra y los compañeros de piso nos tratan genial y hemos podido tomarnos unos días con más tranquilidad después de las tres primeras semanas en China, en las que no hemos parado. Supongo que en un viaje así tendremos que ir alternando estas fases: viaje, descanso, viaje, descanso…
Pero aunque aquí sea la “primavera eterna” (la ciudad está a unos 2000 metros sobre el nivel de mar y goza de un clima muy parecido todo el año), nosotros nos vamos mañana hacia el Norte de la provincia. La idea es pasar una semana en la zona premontañosa (entre Dali y Shangrila) y luego ya ir bajando hacia Vietnam antes de que se nos acabe el visado chino.
Ya iremos reportando…

El escupitajo y otras costumbres

Como era de imaginar en China hay costumbres distintas a las nuestras, pero también lo son las normas de educación, lo que allí nos parece lo mas lógico aquí no se da por entendido, anécdotas hay miles aunque algunas me veo en la obligación de recordar que hace veinte años tampoco nos hubieran sorprendido lo mas mínimo. Aquí, encontrarte a alguien fumando en un ascensor, en absolutamente todos los bares y restaurantes, en el tren, en el taxi en cualquier lugar que os imagineis que no sea un avión es posible y eso desde que se impuso la ley del tabaco en toda Europa produce impresión aunque no hace tanto tambien se fumaba en los cines y autobuses en España, no lo olvidemos.

Vamos a por otra. Los niños aquí no llevan pañales, llevan unos pantalones rajados, por lo que van literalmente con el culo al aire. En cuanto les da “el apretón” pues nada, se agachan y donde les pille… Más de una vez he visto a un padre reaccionar para que el nino no defeque u orine en la alfombra del tren en estas 35 horas.

El respeto por los demás, tal y como lo entendemos nosotros, tampoco tiene mucho que ver. Hacia las 12 de la noche, en una parada del tren sube un hombre, una mujer y una nina pequeña. Aunque en el compartimento éramos 4 los que disfrutábamos de un sueño renovador ellos hablaban a voz en grito, sin ningún tipo de intención de bajar la voz, y por la mañana lo mismo los demás pasajeros.

Y por último esta el escupitajo que merece una mención especial. Por ser la segunda vez que visito este país tal vez me sorprenda menos pero no deja de parecerme increíble… Hombres y mujeres de todas las edades, en cualquier rincón y en cualquier momento, raspan ruidosamente, MUY intensa y ruidosamemente su cuello. A menudo empiezan por la nariz para recoger el polvo, la polución, los mocos que se acumulan en sus vías respiratorias y posteriormente escupen, en el lavamanos, en el cubo de basura, en el suelo, en el suelo del tren, en un pañuelo, escupen y repiten el proceso tantas veces como crean necesario.

Lo que nunca olvidaré fue mi primera vez en Pequin en que caminaba con mi hermana (Laia) y de frente se acercaba una joven China. Dándole suavemente con el codo le dije: “mira que chica mas guapa…” Al pasar por nuestro lado de pronto rggggggggggggggghhhhhhhhhhhhhhhrrrrrrrrrrrrrrrrhhhhhhhhhh sputua!!! En ese momento, todo el glamour y belleza se desvanecieron… Sobre costumbres y gustos no hay nada escrito.

Caracoles Viajeros

Ahora sí, parece que me he integrado en el viaje y el viaje me ha integrado a mí. Ha sido un proceso paulatino ya que he partido muchas veces: en mi casa dejé a mis padres en Barcelona, en Girona me abracé con Rodrigo, en Londres “i hi fived” Max, Tamara, Mehul, Cham y Chaz, en París dí un beso rápido a mis tíos y a mi prima, en Hangzou compartí unos días con mi hermana, luego han venido 35 largas horas de tren y esta vez sí, solo, con todas mis pertenencias a la espalda, cual caracol, pero con todos los que he citado, el resto de mi familia y amigos bien apretados en el corazon!

¡Haced sitio chicos porque creo que van a entrar unos cuantos más durante la travesía!

Xavi

Lo de Xavi no ha sido un encuentro casual, ya habíamos quedado con él en Barcelona, antes de salir de viaje. Xavi vive en Shanghai desde septiembre de este año, y todo el pasado lo pasó en Beijing. Al cabo de poco tiempo fue fácil entender porque Xavi habla muy bien el chino: aprovecha cualquier situación para entablar una conversación con la gente de la ciudad y en general se genera un gran revuelo a su alrededor ya que ellos no estan nada acostumbrados a que un occidental hable fluidamente su idioma. Además se le ve fascinado por esta cultura, y esto parece haberle llevado a intentar aprender lo máximo de ellos.

A nosotros, la verdad que nos ha ido genial verle al principio de nuestra Vuelta al Mundo ya que nos ha dado una idea de cómo “interactuar” en nuestro viaje. Y no olvidamos que nos ha hecho pasar unos días fantásticos en Shanghai.

¡Disfruta del tiempo que te queda!

 

Miquel el Rubio

Miquel nos ha acompañado en la primera parte de nuestro viaje en China. Ha viajado con nosotros unos 20 días, de Beijing a Zhanghjiajie (luego él se volvió con un avión que salía desde Hong Kong).
Miquel es uno de esos amigos de toda la vida de Guillem y mío, forma parte del grupo de amigos que formamos hace ya unos años en el colegio. Tenia unos días de vacaciones y nos pidió si se podía unir a nosotros. Y como lo conocemos bien nos pareció una idea genial.
Miquel, con su pelo rubio natural, ha sido la atracción de las chicas chinas y ha sido un agobio pasearse por cada pueblo o ciudad oyendo el equivalente de “tio buenooooooooo” en chino…

1er Cambio de planes

Estamos en Huaihua, camino de Kunming (China occidental), donde finalmente nos reuniremos con Guillem. Esto no estaba previsto ya que nuestra siguiente etapa debía ser Hong Kong para acompañar a Miquel, y luego Vietnam.

¿Qué ha ocurrido? Pues que la China rural nos ha encantado y teníamos ganas de mucho más. Y leyendo la guía hemos visto que cerca de Kunming (Guillem quería ir a ver a una amiga allí) hay sitios preciosos (Dali y Shangrila), y de paso veremos el Himalaya a lo lejos. Y es que irnos ahora a una ciudad enorme y cara como Hong nKong nos enfriaba bastante.

Y llevo pensando sobre este pequeño detalle (sobre este cambio de planes) todo el día y se me dibuja una sonrisa en los labios. Teníamos planes que no estaban mal, pero un día porque lees algo, porque sientes que algo te dice que quieres ir por ahí, vas y lo haces sin más. Esto es una de las cosas que encuentro enormes de poder disfrutar de un viaje así, que vas donde te lleva el viento, que cada mañana desayunando puede decidir lo que vas a hacer o, aún más, puedes decidir cambiar lo que tenías previsto hacer.

BCN-GI-LONDON-Cancelled-PARIS-Overbooking-SHANGHAI-HANGZOU

Por fin tengo ambos pies en China y la verdad es que ha costado lo suyo. 

Mi viaje no empezó el día que llegué a China sino mucho antes, al dejar Barcelona, con un trayecto que me es familiar, agarré el tren con destino a la preciosa ciudad de Girona, un Jueves, a mi alrededor, gente que volvía de trabajar en Barcelona y yo pensando… “Me voy a dar la vuelta al mundo…”. 

Estaba un poco emocionado pero fue al llegar a casa de mi amigo del alma, Rodrigo, al verle en su espaciosa terraza, cervecita en la mano, sonrisón en los labios, luz de velitas y buena música cuándo me puse nervioso de verdad.

Él estaba muy emocionado y sentí que se me encogía el corazón… mi última noche en Cataluña por un año! La planeó bien, como siempre, me invitó a cenar en Can Mascor, una típica masía Catalana, embutidos con “pa amb tomàquet”, “peus de porc” para él y “vedella amb bolets” para mi, vino de la casa servido en “porró” y gaseosa y “grana de capellà” de postre… qué más se puede pedir? Después de callejear por Girona nos dimos cuenta que nos sobraba la compañía en los bares atropellados de universitarios con el “thursday night fever” así que nos fuimos a casa a tomar el último “rhum arrangé” con banana y canela. 

Al día siguiente tuve la oportunidad de visitar la torre de control del aeropuerto de Girona dónde Rodrigo trabaja duramente, con sofá, televisor, DVD y Play Station para combatir el estrés. Así pues después de un fuerte abrazo tomé mi vuelo a Londres dónde me instalé en el no menos acogedor sótano de mi amigo Max en el corazón de el colorido Notting Hill.

El reencuentro con los que fueron un solo día mis compañeros de viaje en China hace dos años fue un inmenso placer, cenas y comidas Indias, Chinas o Tailandesas en las que a penas me dejaron pagar nada, una (para variar) lluviosa Londres, copitas de vino (carísimo sin ser nada del otro jueves) en casa de Max, paseo por Little Venice con Tamara su simpática novia… 

Bonita ciudad, exageradamente cara (todo parece de lujo) melting pot de culturas extraordinario que se reúne en un extraño caos que sorprendentemente funciona, Pakistanís, Indios, Blancos, Negros, Asiáticos, Judíos, Musulmanes, Cristianos, Sighs, Punkies, Pijos, Trotamundos…, cámaras y vigilantes de seguridad por todas partes que a mi me provocaban la más completa inseguridad y bares de pintas espumosas alrededor de las cuales se unen todos los habitantes de London. 

El domingo por la mañana me tocaba dejar la ciudad, pero antes decidí reconfirmar mi vuelo por Internet, lo único que vi al seguir con el dedo mi número de vuelo fue: CANCELLED… no me lo podía creer… así que la broma que iba a hacerle a Max, “me tengo que quedar un par de días más” resultaba gafe. En fin… 40 minutos de espera (reales) al teléfono más tarde, una inglesa de British Airways nada amable me informa que debo llamar a QANTAS ya que el billete se compró a través de estas aerolíneas Australianas… Atónito le explico que el vuelo es de BA y que el avión es de BA y que llevo más de 40 minutos al teléfono y si puede hacer algo, de malas maneras insiste en que no puede hacer nada y con cara de tonto cuelgo el teléfono. Llamamos a QANTAS, esta vez esperamos menos de 10 minutos y Jessica, una Australiana desde Melbourne, muy agradable y amable me informa que debería solventar el problema con BA (lógico) pero que ella llamará por mi. Me vuelve a llamar y me dice que debo ir al aeropuerto…

Una hora más tarde veo la larga cola que sale del mostrador de BA pero parece que tengo suerte, me encuentran un vuelo a París y de allí a Shanghai así que no pierdo tanto. Cuándo voy a hacer el Check-in en París se me acerca “une gentille demoiselle” y me informa que hay “overbooking” en el avión, que si deseo presentarme voluntario a volar mañana.En principio no, pero ya son las 22h y llevo desde las 9h de la mañana así que como tengo familia en París y me darán 300 Euros le digo que buenovaledeacuerdo que los excesos de dos días en Londres suponen dos semanas en India! Al final son 150 Euros y solo tengo tiempo de desayunar con mis tíos pero el Lunes al mediodía por fin tomo el avión a Shanghai dónde llego a las 8 de la mañana del Martes hora local (pero la 1 de la madrugada para mi), tomo un autobús que en 3 h me deja en Hangzou dónde sin demasiadas complicaciones encuentro el edificio en que trabaja mi hermana. 

Entro, saludo, me siento, me sirvo un café! Me espera un día largo que duró más de 48 horas!

Desconocido (en chino) – Yangshuo

Nombre: Desconocido (cartel en chino, fondo blanco, letras rojas)

Lugar: en una callejuela al lado de un hotel bastante grande.

Como llegar: siguiendo la carretera principal que cruza el pueblo y en dirección opuesta a Guilin (el río te queda a tu izquierda). Tomando como punto de partida el cruce con West Street (calle comercial), andar unos 500 metros, pasar una curva larga y el restaurante quedará a vuestra derecha (con un puesto de frutas al lado).

Especialidades: Wok. El principio es simple: eliges los ingredientes y ellos te lo cocinan en un wok. Puedes comer carne, pescado o verduras acompanados con arroz blanco o tallarines.

Precio: Lo mejor. Tarifa plana de 8 Yuans el plato. Tremendo.

Comentarios: No hablan ni pizca de inglés pero puedes comunicarte con ellos. Son divertidos, atentos y todo lo que te sirven esta bueíisimo. Como siempre en China, aclarar el picante que se quiere (“pu lade” para pedir sin picante).

Tianhai Restaurant – Beijing

Nombre: Tianhai Restaurant.

Lugar: 37, West Street of Dazhlan, Xuanwu, Beijing, China.

Como llegar: En la misma calle que uno de los principales Youth Hostel de Beijing (Far East International Hostel).

Especialidades: Pato laqueado servido con crêpes y verduras. Pato frito. Arroz servido en un cubo de madera.

Precio: El pato laqueado es el plato más caro con diferencia (76 Yuans). El resto no cuestan mas de 20 Yuans.

Comentarios: Muy amables y ubicado en una auténtica casa en un hutong de Beijing.